Cuando veo bebés en la calle con sus familias siempre pienso que necesitan muchísima infraestructura por lo pequeños que son. Que si cochecito, que si comida, que si ropa de recambio, que si mil cremas y productos. ¡Cómo puede ser que para una criatura tan pequeña necesitemos tantas cosas! Pero ahora que estoy en medio de una mudanza, haciendo maletas y poniendo toda mi vida en cajas, me doy cuenta de que yo también necesito mucha, de infraestructura. Una barbaridad de cosas, si somos exactos, y eso que hago limpieza una vez al año de todas las cosas que acumulo y no utilizo justamente para evitar esta cuestión. Empezando por una cuestión muy sencilla: ¿por qué tengo treinta pares de calcetines si hago la colada una vez a la semana? El caso es que por mucho que luche en contra, las personas humanas del Primer Mundo necesitamos muchas cosas, y por muchas técnicas minimalistas y de consumo reducido que nos pongan a prueba, seguimos teniendo una existencia completamente exagerada y desmesurada. Incluso las que intentamos luchar en contra.
23
de Mayo
de
2026