Exdecano del Colegio de Economistas de Catalunya

La caída de Orbán es una gran oportunidad para la UE

17 de Abril de 2026
Francesc Raventós | VIA Empresa

El primer ministro de Hungría Viktor Orbán ha sido un freno constante en el funcionamiento de la UE y para hacerla avanzar hacia la integración. Ahora, Orbán ha perdido las elecciones y la representación de Hungría en Bruselas la tendrá un primer ministro europeísta. Pero el riesgo de que aparezcan uno o varios nuevos Orbán aconseja acelerar la toma de decisiones que permitan una mayor integración de la UE. 

 

El proyecto político de la UE es un éxito, pero no se ha podido avanzar en temas de política exterior, de seguridad, de finanzas, de la incorporación de nuevos países o la modificación de los tratados, ya que requieren la unanimidad 27 miembros. No ha sido solo culpa de Viktor Orbán, sino también de los nacionalismos e intereses de los países. Por ejemplo, transferir ayuda financiera a Ucrania, o hacer una declaración conjunta condenando la guerra ilegal y que atenta contra los derechos humanos que los EEUU e Israel han iniciado en Irán y en Líbano. 

Ahora se abre una oportunidad de oro para modificar acuerdos y tratados y eliminar la cláusula de la unanimidad. Esta podía tener sentido cuando, el año 1957, Francia, Alemania, los Países Bajos, Bélgica, Luxemburgo e Italia crearon la Comunidad Económica Europea, el embrión de lo que hoy es la UE. Pero ahora, con 27 miembros, con nuevas incorporaciones previstas y en un mundo en plena ebullición, se ha convertido en muchos casos en un obstáculo insalvable.

 

"Ahora se abre una oportunidad de oro para modificar acuerdos y tratados y eliminar la cláusula de la unanimidad"

Esta parálisis en cuestiones esenciales no puede continuar. Hasta ahora se han encontrado algunas fórmulas para facilitar acuerdos puntuales, como la mayoría cualificada o los mecanismos de cooperación reforzada, pero el problema de base no está resuelto y se puede repetir en el futuro. 

Hay muchos interesados en que el proyecto de la UE fracase. Donald Trump lo ha dicho claramente y Vladímir Putin hace tiempo que lo intenta. También dentro de la UE, los partidos de extrema derecha quieren transformarla y exigir a Bruselas que devuelva competencias a los estados y que su función sea residual. Con la caída de Orbán estas posiciones se han debilitado. 

Hay una fuerte lucha entre las grandes potencias para crear su espacio en el mundo. Nadie vendrá a resolver nuestros problemas, solo Europa puede salvar Europa. El dilema de la UE es claro: o se introducen cambios radicales en su funcionamiento o la decadencia es muy posible que nos lleve a la irrelevancia. 

"El dilema de la UE es claro: o se introducen cambios radicales en su funcionamiento o la decadencia es muy posible que nos lleve a la irrelevancia"

Hay muchos europeos que quieren que la UE se convierta en una federación y también son meritorios los movimientos europeos federalistas que desde hace muchos años la están impulsando. Supondría avanzar hacia una Unión Europea federal supranacional. Esto permitiría una acción conjunta ágil, una economía fuerte y una única voz europea en el mundo. La distribución de funciones se guiaría por el respeto al principio de subsidiariedad. Cada país mantendría su soberanía en cultura, lengua, educación, servicios públicos, seguridad interna, gestión del territorio, vivienda o infraestructuras locales, entre otros. 

Sabemos que no será fácil, hay muchos intereses y visiones en juego, pero no podemos perder esta gran oportunidad. 

Hacen falta nuevos impulsos y ahora hay una buena oportunidad. ¿Dónde están los nuevos Jean Monnet y Robert Schuman que el año 1950 fueron los arquitectos del proyecto de integración europea?

¿Dónde están los nuevos políticos y ciudadanos europeos que quieran dar un impulso a la federación de los estados de Europa? La federación europea permitiría aumentar la soberanía, seguridad, solidaridad y prosperidad de todos y cada uno de sus miembros.