Catalunya ocupa desde hace tiempo un espacio destacado en el mapa tecnológico europeo, y la cuarta edición del informe Tech Hubs Overview confirma esta tendencia con datos: hoy nuestro territorio acoge 203 hubs tecnológicos internacionales. Son centros de empresas extranjeras que desarrollan tecnología desde Catalunya que se exporta fuera del territorio español.
Pero no hablamos solo de volumen, sino de su impacto estructural sobre la economía y sobre la generación, retención y atracción de talento en ámbitos digitales y tecnológicos. Estos 203 centros generan un impacto económico de 4.109 millones de euros y dan empleo a 46.080 profesionales, un 10% más que el año anterior.
Este crecimiento sostenido demuestra que la apuesta por la economía del conocimiento no es coyuntural, sino estratégica. Catalunya compite con grandes capitales europeas y lo hace con argumentos sólidos.
Solo durante 2025 se han incorporado 12 nuevos hubs de multinacionales procedentes de ocho países, entre ellos Alemania, los Estados Unidos, China o Japón, que han generado 609 puestos de trabajo cualificados y más de 54 millones de euros de impacto económico.
Esta diversidad de orígenes refuerza la dimensión global de nuestro ecosistema y su capacidad de atracción. A pesar del papel destacado de Barcelona, que concentra el 70% de estos centros, también hay un 20% que se ubica en otros municipios de la región metropolitana, y un 10% en el resto del territorio. Esta distribución evidencia dos realidades complementarias: la fuerza tractora de la capital y, al mismo tiempo, la progresiva capilaridad territorial del modelo tecnológico catalán.
"Si queremos mantener este liderazgo, hay que continuar reforzando la colaboración público-privada, la generación, retención y atracción de talento, y la conexión con nuestro tejido académico y empresarial"
¿Qué buscan estas multinacionales cuando eligen Catalunya? Según el informe, valoran la reputación global del territorio, la calidad de las infraestructuras (especialmente la conexión con el resto de Europa), la presencia previa de sus matrices y, sobre todo, la calidad del talento disponible y un ecosistema muy consolidado. En un contexto internacional altamente competitivo, estos factores marcan la diferencia.
Si queremos mantener este liderazgo, hay que continuar reforzando la colaboración público-privada, la generación, retención y atracción de talento, y la conexión con nuestro tejido académico y empresarial. Con la información que nos proporciona el Tech Hubs Overview, ya con un bagaje acumulado de cuatro ediciones, tenemos una herramienta valiosa de datos y de análisis que nos permite tomar decisiones para seguir construyendo el futuro.