El asociacionismo empresarial no es nada nuevo. Hace años que existen entidades, think tanks y organizaciones que aspiran a convertirse en puntos de encuentro entre directivos y directivas de todos los sectores de nuestra economía. Seguramente, sin embargo, de entre todos, uno de los más destacados es FemCAT, la fundación privada de empresarios catalanes que aglutina un buen puñado de nombres conocidos, de diferentes sensibilidades, pero con el mismo objetivo: potenciar la empresa catalana.
En L'empresa al dia de esta semana hablamos con Tatxo Benet, vicepresidente de Mediapro y presidente de FemCAT, quien profundiza en los objetivos estratégicos de esta segunda entidad. La asociación reúne a más de 500 empresas que representan el 10% del PIB catalán. Cada año, organiza diversas actividades, en forma de foros empresariales, formaciones, informes económicos, transferencia de conocimiento, viajes de benchmarking, etc.
El presidente de FemCAT tomó posesión de su cargo a finales del pasado enero. De la nueva etapa se sabe que el objetivo del nuevo líder de la entidad es pasar a la acción. Son muchas las entrevistas que ha concedido desde entonces, donde ha hablado de problemas bien conocidos por todos nosotros como la vivienda, la financiación de Cataluña o Rodalies.
Benet tiene muy claro lo que quiere: creación de riqueza y cohesión social. Son dos conceptos que ya aparecieron en el comunicado que FemCAT publicó con el nombramiento del nuevo presidente. Ambos iban acompañados de acciones concretas: “Actuar en todos aquellos ejes estratégicos de país, como son la dimensión empresarial, la potencia del conocimiento, la política impositiva y la lengua como factor fundamental de esta cohesión social”.
A finales de abril, FemCAT presentó, junto con la Fundación para la Industria, el Colegio de Ingenieros y la Amec un estudio sobre el Talento Industrial en Catalunya. Entre otros, FemCAT definió la iniciativa como “una prioridad estratégica para el futuro del tejido productivo, reforzando la colaboración entre empresas, sistema educativo e instituciones”, y se ofrecieron diez medidas para reducir la brecha y volver a situar la industria en el centro del proyecto de país.
