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Vins i Licors Grau, de pequeña bodega familiar a referente europeo del vino

Con más de 12.000 referencias y un almacén robotizado, la compañía de Palafrugell es hoy una de las tiendas de vinos más grandes de Europa

De izquierda a derecha: Sergi Grau Segarra, Jordi Grau Dillet, Maria Dolors Segarra Farré y Jordi Grau Segarra | Cedida
De izquierda a derecha: Sergi Grau Segarra, Jordi Grau Dillet, Maria Dolors Segarra Farré y Jordi Grau Segarra | Cedida
 Berta Xuclà
Corresponsal en Gerona
Girona
09 de Enero de 2026 - 04:55

La historia de Vins i Licors Grau es la crónica de una empresa familiar que, desde 1951, ha pasado de vender vino a granel a convertirse en un referente europeo con más de 12.000 referencias, una tienda física de gran escala y un potente canal en línea. Actualmente, mantienen la mirada puesta en la calidad, la innovación y la vinculación con el territorio.

 

Su trayectoria comienza en 1951 en Palafrugell, cuando Miquel Grau Lluís abre una pequeña bodega donde el vino se vendía a granel. Quince años después se incorpora su hijo, Jordi Grau Dillet, que allí conoce a Maria Dolors Segarra, una joven del Penedès con la sabiduría del vino heredada de su familia. Aquel encuentro, que devendría también en matrimonio, marcaría el inicio de una aventura empresarial destinada a transformar la bodega en un proyecto visionario.

En 1977 nace el embrión de la actual tienda y, desde entonces, comienza un crecimiento sostenido: ampliaciones, reinvenciones y una apuesta decidida por la calidad. En los años noventa, la tercera generación nacida entre aromas de bodega, con Sergi y Jordi Grau Segarra, consolida el negocio familiar y lo impulsa hacia una nueva etapa.

 

Filosofía y evolución: del mayorista a especialista de referencia

Inicialmente, la empresa operaba como mayorista. “Nuestro padre vio que comprando en Barcelona podía ofrecer mejores precios y ser más competitivo”, recuerda su hijo. Así nació la oportunidad de negocio: comprar al por mayor y distribuir a bares, restaurantes y también a otras tiendas. De hecho, hoy en día el mayorista representa aproximadamente un 80% de las ventas, mientras que la tienda física aporta un 10% y el comercio en línea, el otro 10%.

Con el tiempo, y en un contexto cada vez más global, la marca ha ido especializándose más allá de la simple distribución, y ha asumido roles de representación de marcas de prestigio. Actualmente, son los representantes oficiales de Codorníu, Gramona y Torres. “Nos apoyamos en buenas marcas, y eso nos abre puertas a muchos sitios”, explican.

Escuchar y orientar el mercado

El 1977 neix l’embrió de l’actual botiga de Vins i Licors Grau | Cedida
En 1977 nace el embrión de la actual tienda de Vins i Licors Grau | Lluís Català

Vinos y Licores Grau combina vinos tradicionales con novedades de todo el mundo, adaptándose tanto al paladar local como a las tendencias globales. Los productos más vendidos en 2025 son los blancos de Verdejo de Rueda y los blancos del Empordà, especialmente durante la temporada estival. “Tenemos que tener en cuenta que es un destino turístico, sobre todo durante el verano; por eso los vinos blancos y los rosados tienen un papel clave, quizás más que en otras zonas”, explica el adjunto a gerencia.

Con el tiempo, y en un contexto cada vez más global, la marca ha ido especializándose más allá de la simple distribución, y ha asumido roles de representación de marcas de prestigio

La empresa también incorpora tendencias emergentes, como vinos naturales, de mínima intervención, vinos de Georgia, así como vinos sin alcohol y aromatizados. “Intentamos marcar tendencia y buscar productos diferentes”, remarca Grau, destacando su compromiso con la demanda de los clientes. En cuanto a los licores, los whiskys muestran un ligero descenso, los rones un crecimiento moderado y la ginebra se mantiene estable. “Nos adaptamos a los cambios de consumo: menos cantidad, pero más calidad”, añade

El negocio también detecta una nueva fidelización de los clientes: menos conservadores y más abiertos a probar nuevas variedades y regiones. “Los jóvenes son más exploradores: quieren probar vinos exóticos, nuevas regiones y productos fáciles de beber”, apunta Jordi Grau.

Digitalización e innovación: ventas en línea y experiencia del cliente

Desde 2009, año en que iniciaron la venta en línea, Vins i Licors Grau mantiene un firme compromiso con la digitalización y la innovación. Hoy, cualquier cliente puede escoger entre los miles de referencias de vinos y licores y recibir el pedido en menos de 48 horas en cualquier punto de España o de Europa. Las instalaciones actuales están diseñadas para convertirse en “la mejor tienda de vinos de Europa”: un almacén totalmente climatizado, dispensadores de vino, robotización inteligente y espacios preparados para acoger eventos.

Jordi Grau: “Los jóvenes son más exploradores: quieren probar vinos exóticos, nuevas regiones y productos fáciles de beber”

En la tienda, la tecnología juega un papel clave. Los clientes pueden consultar información detallada de cada producto, zona, precio, nota de cata, maridaje, ubicación dentro de la tienda o calificación de la añada, a través de sistemas digitales. “Queremos dar herramientas para que el cliente se pueda informar y asesorar con autonomía”, explica. Aun así, el factor humano continúa siendo esencial. La empresa dispone de un equipo de sommeliers que orientan a los visitantes en la elección del vino o licor ideal. “El asesoramiento humano no se podrá suplir con máquinas. Las emociones y necesidades del cliente solo las capta una persona”, afirma, reivindicando el asesoramiento y la proximidad como valores irrenunciables en plena era digital.

Girona como motor de calidad y cultura

Con un fuerte arraigo en el Empordà, Vins i Licors Grau contribuye a posicionar Girona como un destino vinícola, gastronómico y cultural de primer nivel. La empresa trabaja para preservar y difundir la cultura del vino de la región, apoyando tanto a la restauración local como a los elaboradores del territorio. “Intentamos poner nuestra profesión para hacer de Girona un destino aún más interesante”, subraya el hijo. La compañía también ha impulsado proyectos propios para reforzar la oferta local. Cuando la demanda de vinos ampurdaneses superó la disponibilidad, apostaron por crear una línea de vinos propia elaborada por el Celler Espelt, con nombres vinculados al territorio. Esta mirada de proximidad se refleja en las cifras: hoy, más del 50% de los vinos que venden son catalanes, un salto significativo respecto a una década atrás y un indicador de su compromiso con la identidad local.

Con esta mirada, Vins i Licors Grau afronta el futuro con la voluntad de reforzar el mayorista, expandir el canal en línea y convertir la tienda física en la mejor tienda de Europa, fiel a su legado familiar y a las exigencias de los consumidores contemporáneos. Y si algo ha demostrado la empresa a lo largo de décadas es que el futuro no se espera: se construye, botella a botella