En los años noventa, un grupo de empresas textiles e instituciones detectó la necesidad de formar profesionales del diseño que Catalunya no tenía. Desde entonces, la Escuela Superior de Diseño (ESDI) se ha consolidado como un referente en educación creativa y en la vinculación con la industria. Su trayectoria ha sido clave para ayudar a las empresas a afrontar los retos del sector. Sus líderes, Georgina Bombardó y Carles Casanovas, han repasado desde las primeras dificultades de los años noventa hasta el despliegue del actual plan estratégico de ESDI, que pone el foco en la internacionalización del sector textil, la innovación en tejidos y el reto que representa la inteligencia artificial para la industria. Ambos son los últimos invitados de La Indústria és futur, el pódcast de la Fundació per la Indústria.
Según ha explicado Casanovas, la industria vivía entonces un “problema de competitividad”, una situación que impulsó la colaboración entre ESDI, el Gremio de Fabricantes y la Fundación para la Industria. “Había una apertura del mercado en España que evidenciaba dificultades competitivas. El Gremio de Fabricantes lo detectó e impulsó la idea de una escuela de diseño que hasta entonces no existía”, ha recordado. A esta iniciativa se sumaron el Consejo Intertextil, la Caixa de Sabadell, el Banco Sabadell, el Ayuntamiento de Sabadell, la Cámara de Comercio y cerca de 90 empresas que apoyaron el proyecto.
La evolución de ESDI
En los primeros años, ESDI se centró especialmente en el diseño textil. Posteriormente, el centro adquirió la Escola d’Arts i Tècniques de la Moda (EATM) y dio un paso adelante incorporando una visión más transversal e innovadora. Este proceso permitió diversificar la oferta y reforzar ámbitos como el diseño gráfico, el interiorismo y la moda, consolidando la institución en el sector.
A juicio de Casanovas, la vinculación con la Universitat Ramon Llull aporta "prestigio", conexión con el mundo académico e interrelación con otras facultades. También destaca la importancia de unos planes de estudios que aportan rigor y "credibilidad" al proyecto.
Después de llegar en 2017 al mínimo histórico de alumnos, con 350 matriculados (después de haber alcanzado un máximo de 750), se impulsó una nueva gobernanza. El cambio comportó la renovación del patronato y la apuesta por un nuevo equipo de dirección. Este equipo está encabezado por Bombardó, pieza clave de la nueva etapa, según Casanovas. En este contexto, este segundo ha subrayado que “la capacidad de internacionalización es esencial. "Hemos revisado muchas cosas para reforzar y revalorizar aquello que ya hacíamos”, ha añadido.
Proyectos industriales y conexión con las empresas
Con el nuevo patronato se creó una comisión de empresas para reforzar el vínculo entre el mundo académico y el industrial. “Hemos puesto en marcha dos comisiones donde presentamos proyectos y las empresas nos trasladan sus necesidades. Esto nos permite actualizar los planes de estudio de manera continua”, ha explicado Casanovas.
Bombardó ha destacado la colaboración con empresas como Roca, Cupra, Mango o IKEA, así como la creación de programas conjuntos. Entre estos, sobresale el máster en User Experience desarrollado con la multinacional japonesa NTT Data.
La escuela también mantiene una estrecha relación con antiguos alumnos, que contribuyen a generar nuevos programas formativos
Además, ESDI trabaja en proyectos reales vinculados a retos empresariales. “El diseño es una disciplina que integra muchos conocimientos y parte de una base orientada a resolver problemas”, ha apuntado.
La escuela también mantiene una estrecha relación con antiguos alumnos, que contribuyen a generar nuevos programas formativos a partir de su experiencia profesional.
Diversos estudiantes de ESDI han sido galardonados con el prestigioso The James Dyson Award. De acuerdo con la institución, estos reconocimientos dan sentido a su labor y ayudan a dar visibilidad al talento emergente. También han tenido presencia destacada en los premios Laus, en los Premios David Delfín de moda y en los premios Yamaha.
Diseño sostenible
La sostenibilidad es un eje transversal en la formación. Bombardó ha explicado que se trabaja a lo largo de todo el programa y en colaboración con empresas como Pronovias o talleres locales de Sabadell, como Filatures Jesús Rubio, que facilitan tejidos para proyectos de reutilización y rediseño.
Por otro lado, Bombardó ha destacado la capacidad de la escuela para fomentar el pensamiento crítico y la integración de herramientas digitales y de inteligencia artificial en todas las asignaturas. “Incluso hemos impulsado un máster en diseño de contenidos con IA”, ha señalado.
“Para reforzar la internacionalidad, disponemos de un edificio en el campus de 7.000 m² y estamos trabajando en la creación de una residencia de estudiantes de 130 habitaciones para generar un entorno más cosmopolita”
Internacionalización
ESDI ha dispuesto actualmente de 12.000 m² de instalaciones con laboratorios especializados, entre los que destaca un espacio de tecnología 3D. El centro cuenta con un 38% de alumnado internacional procedente de 61 países, hecho que aporta diversidad y riqueza al proyecto.
Para reforzar este perfil global, se prevé la creación de una residencia de estudiantes en el campus, pensada para favorecer un entorno más cosmopolita. “Disponemos de un edificio en el campus de 7.000 m² y estamos trabajando en la creación de una residencia de estudiantes de 130 habitaciones para generar un entorno más cosmopolita”, ha expresado Casanovas.
Los principales retos de ESDI implican consolidar la internacionalización y avanzar hacia un modelo educativo más digital y globalizado
De acuerdo con el líder de ESDI, los principales retos de la entidad implican consolidar la internacionalización y avanzar hacia un modelo educativo más digital y globalizado. La futura residencia de estudiantes se plantea como una pieza clave en este proceso.
Bombardó ha dirigido también un mensaje a los jóvenes: estudiar aquello que realmente les apasiona y considerar ESDI como un espacio de proximidad y de alta especialización.
El papel de ESDI en el mundo actual
En el patronato participan figuras como Genís Roca, Leila Raiteri (Mango) o Bruno Serrano (NTT DATA), entre otras, lo que configura un ecosistema que contribuye a orientar el proyecto educativo.
En este contexto, Casanovas ha subrayado que "el reto es entender el impacto de la tecnología antes de aplicarla", y ha remarcado que el trabajo previo se centra especialmente en los aspectos sociológicos. También ha citado el libro La revolución inevitable, de Roca, como ejemplo de la necesidad de adaptarse a un entorno en constante transformación y de incorporar herramientas que permitan mantener la competitividad.
Por su parte, Bombardó ha puesto el foco en el capital humano y ha concluido que "el talento es el gran elemento diferenciador", y ha añadido que hoy las empresas requieren profesionales con actitud proactiva y una predisposición continua al aprendizaje.