El futuro lo marca la tecnología, la lA o las energías renovables, pero detrás de todo esto está la industria, por lo que supone una oportunidad para el país. Desde proyectos estratégicos como la gigafactoría de baterías entre Catalunya y Aragón hasta infraestructuras tecnológicas de primer nivel, la ingeniería se ha convertido en una pieza clave para entender la economía del futuro. Enrique Blasco, consejero delegado de IDP Ingeniería, Medio Ambiente y Arquitectura, ha sido el último invitado del nuevo episodio de La Indústria és Futur, el pódcast de la Fundació per la Indústria.
En este episodio, analizan el éxito de una empresa nacida en Sabadell que hoy lidera industrias internacionales, gracias a una clara apuesta por los valores empresariales, la inversión industrial y la capacidad de gestionar empresas industriales globales.
Entre otros titulares, Blasco destaca que Catalunya y el estado español deberían ser referentes a escala europea en cuanto a los centros de datos. "No se trata de si pueden serlo, sino de que deberían serlo. Otro tema es si seremos capaces o no", asegura un Blasco que considera los centros de datos como un elemento clave en el "desarrollo de cualquier tecnología hoy en día".
IDP nació hace 25 años en Sabadell y hoy tiene presencia internacional. Preguntado por el secreto del éxito, Blasco atribuye este crecimiento a los valores de la compañía y destaca tres: una clara orientación al cliente privado; haber sido pioneros en ofrecer un servicio integral de 360 grados; y la apuesta tecnológica, siendo los primeros en adoptar la tecnología BIM como sistema de trabajo. "La mayoría de ingenierías grandes de este país son eminentemente ingenierías del sector público y en nuestro caso nunca hemos bajado de una cuota de negocio del 85% para el cliente privado", ha explicado.
Testimonios del cambio de la profesión de ingeniero
Este crecimiento ha ido de la mano de la transformación de los profesionales de la ingeniería. En este punto, Blasco apunta a que esta profesión ha cambiado radicalmente. "Yo terminé la carrera dibujando y proyectando en papel en el famoso rotring y hoy proyectamos maquetas tridimensionales asociando información", ha recordado.
El otro cambia a lo que apunta es que antes se trabajaba en local y ahora el alcance es global. "La globalización nos ha permitido ir a competir a escala global con las ingenierías importantes en todo el mundo y desarrollar unas capacidades que en un ámbito local no hubiéramos podido desarrollar", según explica.
Protagonistas de la reindustrialización
En este proceso, la empresa se encuentra inmersa en proyectos clave para la transformación de la industria en Catalunya, como la planta de ensamblaje de baterías de Seat en Martorell, calificadas por Blasco como el nuevo petróleo del siglo XXI; la planta de CATL con Stellantis en Zaragoza, u otras iniciativas vinculadas al vehículo eléctrico y la biotecnología.
En este sentido, Blasco destaca que la compañía participó en los proyectos "más importantes" a nivel nacional y ha valorado la ingeniería como "termómetro" que mide cómo será la evolución a posteriori.En total están participando en proyectos industriales por valor de entre 400 y 500 millones de euros.
En total están participando en proyectos industriales por valor de entre 400 y 500 millones de euros
Por su parte, en los últimos años, IDP ha participado en más de 50 proyectos financiados por la Unión Europea (UE), lo que ha permitido captar una inversión cercana a los 15 millones de euros, lo que ha hecho posible probar nuevos productos y servicios que permitan ponerlos en el mercado.
Entre los proyectos estratégicos en los que está trabajando la empresa se encuentra el centro de datos de Cesga en Galicia. “Haremos un data center que vendrá a alimentar al nuevo gran supercomputador, el Finisterre IV, que tiene una capacidad de 45 Qbytes y que será el mayor supercomputador de una institución pública del sur de Europa y la primera piedra para desarrollar la industria tecnológica gallega.
En este sentido, señala que la península ibérica es estratégica en el ámbito de los centros de datos por su posición geográfica, ya que confluyen cables submarinos de todo el mundo. "Nuestra posición geoestratégica hace que seamos, necesariamente, un hub de comunicaciones entre continentes".
Adicionalmente, el consejero delegado destaca la tecnología BIM, importada de Estados Unidos, que permite ejecutar proyectos con mayor seguridad, aplicando procesos industriales que aportan mayor control y fiabilidad a la construcción. "Proyectamos una maqueta virtual y en esta maqueta se hacen todas las pruebas previas a la construcción". Esto permite reducir desviaciones en plazos y costes.
El momento de la industria española
Sobre la situación actual, el invitado considera que el sector industrial vive un punto de inflexión después de años difíciles. "Hemos pasado una época muy complicada porque estigmatizamos a la industria como la actividad económica contaminante", afirma.
Sin embargo, destaca que la industria sigue siendo un pilar fundamental de la economía. Actualmente, representa entre el 15% y el 16% del PIB en España y cerca del 19%-20% en Catalunya, pero insiste en que es necesario avanzar para acercarse a modelos como el de Alemania, donde el peso industrial se sitúa en torno al 24%-25%.
Actualmente, la industria representa entre el 15% y el 16% del PIB en España y cerca del 19%-20% en Catalunya
En este sentido, defiende que la industria es clave en la economía española y concluye que hay que seguir apostando por la industria "tanto sí como no".
También destaca el papel de la Fundación de la Industria como agente singular en España, con 500 años de historia, y su voluntad de actuar como lobby ante las administraciones para hacerles ver las necesidades cambiantes de la industria. El objetivo es adaptar la legislación, escuchar al empresariado y ayudarle para que las empresas tengan “suficiente músculo” para salir al exterior.