• Pol Gibert: "Queremos un gran acuerdo de país para trazar el futuro de la industria catalana"

Pol Gibert: "Queremos un gran acuerdo de país para trazar el futuro de la industria catalana"

El secretario general del Departament de Empresa i Treball de la Generalitat analiza los pilares del nuevo Pacte Nacional per a la Indústria en 'La indústria és futur'

El secretari general del Departament d’Empresa i Treball de la Generalitat, Pol Gibert, ha sido invitado a 'La indústria és futur' | Fundació per la Indústria
El secretari general del Departament d’Empresa i Treball de la Generalitat, Pol Gibert, ha sido invitado a 'La indústria és futur' | Fundació per la Indústria
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Periodista
24 de Marzo de 2026 - 04:55

La industria catalana vive un momento clave con muchos retos como la transformación tecnológica, el talento, la sostenibilidad, la relocalización, pero con oportunidades para dar un salto adelante. Para entender cómo se está preparando el país para transformar el modelo productivo, Pol Gibert, secretari general del Departament de Empresa i Treball de la Generalitat, ha sido uno de los últimos invitados de La indústria és futur, el pódcast de la Fundació per la Indústria.

 

La industria catalana, en proceso de recuperación y transformación

Para Gibert, la industria está inmersa en un proceso de recuperación y de cambios estructurales. “La recuperación ya la estamos viviendo estos días… Vemos cómo la industria vuelve a ser el motor económico del país, pero es evidente que el momento que estamos viviendo también requiere reconfiguraciones profundas del sistema”.

 

Según explica, sectores como la automoción evolucionan de manera natural, mientras que surgen de nuevos. “El mundo actual es muy complejo y avanzamos en diferentes direcciones a la vez”, afirma.

También destaca el contexto en el que se mueve hoy la industria: “Antes era un paradigma de certeza y de planificación a largo plazo. Actualmente, nos encontramos en un paradigma mucho más orientado al corto plazo, basado en la resiliencia, la flexibilidad y la capacidad de adaptación”.

Hay sectores clave, como el metal y la química, pero también considera que la industria debe ser más flexible para adaptarse a nuevos mercados que generan oportunidades emergentes.

En este escenario de transformación y nuevos retos, iniciativas como el Pacte Nacional per a la Indústria se convierten en herramientas clave para orientar y reforzar el futuro del sector.

El Pacte Nacional per a la Indústria y su futuro

En este contexto, Gibert pone el foco en el nuevo Pacte Nacional per a la Indústria, que quiere convertirse en “un gran acuerdo de país” para “trazar las líneas de fondo que deben marcar la industria del país en los próximos años”.

Recuerda que el último pacto ya contenía líneas que aún hoy son aprovechables y que se pueden continuar manteniendo. Sin embargo, insiste en que el mundo ha cambiado mucho en los últimos tiempos y, por lo tanto, es necesario definir nuevos rumbos.

Y marca la innovación como una de las prioridades de este nuevo pacto. “Si algo debe priorizar este nuevo pacto, seguramente es la innovación. La innovación es el tractor que debe llevar la industria hacia el futuro”, afirma.

“La industria, que había sido objeto de ciertas críticas, ha recuperado un papel protagonista”

Según explica, redefinir el pacto es necesario porque han pasado muchas cosas en los últimos años. “La industria, que había sido objeto de ciertas críticas, ha recuperado un papel protagonista. Europa, de hecho, ha situado la industria como pilar de la soberanía tecnológica”, comenta. Por eso, considera imprescindible dar más potencia a un sector “esencial”.

Para él, la industria es clave para el empleo de calidad que crea, para el esfuerzo importante que está haciendo para descarbonizarse y por su capacidad de innovación. Todo ello en una situación compleja, “con muchas aristas”, que hay que combinar para que la industria del país “adquiera fuerza” y pueda evolucionar al ritmo que demanda el sector.

En cuanto a la evaluación del impacto del pacto, Gibert señala que esta también debe adaptarse al nuevo contexto. Evaluarlo conjuntamente entre todos los actores implicados y a corto plazo. “Antes los pactos los podías evaluar al cabo de cinco años. Actualmente, deben evaluarse año a año, porque el contexto evoluciona rápidamente”, apunta.

Llevar el conocimiento al mercado

Otro aspecto fundamental es la relación entre universidades, centros tecnológicos y empresas para potenciar la innovación. Uno de los grandes retos identificados es conseguir que el conocimiento generado en el país, “de primer nivel mundial, como en el Biotech”, llegue al negocio. “Tenemos una inversión pública muy importante en investigación, pero a veces nos cuesta que acabe llegando al mercado. Este es el potencial que queremos desarrollar”, explica.

Y sobre las herramientas para facilitar la transición hacia una industria más digital y tecnológica, destaca medidas como la simplificación administrativa, ayudas financieras directas y un acompañamiento económico e institucional para impulsar la transformación que debe afrontar el sector.

Las startups y su supervivencia

Cataluña es una de las comunidades con más startups industriales y tecnológicas. “Lo que quiere el Gobierno es asegurar que echen raíces en el país, que el conocimiento se quede aquí y que puedan seguir creciendo”, asegura Gibert ante el riesgo de que estas empresas emergentes se marchen.

Para hacerlo, explica que el Gobierno cuenta con herramientas de capital riesgo para acompañar a las empresas y reforzar el ecosistema empresarial para que estas compañías encuentren en Cataluña las condiciones para consolidarse.

Con un 35% del PIB vinculado a las exportaciones industriales, la internacionalización es estratégica

Fondos europeos y transformación estructural

Los fondos europeos han sido una herramienta clave para impulsar la digitalización y la descarbonización industrial. Ahora, según Gibert, llega el momento decisivo: “Han ayudado a hacer este salto de escala que hacía falta. Aunque ha dicho que aún quedan algunos fondos por acabar de desarrollarse, pero nos encontramos en la fase de ejecución de los fondos y en los próximos dos años veremos cómo la industria se beneficia directamente. Será un momento importante para el país para ver cómo esta ingente cantidad de recursos que han venido transforma nuestros polígonos, la industria del país y la hace más eficiente, resiliente y neutra respecto al cambio climático.

Internacionalización en un mundo convulso

Con un 35% del PIB vinculado a las exportaciones industriales, la internacionalización es estratégica. En un contexto geopolítico “convulso”, el Gobierno apuesta por diversificar mercados más allá de exportar a los socios europeos:

“Tenemos a Estados Unidos, que también lo tenemos que cuidar, pero no nos negamos a abrir otros mercados. Tenemos países que están creciendo mucho y que están negociando acuerdos de libre mercado con la Unión Europea como el Mercosur, tenemos la India, que también está muy avanzada, o Australia. Todos ellos mercados muy importantes que pueden generar nuevas oportunidades de negocio para la industria”, según comenta Gibert.

Innovación como identidad catalana

“Creo que la innovación es el rasgo diferencial que tenemos y que debemos poner sobre la mesa. En un contexto en el que vemos inversiones muy importantes, tecnológicas con IA, en temas de espacio en diferentes ámbitos, la innovación es lo que nos hará ser más eficientes”, explica el secretario de Empresa y Trabajo.

También destaca otros elementos diferenciales como el precio de la energía, el talento, pero la innovación es lo que nos hará diferentes”.

Además, subraya, en el ámbito de la internacionalización, el Pla Responem de la Generalitat, que incluye ayudas para abrir filiales en el extranjero, participar en ferias internacionales, y ayudar a que las empresas estén presentes en los mercados mundiales.

“Que una sola persona muera en el trabajo no es tolerable en el siglo XXI. Tenemos que poner en la cabeza que nadie se puede dejar la vida allí”

Productividad, conciliación y reducción horaria

Sobre cómo puede afectar a la productividad de la industria, la reducción horaria añade que hay muchos estudios sobre el tema de cómo podría afectar, pero se detiene a hablar de uno de los debates de fondo, la conciliación de la vida laboral y personal. “Es un debate que debemos saber combinar: cómo somos más productivos y cómo damos condiciones laborales dignas y que también quieran venir a este país”.

También dice que el teletrabajo cambia el paradigma, sobre todo en la industria que tradicionalmente ha ofrecido un trabajo muy presencial. Pero también añade que la industria ha evolucionado mucho y ha dicho que hay elementos que pueden ser no presenciales y que se pueden llevar adelante.

Diálogo social y seguridad laboral

Apunta que en un contexto de evolución constante es importante que los acuerdos que tomemos “de manera colectiva”, ya que si hacemos un acuerdo conjunto todos estamos involucrados y nos mueve lo mismo y añade que eso el Gobierno lo ha tomado “muy en serio” y subraya la dirección general específica para el diálogo social.

Y en el ámbito laboral, destaca que “mientras haya un parado, la preocupación máxima es que encuentre empleo”, y añade un nuevo reto que este año está creciendo, especialmente, que es la siniestralidad laboral. “Que una sola persona muera en el trabajo no es tolerable en el siglo XXI. Tenemos que poner en la cabeza que nadie se puede dejar la vida allí”, expresa Gibert después de subrayar que desde principios de año han muerto 62 personas en el trabajo.