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Los aeropuertos leridanos: de residencias de pilotos a ‘aparcamientos’ de aviones

Las instalaciones de Alguaire y la Seu d'Urgell consolidan su apuesta por diversificar la actividad, al tiempo que baten récord de operaciones

Vuelo a Palma desde el aeropuerto de Lleida Alguaire | ACN
Vuelo a Palma desde el aeropuerto de Lleida Alguaire | ACN
David Rodriguez
Periodista
Lleida
29 de Enero de 2026 - 04:55

Récord de actividad y de operaciones durante el año 2025. Este sería un primer resumen de la trayectoria de los aeropuertos leridanos (Lleida-Alguaire y la Seu d’Urgell) el año pasado. Más allá de las cifras, que podrían considerarse modestas en relación con otras grandes instalaciones, como el aeropuerto de El Prat o el de Girona, se complementan con una estrategia basada en ofrecer servicios diversificados, relacionados con la aviación, el mantenimiento o la formación de pilotos. La infraestructura aeroportuaria de Ponent acabó el año con un récord de 42.029 operaciones, un 50% más que en 2024 y encadena tres años de subidas. El total de pasajeros se ha incrementado un 36% hasta los 53.848 usuarios, la tercera mejor cifra de la historia gracias a la consolidación de la actividad comercial.

 

Por otro lado, el aeródromo de los Pirineos ha registrado un nuevo récord anual con 19.160 viajeros con un incremento del 18%, sobre todo por las conexiones regulares con Palma y Madrid. Desde 2019, los pasajeros en el aeropuerto de Andorra-la Seu se han casi multiplicado por cinco.

Las buenas estadísticas de Lleida-Alguaire son posibles gracias a la colaboración del aeródromo con el turoperador polaco Itaka, con llegadas desde Polonia cada viernes durante el periodo invernal. Además de los vuelos regulares, el año pasado también se pusieron en marcha vuelos chárter desde el territorio, relacionados con traslados de equipos deportivos y la programación de salidas especiales. Esta temporada de invierno se estrenará un servicio de Quality Travel, que conectará Lleida con Noruega y Suecia a través de paquetes de esquí con vuelos directos durante los meses de febrero y marzo.

 

El pasado otoño, la consellera de Territori, Sílvia Paneque, estrenó la residencia de pilotos de Lleida-Alguaire, actualmente destinada a una cincuentena de alumnos, después de que el proyecto se iniciara con una treintena durante el curso de su arranque. El espacio, ubicado en módulos prefabricados, espera llegar a los 150 alumnos durante la época veraniega.

La escuela de pilotos en Lleida Alguaire se ve como "una oportunidad económica y de conocimiento y reconocimiento de este entorno importantísimo en el territorio”

Durante la inauguración, Paneque destacó que la iniciativa “ofrece conocimiento y la formación de profesionales que se puedan implantar en el territorio. Es una oportunidad económica y de conocimiento y reconocimiento de este entorno importantísimo en el territorio”. La consellera reafirmó el compromiso del Govern de la Generalitat de Catalunya con el aeródromo: “Este aeropuerto continuará teniendo el impulso del departamento. En este momento, estamos impulsando un plan especial para poner a disposición nuevos espacios para nuevas oportunidades que puedan venir”. La compañía BAA Training, de origen lituano, que se encarga de la formación de estos futuros pilotos, destaca por su especialización en la preparación de los profesionales.

Crecimiento de instalaciones 

Además de la escuela de formación, también se está desplegando con fuerza el sector de los hangares. Aparte del de BAA Training, la firma que gestiona la formación de pilotos, también se ha instalado el de Vall Wings. Esta última tiene una vinculación más local, ya que ha sido impulsada por uno de los accionistas del grupo Vall Companys, un gigante leridano de la industria alimentaria, aunque no forma parte del grupo.

En el caso del aeropuerto Andorra-la Seu d’Urgell, este año iniciará un proyecto de ampliación con nuevos hangares sobre 7.200 metros, de los cuales 19 ya se encuentran en plena actividad o en construcción. Paralelamente, fruto de diversos acuerdos con operadores de deportes de aventura, se podrá combinar la actividad aeroportuaria con el parapente. Asimismo, el Grupo de Actuaciones Especiales (GRAE) ha iniciado este año la construcción de sus primeras instalaciones propias en el aeropuerto de Andorra-la Seu, con el objetivo de situar allí una base de 45 profesionales, reforzando así la estrategia operativa y de servicios en el Pirineo.

Vuelos fuera del espacio Schengen

Uno de los retos pendientes del aeropuerto de La Seu d’Urgell es favorecer la presencia de vuelos de fuera del espacio Schengen. Al respecto, el delegado del gobierno español en Catalunya, Carlos Prieto, señala la importancia de consolidar el aeropuerto como "infraestructura estratégica para el Pirineo", así como la necesidad de “garantizar la seguridad y el orden en la gestión fronteriza” para permitir que pueda acoger “vuelos procedentes de fuera del espacio Schengen”, integrado por 29 países europeos.

Uno de los retos pendientes del aeropuerto de La Seu d’Urgell es favorecer la presencia de vuelos de fuera del espacio Schengen

Recientemente, el aeropuerto de Andorra-la Seu d'Urgell ha captado la atención internacional después de que la prestigiosa revista Forbes dedicara un artículo a su consolidación y al papel clave del Principado en el desarrollo del transporte aéreo en la región pirenaica. Según Forbes, “la infraestructura ya no es un proyecto piloto, sino un aeropuerto consolidado que supera en tránsito a aeródromos como los de Valladolid o Pamplona”. 

En este aspecto, los gobiernos catalán, español y andorrano han invertido conjuntamente en articular subvenciones y conexiones terrestres para facilitar el acceso desde el país, además de la colaboración con Aeroports de Catalunya, que ha apostado por servicios especializados con el objetivo inminente de disponer de un control aéreo completo. La particularidad del aeródromo es que es propiedad de la Generalitat de Catalunya, que gestiona y opera las instalaciones a través de su empresa filial, Aeroports de Catalunya. Sin embargo, el gobierno de Andorra se unió a la gestión del aeropuerto, contribuyendo con una parte del déficit operativo anual.