
El número de usuarios en alojamientos turísticos extrahoteleros (apartamentos turísticos y rurales, campings y albergues) en julio casi replicó los registros respecto a hace un año, con 991.640 viajeros, según los datos provisionales del Instituto Nacional de Estadística (INE). Se trata de un 0,3% menos en comparación con el mismo mes de 2024 y prácticamente el 55% del total fueron extranjeros (536.450).
La estancia media global fue de 5,92 días, por encima de los 5,88 de julio de 2024. En cuanto a las pernoctaciones, crecieron un 0,4% interanual, hasta 5.869.944, acercándose al récord alcanzado en un séptimo mes del año de la serie histórica (con datos desde 1999), que se alcanzó en 2022 con 6.020.994.
Los apartamentos turísticos y el turismo rural fueron los únicos alojamientos que incrementaron el número de clientes en julio, un 8,6% (179.949) y 12% (55.011), respectivamente. Curiosamente, ambos registraron el mejor julio desde 2022, el año que alcanzaron el máximo histórico mensual.
Los pisos turísticos caen y el turismo rural mejora
Las pernoctaciones en pisos turísticos, en cambio, se redujeron un 5% interanual (952.484) y la duración media se rebajó casi un día, pasando de 6,05 a 5,29 días. Por el contrario, las pernoctaciones en alojamientos de turismo rural en este séptimo mes del año se elevaron un 9% respecto al mismo periodo del año pasado, hasta 187.820. La estancia media se acortó levemente de 3,51 a 3,41 días.