La Comisión de Economía y Hacienda del Ayuntamiento de Barcelona ha acordado de forma provisional incrementar hasta el 150% el recargo del IBI de los pisos turísticos. La propuesta, amparada en el decreto ley del gobierno español que habilita este aumento, ha prosperado con los votos a favor del PSC, ERC y los Comuns, la abstención de Junts y la oposición del PP y Vox. La medida prevé aplicar un recargo del 50% a los titulares de una licencia, del 100% a los que tengan dos o tres y del 150% a los propietarios de cuatro o más. El teniente de alcaldía Jordi Valls, ha dicho que el objetivo es "desincentivar" esta actividad, mientras Barcelona mantiene la previsión de eliminar todas las licencias turísticas en 2028. La medida podría estar validada a finales de año.
Valls ha detallado que la medida establece tres tramos de recargo en función del número de licencias que tenga cada titular. Los propietarios con una sola autorización deberán asumir un incremento del 50% de la cuota del IBI. En el caso de los titulares de dos o tres licencias, el recargo será del 100%, mientras que los que tengan cuatro o más afrontarán el incremento máximo del 150%. Según los datos expuestos por Valls, la medida afectará a unos 10.600 pisos turísticos que disponen de una autorización. De estos, aproximadamente 3.200 corresponden a titulares con una licencia, unos 1.200 a propietarios con dos o tres autorizaciones y cerca de 6.000 a titulares con cuatro licencias o más.
El teniente de alcaldía Jordi Valls, ha señalado que el objetivo es "desincentivar" esta actividad, mientras Barcelona mantiene la previsión de eliminar todas las licencias turísticas en 2028
Valls ha defendido que esta distribución justifica la aplicación de un recargo progresivo, porque pone de manifiesto la concentración de las autorizaciones en manos de un número reducido de titulares. Según ha expuesto, alrededor del 60% de los casos corresponden a propietarios con cuatro licencias o más. “Estos datos también nos dicen que esta es una medida plenamente justificada, donde vemos claramente que se tiende a la concentración de licencias”, ha afirmado el teniente de alcaldía durante la comisión.
Ha apuntado que los pisos destinados a alojamiento turístico desarrollan una actividad económica y que, por lo tanto, no se deberían tratar fiscalmente como si fueran viviendas de uso residencial ordinario. En este sentido, ha remarcado que el consistorio quiere dificultar el desarrollo de esta actividad dentro de la ciudad. “Hoy lo que hacemos es endurecer, y lo decimos con claridad, desincentivar esta actividad dentro del marco de la ciudad”, ha declarado Valls, que ha defendido la necesidad de utilizar las herramientas fiscales y reguladoras disponibles para dificultar la expansión de las viviendas turísticas.
Una medida vinculada al decreto ley estatal
La propuesta municipal se enmarca en el decreto ley aprobado por el Consejo de Ministros del gobierno español para incorporar medidas destinadas a abordar las dificultades de acceso a la vivienda. Valls ha definido la iniciativa como una medida con voluntad transitoria y ha recordado que Barcelona mantiene el objetivo de eliminar las licencias de viviendas de uso turístico en 2028, de acuerdo con la regulación catalana que lo permite.
Valls también ha situado el incremento del IBI dentro del conjunto de medidas fiscales aplicadas durante el mandato para regular la actividad turística. Entre las actuaciones que ha mencionado se encuentran el aumento del recargo de la tasa turística, el incremento del coeficiente del IBI aplicable a los establecimientos hoteleros, la aprobación de una ordenanza para gestionar el acceso de los autobuses turísticos y el aumento del precio de entrada al Parc Güell. En esta línea, se ha referido al aumento del recargo para los cruceros que hacen escala que aprobó el pleno del pasado mes de septiembre.
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