El Banco Central Europeo (BCE) ha decidido este jueves cumplir con el guion y mantener los tipos de interés tal como estaban. De esta manera, las tasas consolidarán la nueva política monetaria comunitaria e iniciarán 2026 sin una última reducción. En concreto, la tasa de depósito (DFR) continuará en el 2%, la de referencia para sus operaciones principales de refinanciación (MRO) en el 2,15% y la de la facilidad marginal de préstamo (MLF) en el 2,4%.
Esta semana, los mercados ya descontaban una reunión sin novedades en el consejo de gobierno del BCE, y este viernes las previsiones se han confirmado. Desde junio, la institución no ha aplicado ninguna rebaja a los tipos de interés después de una desescalada de ocho ajustes desde el verano de 2024, siete de ellos de forma consecutiva.
"El Consejo de Gobierno ha decidido mantener sin variación los tres tipos de interés oficiales del BCE. Su evaluación actualizada continúa confirmando que la inflación debería estabilizarse en el objetivo del 2% a medio plazo", ha detallado el instituto emisor.
La tasa de inflación de la zona euro se situó en noviembre en el 2,1% interanual, igual que el mes anterior, mientras que en el conjunto de la Unión Europea el incremento fue del 2,4%, una décima menos. Al descontar el impacto de la energía, la tasa de inflación se mantuvo estable por segundo mes consecutivo en el 2,4%, aunque, si se excluye además el coste de los alimentos, el alcohol y el tabaco, la subyacente se moderó una décima, al 2,4% también.
Todas ellas son cifras muy cercanas al objetivo del 2% de inflación que se marcó la Comisión Europea una vez dio un giro a la política monetaria. Entre los países de la UE, los mayores aumentos correspondieron a Rumanía (8,6%), Estonia (4,7%) y Croacia (4,3%). Por el contrario, las subidas más bajas se observaron en Chipre (0,1%), Francia (0,8%) e Italia (1,1%). En el caso del estado español, la inflación permaneció en el 3,2%.