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La brecha salarial de género en Catalunya cayó hasta el 20,1% en 2023

El incremento de los salarios de las mujeres se acentúa en los puestos de trabajo “más precarios” y en el salario por hora trabajada

La socióloga Irene Galí; la secretaria de Dones, Feminisme i Igualtat de CCOO Catalunya, Mentxu Gutiérrez, y la responsable de Polítiques d'Igualtat, Lourdes Sindreu | Europa Press
La socióloga Irene Galí; la secretaria de Dones, Feminisme i Igualtat de CCOO Catalunya, Mentxu Gutiérrez, y la responsable de Polítiques d'Igualtat, Lourdes Sindreu | Europa Press
Redacción VIA Empresa | Europa Press
Barcelona
19 de Febrero de 2026 - 04:54

El salario medio de las mujeres en Catalunya tuvo un aumento del 6,2% interanual a cierre de 2023, hasta los 27.241 euros, el mayor desde el inicio de la serie histórica en 2008 de los datos de CCOO, lo que reduce la brecha salarial de género hasta un 20,1%, cuatro puntos menos que el año anterior. La socióloga Irene Galí ha presentado este jueves el informe Bretxa salarial de gènere a Catalunya en la sede del sindicato en Barcelona y ha atribuido este descenso a la subida del SMI, el crecimiento económico de la economía española y las diferentes reformas laborales.

 

Los datos del sindicato apuntan, además, a que el incremento del salario medio entre las mujeres se ha dado con mayor fuerza entre los puestos de trabajo “más precarios”: los salarios aumentaron un 7,2% en el primer cuartil, frente al alza de casi un 4% en el tercero. Este incremento también se da en el salario por hora trabajada, que elimina las desigualdades que generan los diferentes tipos de contratos de hombres y mujeres (con más peso en los contratos a tiempo parcial), que pasa de una diferencia de un 13,7% a un 10,2%.

Los datos del informe apuntan a que la brecha salarial podría reducirse por completo en 2035 si se mantiene una evolución similar a la de los últimos cinco años, aunque Galí ha dicho que, de no haberse producido este “gran” descenso en 2023, las previsiones del año pasado eran de diez años más, hasta 2044.

 

La parcialidad y los complementos salariales, principales causas de la brecha

El sindicato constata como causa principal de la brecha de género la parcialidad, derivada de un “desigual” reparto del trabajo de cuidados y de la casa, lo que empuja a las mujeres a contratos de menos horas. Galí también ha puesto el foco en otra causa de esta brecha, los complementos salariales: aunque muchos están incluidos en los convenios colectivos, han beneficiado tradicionalmente a los hombres, al priorizar atributos del trabajo como la nocturnidad y el trabajo físico, más asociados al trabajo masculino.

Para acabar con la brecha salarial de género, la secretaria de Dones, Feminisme i Igualtat del sindicato, Mentxu Gutiérrez, ha resaltado precisamente tanto la reducción de la parcialidad entre las trabajadoras como la revalorización de convenios colectivos feminizados, y eliminar la penalización de la maternidad y el trabajo de cuidados. Además, ha puesto sobre la mesa la importancia de alcanzar la reducción de la jornada sin reducción salarial; crear un Pacte Integral de Cures, y seguir impulsando la evolución del SMI “como un motor de los salarios más bajos”.

Por tipos de contrato, el sindicato apunta a que la brecha salarial de género entre los trabajadores y trabajadoras con un contrato indefinido es mayor que la brecha global, de un 21,2%, aunque baja 5,5 puntos respecto al año anterior, y con un salario medio anual de 27.434 euros para las mujeres. De manera contraria, entre los contratos temporales, la brecha salarial de género es negativa, de hasta un -2,2%, hasta un salario medio anual de 25.562 euros para las mujeres y 25.019 euros para los hombres.

Respecto a la estructura ocupacional, Galí valora que se esté moviendo hacia un menor peso de las ocupaciones menos cualificadas y hacia las más cualificadas, pero advierte: “Aunque es positivo que la estructura ocupacional avance para las mujeres, dentro de estos puestos de trabajo cualificados también deben poder cobrar lo mismo que los hombres”.