El 29% de inquilinos se ha visto con la necesidad de mudarse el último año por motivos económicos. Es una de las principales conclusiones en clave catalana del informe La vivienda. Cimiento de desigualdades publicado este miércoles por Intermón Oxfam. Según la ONG, se trata de "desahucios invisibles", que consisten en finalizaciones de contrato o subidas inasumibles que derivan en mudanzas forzosas.
El porcentaje es más bajo que entre el conjunto de españoles (34,2%) y que entre los residentes de la Comunidad de Madrid (42,8%). El informe también refleja que uno de cada tres inquilinos catalanes destina más de la mitad de los ingresos a vivienda y que un 53% de los inquilinos no consigue ahorrar después de pagar la mensualidad.
A escala estatal, sin desglose autonómico, la necesidad de cambiar de piso por las dificultades para afrontar el alquiler se ha dado especialmente entre personas extracomunitarias (37% del total de inquilinos de este colectivo) y entre menores de 25 años (31,9%). Además, seis de cada diez mudanzas implicó abandonar el barrio o municipio de referencia, lo que Intermón Oxfam valora negativamente, ya que provoca un "debilitamiento de las redes sociales y comunitarias".
Por otro lado, un 11,1% de los inquilinos catalanes destinan más de un 70% del sueldo al alojamiento, y un 24,8% más usan entre el 50 y el 70% de lo que cobran para sufragar el gasto en vivienda. En conjunto, ocho de cada diez inquilinos destinan más de un 30% de los ingresos que perciben. Entre los hipotecados, las cifras también son significativas: cerca de siete de cada diez destina más del 30% de sus ingresos, mientras que uno de cada cuatro gasta más de la mitad de lo que cobra en la hipoteca.
Un 11,1% de los inquilinos catalanes destinan más de un 70% del sueldo al alojamiento
"El acceso a la vivienda supone un gran esfuerzo para millones de personas, pero es especialmente difícil para quien paga un alquiler," ha explicado el autor del informe y responsable de políticas de Protección Social y Empleo de Intermón Oxfam, Alejandro García-Gil. Según él, se trata de "la trampa del alquiler", ya que "los precios elevados impiden ahorrar y dificultan reunir la entrada para una hipoteca. Como resultado, muchas personas quedan atrapadas en un mercado del alquiler cada vez más asfixiante".
De hecho, el estudio, con datos extraídos de una encuesta de 2025 a 4.102 personas en todo el Estado, concluye que el 57% de las personas que tienen su casa completamente pagada en Catalunya son capaces de ahorrar cada mes. En el conjunto del Estado, la media alcanza el 60%. En cambio, la mayoría de inquilinos (53%) no consigue ahorrar a causa de los elevados costes de la renta. Una persona propietaria, continúa el informe, que tenga ingresos equivalentes al salario mínimo interprofesional (1.184 euros) tiene más probabilidad de ahorrar que un inquilino con un salario de 2.000 euros.