El sector del socorrismo se ahoga

La falta de una ley específica para Catalunya y de un convenio colectivo para los trabajadores provoca que falten salvavidas en las playas

Imagen de un socorrista a la playa de la Arrebatada de Tarragona | ACN
Imagen de un socorrista a la playa de la Arrebatada de Tarragona | ACN

La playa de Montgat sólo tiene socorristas todos los días de la semana los meses de julio y agosto. En junio y septiembre, el servicio de vigilancia es el fin de semana. En la Costa Brava, las de Cadaqués y Portbou no tienen salvavidas. Y todo esto porque no existe en Catalunya ninguna normativa que regule cuántos socorristas tiene que haber por kilómetro de playa, cuando empieza la temporada o el horario del servicio, como sí la tienen las Canarias y las Baleares. Además, los trabajadores tienen unas condiciones laborales precarias que hacen que nadie quiera trabajar de salvavidas y no dependen de la Conselleria d'Interior, como por ejemplo los bomberos. Una situación que denuncia la UGT de Catalunya y la plataforma SOS Socorristes: "El sector del socorrismo está con el agua al cuello".

Actualmente el servicio de salvamento y socorrismo de las costas catalanas se regula por una ley estatal del 1972 que no se ha actualizado en estos casi 50 años y que sólo dice que "los municipios harán todo el posible para tener vigiladas sus playas", destaca el gerente de la Federació Catalana de Salvament i Socorrisme, Francesc Guerrero. La competencia para establecer los días de servicio al año, el número de socorristas y los medios técnicos es de los ayuntamientos, y lo determinan a través de la contratación pública.

Parra: "Como que no hay un marco legal, no sabemos cuantos socorristas necesitaría cada playa"

El delegado del sector de socorrismo de la FeSMC-UGT de Catalunya, Carlos Parra, pone como ejemplo que en una playa de cinco kilómetros -no quiere decir nombres-, un municipio dispone de 25 socorristas y otro pone sólo 13. "Con esto ya sabemos que en una faltan la mitad. Pero es que también puede ser que la que tiene 25 necesite 30", añade Parra. Y es que "como no hay un marco legal, no sabemos por normativa cuántos salvavidas necesitaría cada playa en función de sus características".

Actualmente hay alrededor de 1.200 socorristas de playas en Catalunya pero, según la UGT, tendría que haber 300 más para garantizar la máxima seguridad en la costa. Así mismo, el sindicato cifra en 228 de un total de 354 las costas del Principado con salvavidas, mientras que según el proyecto Salvacat, con datos de las licitaciones públicas de los ayuntamientos, hay 206 playas vigiladas y 146 en las cuales está permitido el baño pero no hay servicio de socorrismo.

La precariedad hace que nadie quiera trabajar de socorrista

El sindicato culpa la falta de socorristas a la Ley 7/2015, que obliga a los trabajadores a poseer un certificado de profesionalidad o a un ciclo formativo de grado mediano, además de estar inscritos en el Registre Oficial de Professionals de l'Esport de Catalunya (ROPEC). En cambio, Guerrero afirma que "personas formadas hay suficientes, pero que quieran trabajar de salvavidas es otro tema". Y es que las malas condiciones laborales y el hecho de que "el sector no esté reconocido ni valorado", hace que a la gente no le interese este trabajo.

Hoy en día, el sueldo medio de un socorrista es de 900 euros al mes por 40 horas de trabajo semanal. La mayoría de pliegues de licitación no recogen el convenio colectivo sectorial, sino que se calcula el precio del contrato con el Estatuto de los Trabajadores y el Salario Mínimo Interprofesional. La diferencia salarial entre no aplicar el convenio sectorial y aplicar el convenio colectivo catalán es de un 32,6% más en las retribuciones de los empleados.

Desde la UGT reivindican que la falta de recursos económicos destinados por los ayuntamientos al servicio de socorrismo en playas provoca la precarización de las condiciones laborales de los trabajadores. En este sentido, en Viladecans el sindicato presentó un recurso para que los socorristas reciban el salario estipulado en el convenio colectivo catalán, que ronda los 1.200 euros brutos al mes a partir de este año. Ahora bien, como el presupuesto del ayuntamiento no era suficiente para lograr este incremento de salario, se acabó reduciendo el personal.

Ros: "Queremos que el servicio de salvament y socorrismo dependa de la Consellera d'Interior"

"Queremos que el servicio de salvamento y socorrismo en Catalunya dependa de la Conselleria d'Interior y no del ámbito de deportes", señala el secretario general de la UGT de Cataluña, Camil Ros. O, al menos, piden la introducción de las particularidades del socorrismo en playas en el convenio colectivo de las empresas privadas que gestionan equipamientos y servicios públicos. "El trabajo de socorrista tiene unas condiciones laborales duras: estás al sol los meses de máximo calor y es un trabajo de riesgo. Normal que falten salvavidas si no se llega a los 1.000 euros al mes y sin unas condiciones laborales dignas", añade Ros.

En este sentido, la UGT pide que los pliegues municipales para licitar el servicio de socorrismo sean para cuatro meses, como mínimo. Además, reclaman la obligatoriedad de incluir en los pliegues la aplicación del convenio colectivo de las empresas privadas que gestionan equipamentos y servicios públicos. "Muchas veces se culpa a las empresas por una mala gestión y malas condiciones laborales, pero si hubiera una normativa esto no pasaría", afirma el también delegado del sector de socorrismo de la FeSMC-UGT de Catalunya, Nicolás Migueiz. En estos momentos, Proactiva, la empresa del fundador de la ONG Proactiva Open Arms, Òscar Camps, gestiona el servicio de salvamento y socorrismo a las playas de El Prat, Castelldefels o Sitges, mientras que en Barcelona la concesión está en manos de Eulen –la misma empresa que controlaba la seguridad del Aeropuerto de Barcelona hace un par de años-.

Seguir el ejemplo de Canarias y Baleares

Catalunya no cuenta con una ley en el Parlament que regule las medidas de seguridad y salvamento acuático en las playas. La única normativa vigente es una ley estatal del 1972. "Lo que pedimos es seguir el ejemplo otras comunidades autónomas más avanzadas que nosotros en este ámbito, como son las Islas Canarias y las Islas Baleares", explica Migueiz. En este sentido, las Canarias cuentan con un decreto del año pasado y las Baleares con un primer decreto del 2005 y una modificación posterior el 2015.

Migueiz: "Pedimos seguir el ejemplo de otras comunidades autónomas más avanzadas que nosotros, como Canarias y Baleares"

En las Islas Canarias, el decreto ley establece las diferentes figuras profesionales del sector del socorrismo, como la jefatura de playa y los socorristas, y los horarios de prestación del servicio de salvamento y socorrismo. Además, cuenta con una clasificación de las costas y criterios para determinar el grado de protección de las zonas de baño en función de la afluencia de personas y el riesgo intrínseco de las playas.

Por su parte, en las Baleares la normativa establece que en las costas vigiladas el equipo humano de salvamento tiene que estar integrado como mínimo por un supervisor de playa y por un socorrista de actividades acuáticas en espacios naturales. También determina los horarios de servicio mínimo de vigilancia en función de las particularidades del entorno, las condiciones climatológicas y la temporada del año natural con la afectación turística. Así como el equipamiento material necesario en cada playa en función de su riesgo.

Desde la plataforma SOS Socorristas señalan que "no tendría que ser tan difícil de conseguir si otras comunidades autónomas tienen una regulación propia en materia de salvamento y socorrismo en las playas". Pero, de momento, la situación en Catalunya sigue igual desde hace años y, mientras tanto, las playas cada vez disponen de menos salvavidas y el sector se va ahogando poco a poco.

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