La entidad europea proferrocarril Ferrmed reclama más de 7.000 millones para actuaciones "urgentes" en los corredores Mediterráneo y del Ebre. El ente sin ánimo de lucro fundado por el sector privado en 2004 en Bruselas lo ha exigido este lunes en Port Tarragona, durante un acto que ha organizado en colaboración con la Autoritat Portuària de Tarragona. Se trata de medidas de "máxima prioridad" para "evitar cuellos de botella" derivados de la puesta en marcha del corredor y del incremento de transporte de mercancías previsto para cumplir los objetivos de la Unión Europea.
La entidad propone duplicar las líneas en las Rodalies de Barcelona y Tarragona, separar pasajeros y mercancías o construir nuevas terminales intermodales. Otras propuestas implican recuperar la línea Reus-Roda o construir nuevos accesos ferroviarios a los puertos de Barcelona y Tarragona.
Ferrmed ha detallado que, de los doce cuellos de botella que se ha identificado que habrá en 2030 en el Corredor Mediterráneo, siete se situarán en la confluencia entre este corredor y el del eje del Ebre
El presidente de Port Tarragona, Santiago Castellà, ha destacado la posición "privilegiada" de Tarragona como punto de conexión entre el Corredor Mediterráneo, el del Ebre y el de Henares, los que mueven más mercancías del Estado. A su parecer, el del Ebre es "estratégico", pero presenta "deficiencias estructurales" que hay que "superar". En esta misma línea, el presidente de Ferrmed, Joan Amorós, ha animado a los actores implicados a "hacer fuerza para que ambos corredores se desarrollen adecuadamente" y así "evitar cuellos de botella" y el colapso del servicio.
Amorós ha recordado que Barcelona - Tarragona es el tercer hub logístico más grande de Europa, por detrás de la zona del Ruhr y de Gran Milán, y ha resaltado que el Corredor Mediterráneo y el del Ebre "forman parte de la red prioritaria" en el ámbito europeo, motivo por el cual las actuaciones que hay que hacer son "esenciales". El presidente de Ferrmed ha detallado que, de los doce cuellos de botella que se ha identificado que habrá en 2030 en el Corredor Mediterráneo, siete se situarán en la confluencia entre este corredor y el del eje del Ebre.
Las actuaciones incluyen revisar y modernizar la infraestructura de Rodalies en Barcelona y Tarragona; una nueva línea de mercancías Oeste Martorell – Nudo Castellbisbal – Mollet - Sant Celoni; cambio de ancho en la línea convencional Barcelona – Girona – Portbou; conexión con ferrocarril pasante y no de cul-de-sac en el Aeropuerto de Barcelona y enlaces directos con los aeropuertos de Reus y Girona; implantación del Sistema Europeo de Gestión del Tráfico Ferroviario en las líneas de Rodalies de Barcelona y Tarragona; terminales intermodales en Granollers y Constantí; adecuación de la línea entre Sant Vicenç de Calders – Roda de Berà – Constantí – Reus, para hacer pasar las mercancías por el interior, y nuevos accesos ferroviarios a los puertos de Barcelona y Tarragona.
En paralelo, Ferrmed ha realizado diversos estudios que indican que serían necesarias diecinueve estaciones intermodales en Cataluña, incluyendo las de gran capacidad, las intermedias y las pequeñas. También ha cifrado en 30.000 millones de euros la inversión adicional que sería necesario realizar en todo el trazado español del Corredor Mediterráneo para garantizar que la infraestructura pueda atender el crecimiento de movimiento de mercancías en ferrocarril según las cuotas del 30% fijadas por la Unión Europea.