Habrá que reformar las pensiones (I)

La AIReF calcula que en el año 2050 habrá 17,4 millones de pensiones contributivas y que la sustitución de las pensiones antiguas por las nuevas serán más altas

Los planes de pensiones ganan peso en un sistema cada vez más exigente | iStock
Los planes de pensiones ganan peso en un sistema cada vez más exigente | iStock
Francesc Raventós | VIA Empresa
Exdecano del Colegio de Economistas de Catalunya
08 de Septiembre de 2026 - 04:55

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La cuestión de las pensiones es uno de los temas que más interesa a los ciudadanos, y más en momentos tan inciertos como los actuales. La Unión Europea (UE) está altamente preocupada por la sostenibilidad de los sistemas de pensiones de sus estados miembros debido al envejecimiento de la población a causa del aumento de la esperanza de vida y el elevado gasto público que supone.

 

Adicionalmente, la jubilación de la generación del baby boom reduce la proporción de trabajadores activos por cada jubilado y advierte que países como España gastan una parte muy importante del presupuesto en pensiones, hecho que disminuye los recursos disponibles para otras políticas. También la OCDE muestra su preocupación sobre las pensiones y la brecha entre hombres y mujeres en el informe 2025 Edition of Pensions at a Glance.

¿Podrá garantizar España el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones públicas? Este será uno de los temas estrella de la próxima campaña electoral.

 

¿Cuál es la realidad hoy del sistema público de pensiones en España? En el año 2025 hubo 9,5 millones de pensionistas, de los cuales 1,6 millones en Cataluña. El importe bruto de cada pensión y su fiscalidad varía en función de las circunstancias personales de cada uno. La pensión media fue de 1.315 euros, repartida en catorce pagas mensuales. La pensión máxima 3.267 euros y la mínima unipersonal de 875 euros. Las pensiones no contributivas recibían 628 euros mensuales.

Por otro lado, la brecha de género en las pensiones en España se sitúa alrededor del 30% en detrimento de las mujeres, lo cual se traduce en el hecho de que una mujer pensionista percibe unos 400 o 500 euros menos al mes que un hombre.

En cuanto al gasto en pensiones contributivas y no contributivas, en el año 2025 se encaramó a los 216.000 millones de euros, la cifra más destacada del gasto público, en torno al 12,9% del PIB. Y como los ingresos por las pensiones no fueron suficientes, el gobierno central tuvo que aportar una inyección financiera a cargo del presupuesto de 53.000 millones.

El futuro del sistema

Ahora bien, ¿cómo evolucionará el sistema público de pensiones? Dependerá de diversos factores, uno es el nivel de población; según el Instituto Nacional de Estadística (INE), España superará en el año 2050 los 54 millones de personas, mientras que Cataluña alcanzará alrededor de los nueve millones. Entonces, más del 30% de la población catalana tendrá más de 65 años. Otros factores clave son la evolución de la tasa de natalidad, la esperanza de vida y la inmigración.

Según la ministra de Inclusión y Seguridad Social, Elma Saiz, el sistema será sostenible gracias al retraso de la edad de jubilación, el hecho de que hay más mujeres trabajando, y, por la evolución de la economía española.

En este sentido, la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF) calcula que en el año 2050 habrá 17,4 millones de pensiones contributivas y que la sustitución de las pensiones antiguas por las nuevas serán más altas. Según Caixaresearch, la tasa de dependencia de la jubilación mide la proporción de personas en edad de jubilarse (65 años o más) respecto a la población en edad activa (de 15 a 64 años) se reducirá notablemente. Actualmente, hay 2,6 personas en edad de trabajar por cada persona mayor de 65 años, en el año 2050 solo habrá 1,6 trabajadores por cada jubilado.

Un estudio reciente de la AIReF estima que de cara al año 2050 habrá una pérdida de poder adquisitivo relativo, ya que el importe de la pensión será más bajo que los últimos salarios

A su vez, el ministerio de Inclusión y Seguridad Social prevé que el gasto en pensiones en el año 2050 será del 15,3% del PIB, mientras que la AIReF lo estima en un 16,2% del PIB. Hay que tener en cuenta también que aparte de las pensiones, el envejecimiento producirá una demanda más elevada de prestaciones en sanidad, cuidados, o residencias para gente mayor.

Un estudio reciente de la AIReF estima que de cara al año 2050 habrá una pérdida de poder adquisitivo relativo, ya que el importe de la pensión será más bajo que los últimos salarios. Ahora las pensiones cubren en torno al 70% del salario medio, pero el informe prevé que en el año 2050 se reducirá hasta el 60%.

En resumen, si se quiere garantizar el mantenimiento del poder adquisitivo de las pensiones, se deberán introducir reformas serias, ya que el sistema de pensiones actual amenaza su sostenibilidad financiera. Así pues, son muchas las preguntas que exigen debate: ¿qué nivel de gasto está dispuesta la sociedad a destinar a las pensiones? ¿De dónde tienen que salir los nuevos recursos? ¿Qué nivel de inmigración puede integrarse en la sociedad? ¿Cómo juega la solidaridad intergeneracional? Se debe entrar en un intenso debate político y social en torno a los diferentes modelos existentes, y cuáles son las reformas a introducir.

En un próximo artículo, intentaré introducir alguna información al respecto.

 

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