En los últimos meses han aparecido tres informes que muestran una preocupación compartida sobre la orientación de la economía catalana, ya que no sustenta un crecimiento económico capaz de mejorar el bienestar de los catalanes. El primer informe lo publicó el Cercle d’Economia con el título La necesidad de una política migratoria: modelo productivo, integración y bienestar social. Le siguió el Informe Fénix, elaborado por un conjunto de economistas de prestigio, y últimamente se ha presentado el informe del colectivo Economistes pel Benestar, que lleva por título Una política migratoria útil para una transformación económica y social. Los tres estudios denuncian la falta de un debate serio y sereno sobre el fenómeno de la inmigración y reclaman que se lleve a cabo.
En los tres informes hay unos puntos de partida comunes. Se considera que en las últimas décadas la economía catalana ha crecido más que la mayoría de economías europeas, gracias a un fuerte aumento de la población, pero el PIB per cápita ha crecido muy lentamente y ha perdido posiciones respecto de la media europea. La causa: la productividad global de la economía catalana es inferior a la de la mayoría de los países y regiones europeas. Mientras la población ha crecido a un ritmo del 1% anual, la productividad lo ha hecho al 0,7% anual. La rapidez del aumento demográfico ha tensado negativamente los servicios públicos esenciales, el mercado de la vivienda, las infraestructuras y la cohesión social.
"La rapidez del aumento demográfico ha tensado negativamente los servicios públicos esenciales, el mercado de la vivienda, las infraestructuras y la cohesión social"
Los tres informes ven también que la inmigración es una necesidad vital para Catalunya y España y que debe estar al servicio de su futuro, criticándose la falta de una política migratoria alineada con nuestros intereses económicos y sociales. En los tres documentos se considera la importancia de la integración social y cultural y la igualdad de derechos. El debate no debe ser inmigración sí o no, sino cuánta, de qué perfil y cómo se gestiona.
Coinciden en el hecho de que el modelo económico y social actual, con importantes sectores de baja productividad, hace insostenible la mejora, e incluso el sostenimiento, del bienestar de los ciudadanos. Más allá de estas coincidencias, cada informe pone más énfasis en algunos aspectos concretos. El informe del Cercle d’Economia tiene una visión más global y relaciona la política migratoria con el modelo productivo, la integración y el bienestar social. Afirma que las proyecciones demográficas indican que la inmigración seguirá siendo necesaria a medio plazo para compensar la caída de la población en edad de trabajar. Sin embargo, se puede y se debe controlar cuánta inmigración captamos y de qué perfil.
Valora negativamente el modelo de baja productividad, que hace perder posiciones respecto a la UE. La apuesta debería ser clara por un modelo más intensivo en productividad, compatible con una inmigración más moderada en volumen, más ordenada y alineada con las necesidades del país. Como resultado, se deberían impulsar los sectores de alto valor añadido y priorizar la captación de talento cualificado.
El colectivo Fènix, por su parte, cree que la dinamización del PIB per cápita debe ser prioritaria, y denuncia que Catalunya se está especializando de forma desproporcionada hacia sectores de baja productividad, con el consiguiente reflejo en el PIB per cápita y en los servicios públicos esenciales. Por lo tanto, habría que neutralizar el crecimiento de estos sectores.
"El colectivo Fènix denuncia que Catalunya se está especializando hacia sectores de baja productividad. Por lo tanto, habría que neutralizar el crecimiento de estos sectores"
El informe se centra en los sectores en los que el salario medio en el año 2025 es tan bajo, 29.000 euros brutos anuales, que el trabajador no puede compensar lo que él cuesta a los servicios públicos. De hecho, implica una subvención encubierta a algunos sectores, entre ellos en el ámbito del turismo y de la industria cárnica. El informe ni critica la inmigración ni le atribuye responsabilidades de ningún tipo, sino que se centra en el efecto en el país del crecimiento excesivo en sectores con salarios bajos.
Para revertir la situación, el colectivo Fènix propone, entre otros, la publicación de la balanza fiscal de cada sector productivo, la eliminación del tratamiento fiscal favorable a los sectores altamente subvencionados y muy en particular la equiparación del IVA turístico al tipo general, el aumento del salario mínimo interprofesional, y la gestión de la inmigración con criterios de cualificación y de aumento de la productividad. También señala que, si se quiere avanzar hacia un modelo económico de productividad más elevada, es imprescindible reforzar de manera decidida las políticas de atracción de capital humano cualificado.
El informe del colectivo Economistes pel Benestar se ha centrado en la inmigración en Catalunya y en la necesidad de definir políticas para adecuarla a las necesidades del país, de manera que contribuya a la creación de riqueza y bienestar para todos los ciudadanos. Según este informe, actualmente el modelo económico sobre el cual se basa el crecimiento de España y de Catalunya se fundamenta en sectores intensivos en ocupación, de baja productividad, bajos salarios y mínimas exigencias formativas.
Los avances hechos en sectores de alto valor añadido son insuficientes para contrarrestar el peso de los sectores de baja productividad, lo cual empeora la renta media de todos los ciudadanos. La persistencia de altas tasas de riesgo de pobreza y exclusión social es también consecuencia de la afluencia de inmigración para trabajos poco remunerados y de la profunda segregación que separa a las personas por su origen.
El colectivo Economistes pel Benestar propone una política migratoria propia para Catalunya, teniendo presente que las competencias corresponden a la Unión Europea (UE) y al gobierno español. Se parte del hecho de que, más allá del derecho de asilo por razones humanitarias, no pueden migrar a Catalunya todos los que lo deseen, porque el país, económica y socialmente, no lo podría soportar.
"Las recientes huelgas de maestros, médicos y el problema de la vivienda no son otra cosa que un reflejo de la problemática que crea el modelo de crecimiento que se critica en estos estudios"
Hay que dimensionar la inmigración y las características de los inmigrantes en función de las necesidades económicas y sociales del país y de su impacto económico, social y fiscal. Se reclama una política selectiva y diversificada que debería incorporar criterios como la edad laboral, el nivel formativo, la experiencia profesional, el conocimiento lingüístico o la capacidad de inserción laboral. El dimensionamiento de la inmigración, además, debe adaptarse a la evolución del modelo productivo.
Para concluir, se trata de tres informes que reman en la misma dirección y que se complementan, aunque cada uno pone más énfasis en algunos aspectos. Esperamos que las recomendaciones que se derivan puedan ser tenidas en cuenta por las organizaciones empresariales, sociales, partidos políticos y por las administraciones públicas. Las recientes huelgas de maestros, médicos y otros colectivos y el problema de la vivienda no son otra cosa que un reflejo de toda la problemática que crea el modelo de crecimiento que se critica en estos estudios.