Ya hace dos décadas desde que John Hoffman (Michigan, 1957) decidió cambiar la costa francesa por la catalana, y trasladar el Mobile World Congress (MWC) a Barcelona para convertirlo, con tiempo, paciencia y mucha tecnología, en el congreso de telecomunicaciones más grande del mundo. El consejero delegado de GSMA Ltd, entidad organizadora del MWC, probablemente se dio cuenta de que el recinto francés se hacía pequeño y que aquello de alojar congresistas en un barco anclado en el puerto era una señal para empezar a buscar un territorio con más potencial. Y Barcelona siempre le había hecho ojitos: “Las instalaciones de Fira, la ciudad, el transporte, la hospitalidad, el clima, la situación geopolítica. Todo era favorable, y eso nos trajo a Barcelona”, asegura Hoffman en una conversación con VIA Empresa a la orilla del mar, en el Hotel Arts Barcelona, y pocos días antes de una nueva edición del congreso.
El 20º aniversario del MWC en Barcelona coincide también con un momento importante para la ciudad, entre las reformas de Montjuïc y la construcción del prometedor Hall Zero, y la crisis de movilidad y unos pisos turísticos que no se separan del foco mediático -y que disfrutan cerca de 52.000 congresistas-. Con todo, un cóctel molotov que poco preocupa a Hoffman: “Será un pequeño tropiezo, pero nada importante. Cuando empecé, tenía pelo, ahora ya no, y no por las huelgas, sino por culpa de los periodistas”.
Después de veinte años, ¿cómo puede el MWC seguir impresionando?
Es una buena pregunta. El enfoque que hemos adoptado es el de una industria que se ha ido consolidando a lo largo de las dos últimas décadas. Empresas que hace veinte años conocíamos como punteras en el sector de las telecomunicaciones, quizás hoy en día ya no están tan implicadas. Por lo tanto, hemos tenido que mantener un congreso fresco, joven e interesante, con nuevos segmentos que operan en el ámbito de la conectividad, sin centrarnos en un solo tema, más bien expandiéndonos.
Si piensan en la primera vez que vinimos a Barcelona, el MWC era un congreso básico, una feria comercial que hablaba con el ecosistema de la telefonía móvil. Y con el tiempo lo hemos ido ampliando con los verticales que usan la conectividad para empoderar sus negocios. La feria ha pasado de ser el Mobile World Congress al MWC, un acrónimo que nos incluye a todos. Y creo que así es como hemos continuado viéndolo año tras año. Espero que en esta nueva edición encuentren aspectos que les puedan resultar familiares, pero también que les sorprendamos con algunos nuevos que quizás no habían imaginado en el mundo de la conectividad.

¿Puede avanzar algún aspecto destacado de esta nueva edición?
Habrá novedades, especialmente en los verticales del congreso. Habrá mucha tecnología y muchas novedades en cada estand, seguro veréis nuevos teléfonos, 5G, avances respecto al 6G, y la IA, evidentemente, será muy importante. Además, hay un par o tres de áreas donde probablemente se quieran fijar. Una es New frontiers, que se situará en la parte delantera del Pabellón 6, y pondrá el foco en la economía de baja altitud, es decir, la economía de los satélites, y de la cuántica. Encontraréis actores muy relevantes en todo el mundo en estos dos ámbitos, y una tecnología muy avanzada a corto plazo, pero orientada al futuro.
Por otro lado, en la entrada sur del MWC, encontraréis un gran cartel y una nueva estructura exterior que hemos construido llamada Airport of the Future (el Aeropuerto del Futuro), donde hemos traído una quincena de empresas que harán demostraciones en una experiencia inmersiva. Los congresistas la podrán atravesar y ver cómo los aeropuertos evolucionarán con el tiempo. Los aeropuertos son las infraestructuras más conectadas del mundo, desde el momento de salir de casa hasta embarcar en el avión, hay todo tipo de tecnologías que entran en juego. Y la conectividad lo integra todo. Contaremos con grandes expositores como Airbus y diversas aerolíneas, así como un gemelo digital que mostrará movimientos en tiempo real dentro de un aeropuerto. Os llevaremos al aeropuerto del futuro.
En este sentido, cada nueva edición del MWC encontramos tecnología muy avanzada, como robots humanos, coches voladores y, este año, los aeropuertos del futuro. Pero muchas veces la entrada de estas tecnologías en la sociedad no es una realidad. ¿Hay una parte del congreso que solo busca el efecto wow?
Bueno, yo siempre espero que el efecto wow esté en todas partes. Incluso en alguna tecnología concreta que quizás no impacte a todo el mundo, pero que alguien pueda pensar “wow, no sabía que esto se hacía”. Este efecto está en todo el congreso. Precisamente, ahora que mencionan los robots, probablemente este año veréis más que nunca. Entonces, el efecto wow creo que estará bastante presente en esta nueva edición, y quizás no será un wow que os cambie la vida, pero sí un wow que afecte algún ámbito y lo pueda hacer, algún día, un poco más interesante o más fácil.
"La historia nos dice que no muchas innovaciones del MWC llegan al mercado, pero las que lo logran, lo hacen muy bien"
¿Cuántas de las innovaciones que vemos en el MWC acaban realmente llegando al mercado?
Veo que los tres nos hacemos la misma pregunta (ríe). A veces las mejores innovaciones no llegan al mercado, no porque no sean grandes innovaciones, sino porque el momento no es el adecuado. Es igual de importante tener una gran innovación como un mercado preparado para entenderla, aceptarla y adoptarla. Hay innovaciones avanzadas a su tiempo, otras que llegan justo cuando las necesitamos, y otras que lo hacen tarde. Y son ustedes quienes, cuando paseen por el recinto y vean todas estas innovaciones, las tienen que situar en una de estas tres categorías. Son ustedes quienes se tienen que preguntar si una innovación determinada tiene sentido hoy o si son avanzadas a su tiempo. Después, ¿cuántas llegan realmente al mercado? La historia nos dice que no muchas, pero las que lo logran, lo hacen muy bien.
Es duro pensar que grandes proyectos se pierden por los pabellones de Gran Vía solo por no salir en el momento adecuado.
Hay ideas, lanzamientos y productos que a pesar de no tener éxito, son más exitosos de lo que realmente parece. Hay que aprender de cada oportunidad, de cada lanzamiento y de cada salida al mercado. Un amigo mío que regentaba un restaurante decía que si eres restaurador y no has hecho fallida al menos tres veces, no te estás esforzando lo suficiente. Siempre me ha parecido interesante. Él no ve un lanzamiento fallido como un fracaso, sino como un paso hacia el éxito futuro.

La edición de este MWC ha estado marcada por una nueva protesta propalestina. ¿Cómo ha gestionado la GSMA esta situación internamente?
El MWC es un evento unificador. Reunimos personas de todo el mundo. Lo hemos hecho desde que empezamos, este año tendremos más de 200 países y territorios participantes. Invitamos a todos los territorios, excepto aquellos que están bajo sanciones de los países donde operamos. Por lo tanto, si un país determinado está bajo sanción de la Unión Europea (UE), no podrá venir. Si está bajo sanción del Reino Unido o de los Estados Unidos, tampoco. Quitanto eso, todo el mundo es bienvenido con los brazos abiertos.
"Israel participará en el MWC, igual que lo hará Palestina por primera vez en Barcelona y por segunda en el congreso"
En este caso, Israel no está bajo ninguna sanción, entonces es bienvenida. Participará en el MWC, igual que lo hará Palestina por primera vez en Barcelona y por segunda en el MWC, ya que se estrenó en la edición de Doha el pasado mes de noviembre. Así pues, este año tendremos una delegación palestina con empresas y startups presentes en el congreso. También esperamos la visita de un ministro de telecomunicaciones palestino. Como les decía, daremos la bienvenida a todo el mundo, excepto a los sancionados. Los norcoreanos, por ejemplo, no pueden venir. Los rusos tampoco. Por otro lado, los sirios hace unos años no podían venir, pero ahora ya no están sancionados y serán bienvenidos.
Hemos hablado del progreso del MWC, pero Barcelona también ha cambiado mucho, ¿no cree?
Cuando vinimos hace veinte años, no había un sector tecnológico fuerte. Por lo tanto, esto no fue lo que nos trajo a Barcelona, sino las instalaciones de Fira, la ciudad, el transporte, la hospitalidad, el clima, la situación geopolítica. Entonces, todo era favorable, pero no había mucha comunidad tecnológica ni ecosistema startup. Con el tiempo, a medida que la comunidad educativa evolucionaba y que las políticas gubernamentales se hacían más favorables a nuestro ecosistema, empezamos a ver colaboraciones público-privadas.
Cómo ha cambiado el sector tecnológico en la ciudad condal desde la llegada del MWC?
Piensen que Barcelona es un lugar muy atractivo. Hace dos décadas, el sector tecnológico europeo estaba sobre todo en Escandinavia, y un poco en el Reino Unido y en Francia, y yo siempre decía, ¿por qué no Barcelona? Con el tiempo lanzamos el 4YFN, que facilitó oportunidades para que muchas empresas se establecieran en la ciudad condal y atrajeran talento cualificado. Primero vino una compañía, después dos, después cuatro, hasta alcanzar un ecosistema autosuficiente como el actual. Además, el MWC ha pasado de tener una presencia de una semana al año, a un compromiso 24/7 gracias a la Mobile World Capital Barcelona. Sin embargo, no hemos terminado de mostrar al mundo la gran oportunidad que representan Barcelona y Catalunya. Esta semana veréis nuevos anuncios de grandes corporaciones que quieren venir aquí, unos anuncios que hace veinte años nunca hubiéramos visto.
"El MWC ha jugado un papel a la hora de conseguir que empresas como Microsoft o McDonald's vengan a Barcelona"
Algunas empresas, después de venir al MWC, trajeron sus programas corporativos aquí. Microsoft vino, o incluso hicimos que McDonald's trasladara por primera vez fuera de los Estados Unidos su reunión de franquicias corporativas. ¿Esto es resultado de alguna acción que hicimos? No. ¿Pero jugamos un papel? Sí, probablemente. El del efecto volante.
Existen, no obstante, algunos escépticos en cuanto al papel que juega Catalunya dentro del MWC.
¿Algunos? (ríe)
De hecho, hay quien cree que el rol de los catalanes en el Mobile World Congress se limita a servir los cafés. ¿Es así?
(Ríe) Hacen mucho más que eso; también cortan el jamón.
La premisa de que los catalanes solo sirven los cafés no creo que sea una evaluación justa. Catalunya tendrá el rol que considere más adecuado. Si miramos la colaboración público-privada a lo largo del tiempo, diría que la primera en participar a un nivel muy fuerte fue, de hecho, Catalunya en colaboración con Barcelona. El president Mas vio la oportunidad de utilizar el MWC como catalizador y trabajó con el alcalde Trias en Barcelona. Estas dos personas tuvieron una influencia muy fuerte en el inicio y el desarrollo de la colaboración público-privada. Durante los siguientes años, Barcelona se mantuvo bastante fuerte y comprometida, mientras que el liderazgo de Catalunya subió y bajó en función de quién estaba en el cargo y cuáles eran sus prioridades. Después llegó el gobierno español y también estudió cómo utilizar el MWC en su beneficio. Ahora creo que tenemos una posición tripartita muy fuerte de los tres gobiernos.
No diría que Catalunya esté ni mucho menos atrasada. Como decía, ha habido épocas de subidas y bajadas, y ahora mismo el compromiso es bastante fuerte. Conozco al president Illa desde hace muchos años, y él y su administración están muy activos con nuestro entorno. También trabajamos con los ministerios españoles de Economía y Transformación Digital. Además, hay una presencia muy grande de startups catalanas en el 4YFN, así como en la misma feria del MWC. Es decir, muchas empresas catalanas están muy bien expuestas.
Apartur calcula que la eliminación de los apartamentos turísticos en Barcelona en 2028 provocaría que 52.000 personas se queden sin alojamiento durante el congreso. ¿Se imagina un MWC sin apartamentos turísticos?
Cuando nos mudamos aquí, no existía Airbnb. Supongo que había apartamentos turísticos, pero no muy organizados. Y, aun así, conseguimos tener bastante éxito. Es decir, somos bastante innovadores en cuanto a cómo utilizamos los recursos. Y los hoteleros y los apartamentos turísticos son recursos que tenemos que averiguar cómo integrar en nuestro plan del MWC. Ahora habrá un cambio, pero esperamos poder trabajar con líderes de la comunidad para resolverlo. Hay muchas maneras.
Si miramos atrás en el tiempo, antes trabajábamos mucho con universidades y escuelas. Usábamos sus campus y residencias para alojar personas. No hemos tenido que hacer eso últimamente porque todo se sustituyó por apartamentos turísticos. Pero cuando los apartamentos turísticos desaparezcan, y aún nos quedan unos cuantos años, encontraremos nuevas maneras de alojar a la gente. Antes de venir aquí, en Canes, teníamos el mismo problema. No había suficientes apartamentos ni hoteles para alojar a la gente. Entonces, Siemens dijo: "Ya lo tenemos". Alquilaron un barco enorme, lo anclaron en el puerto y su personal y visitantes se alojaron allí mismo. Es decir, hay oportunidades únicas; algunas ya se han probado antes y otras estoy seguro de que las probaremos en el futuro.
¿No considera que la prohibición de los pisos turísticos es una decisión contradictoria, si se compara con la voluntad de crecer en espacio y visitantes por parte de grandes congresos como el MWC?
Sí, no es que sea un conflicto, pero quizás sí una optimización. Quiero decir, entiendo perfectamente la razón de limitar los apartamentos turísticos para que los residentes tengan la oportunidad de vivir en la ciudad donde trabajan a un precio razonable. Tiene mucho sentido. Nosotros, como usuarios de sus instalaciones, tenemos que encontrar la manera de trabajar dentro de estas limitaciones de una manera que tenga sentido para nosotros. Y estoy seguro de que lo haremos. Simplemente, todavía no sé cuál será.

De cara al MWC se ha programado una huelga del sector VTC, y justo se acaba de desconvocar la de FGC. ¿Puede afectar al congreso la actual crisis de infraestructuras que sufre Catalunya?
No habrá ningún impacto real. Tenemos contingencias previstas, hemos gestionado protestas y otras huelgas en el pasado. Es verdad, no obstante, que nos complica un poco la vida. Cuando empecé, tenía pelo. Ahora ya no tengo. Y no por las huelgas, sino por culpa de los periodistas (ríe). Será un pequeño tropiezo, pero tenemos bastante confianza. Nada importante.
Ya han planeado cómo será el MWC de 2028, con la inauguración del Hall Zero?
Estamos pensándolo. Empezamos a planificar el año pasado, y después nos dimos cuenta de que no llegaríamos en 2027, de forma que aplazamos gran parte de nuestra planificación detallada a 2026. Para estas fechas del año que viene, hemos previsto organizar visitas guiadas a las nuevas instalaciones y llevar a nuestros clientes para mostrarles cómo son y cómo podríamos utilizarlas mejor.
Lo que es seguro es que el Talent Arena se trasladará de Montjuïc a Gran Via. ¿Lo hará al Hall Zero de la Gran Via? Probablemente no. Pero es como un rompecabezas, empezaremos a mover las piezas. Tenemos algunas ideas en cuanto a cómo hablaremos con nuestros clientes sobre el traslado. Algunos quizás no quieren trasladarse. Ericsson quizás querrá quedarse donde está, o quizás querrá ir al Hall Zero. No lo sabemos. Lo abordaremos este año.
Quizás el 4YFN podría trasladarse al Hall Zero?
Quizás (ríe). O quizás no. Ya lo veremos.
El MWC de este año llega en un contexto de auge de los beneficios y de aumento de la valoración de las tecnológicas en bolsa. Sin embargo, hay quien piensa que la bonanza actual es fruto de una burbuja. ¿Comparte esta idea?
Bueno, si fuera lo suficientemente inteligente para saber qué hace el mercado, no estaría aquí sentado hablando con ustedes. El auge no pertenece necesariamente al sector de los operadores móviles, que es el núcleo de nuestro evento. Durante los últimos años, hemos observado una ligera infravaloración del retorno de los activos. La movilidad es un negocio con mucha intensidad de capital. El cambio del 3G al 4G o del 4G al 5G es muy caro porque tienes que implementar el equipo o comprar el espectro. Es decir, pagas por adelantado y luego recuperas el dinero con el tiempo. Este proceso no ha ido tan bien para los operadores. Lo que hemos visto es que algunos de los otros actores del sector tecnológico han podido utilizar estos servicios y les ha ido muy bien. Es un poco cíclico. Como todos sabemos, los sectores entran y salen del favor de los mercados, y ahora hemos encontrado una cierta estabilidad. Estamos viendo un crecimiento real en los ingresos máximos de los operadores de todo el mundo. Ahora bien, no es un gran crecimiento como el que teníamos cuando el sector aún crecía.
"Nuestro sector no tiene beneficios masivos, aunque no me preocupa mucho"
Actualmente, tenemos casi una cobertura del 100% de la población con dispositivos. Ahora, pues, tenemos que crear nuevos productos y servicios para aumentar los ingresos máximos. Obviamente, el control de costes es otro tema: a medida que se equilibra el coste de implementar nuevos servicios y servicios generacionales, este coste es muy, muy grande. Y muy pronto hablaremos del 5G al 6G. Piensen que hay que jugar durante muchos años antes de recuperar el dinero. Todo esto es lo que hacen las telecomunicaciones, y somos bastante buenos en esto. Por lo tanto, nuestro sector no tiene beneficios masivos, aunque no me preocupa mucho.

También se habla mucho de los centros de datos y su importancia para el futuro. ¿Está interpretando correctamente este fenómeno Catalunya? Algunos expertos sugieren que se debería hacer un nuevo Pla Cerdà.
Aunque no soy un experto ni mucho menos, los centros de datos necesitan algunos componentes para tener éxito y son muy dependientes de la energía. Creo que España tiene un mix energético muy atractivo y una base muy sólida y respetuosa con el medio ambiente para la generación de energía. Además, tengo entendido que los precios son razonablemente estables, lo cual siempre es bueno.
Primero necesitan espacio abierto, evidentemente. Y después será necesario un entorno empresarial alrededor que tenga sentido. No creo que los centros de datos graviten necesariamente hacia una región u otra, sino que es caso por caso. Es decir, no se puede poner un centro de datos donde no exista demanda de datos, o allí donde no haya una ubicación viable para construirlo. Quizás, esta semana veremos algunos anuncios sobre empresas que ven bien venir a España. No sé si sucederá; tendremos que esperar. Pero creo que, con los controles adecuados, es una buena oportunidad.
Con un congreso tan futurista como el MWC, ¿es posible prever cómo será de aquí a diez años?
Yo no puedo hacerlo (ríe). No, no es posible porque no creo que se pueda predecir el futuro. Para mí, todo esto ya es un éxito siempre que te levantes cada mañana y te preguntes qué es interesante, qué ha tenido éxito y qué podría funcionar para hacer que gente como ustedes quieran sentarse y hablar con gente como yo sobre lo que está pasando. A veces hay grandes innovaciones, y a veces las hace el ecosistema, o quizás ya se hacen pequeñas innovaciones construyendo un edificio temporal y mostrando cómo podría ser un aeropuerto en el futuro.
¿Cambiará todo esto el enorme indicador de éxito del MWC? No, no lo hará. Pero podrías pasear por este Aeroport del Futur, o el CircuitX, y hablar con alguien que te diga: "Eh, esta es solo una idea nueva, pero piensa en las posibilidades si se hace esto otro". Todo ello es lo que lo hace exitoso [el MWC]. Y si lo mantenemos cada año, espero que sigamos encontrando 100.000 personas que quieran venir a visitarlo.
