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Miquel Àngel Cerdà: "Catalunya no puede quedar reducida al mundo de los servicios"

El presidente de la Comisión de Industria de la Cecot pide confianza en los empresarios para impulsar la reindustrialización de Catalunya

Miquel Àngel Cerdà es el presidente de la Comisión de Industria de la Cecot | Marc Llibre Roig
Miquel Àngel Cerdà es el presidente de la Comisión de Industria de la Cecot | Marc Llibre Roig
21 11.03.26
Director
Terrassa
12 de Junio de 2026 - 04:55
Act. 12 de Junio de 2026 - 8:01

Hace poco más de un año y medio desde que Miquel Àngel Cerdà (Mallorca, 1958) se convirtió en el nuevo presidente de la Comisión de Industria de la patronal Cecot. Es un cargo que combina con la presidencia institucional de Veolia Serveis en Catalunya, a pesar de que ambos convergen en su preocupación por la industria.

 

Los datos compartidos por Oriol Montanyà en el último Barómetro Industrial 2026 que la entidad presentó a finales de mayo muestran un déficit de 1.061 empresas en la balanza. Especialmente de las pequeñas que, al contrario que las grandes, han ido perdiendo presencia con el tiempo. Cerdà, sin embargo, tiene su propia interpretación; con una mirada optimista señala el momento de transformación que vive el sector y que la Cecot aspira a supervisar. Desde un rincón estrechamente arraigado a la industria como Terrassa se puede vislumbrar el futuro de un motor tradicional en Catalunya. Y Cerdà solo observa un camino: la empresa como salvavidas.

La Comisión de Industria de la Cecot se constituyó para "identificar e implementar medidas conjuntamente con la Administración". ¿Cuál es el balance del trabajo realizado hasta ahora?

Muy positivo. Es evidente que la Administración tiene muchas dificultades a la hora de sacar proyectos adelante, porque no se trata de un solo partido, pero se ha avanzado mucho y ha habido un diálogo fluido. Desde la Cecot hemos podido realizar varios encuentros muy importantes y hemos aglutinado a muchas empresas. A los tres encuentros han venido unos 150 profesionales. Por lo tanto, la tarea es muy positiva.

¿Cuáles han sido las principales medidas que han demandado?

Para empezar, cabe decir que la industria catalana va bien. Podría ir mejor, pero podríamos decir que hay un optimismo moderado. Hemos de tener en cuenta que la crisis de Irán está afectando, ya que las materias primas han subido todas de precio. Por lo tanto, se ha de ser resiliente para poderse adaptar a esta nueva situación, que ha sido muy rápida. Hay un montón de oportunidades, pero han de acompañar determinadas medidas que las faciliten.

Como retos, por un lado, ha bajado mucho la productividad, y por otro es necesario simplificar todos los trámites administrativos. En cuanto a la productividad, nos faltan profesionales para poder hacer los trabajos que las empresas tienen contratados. Una parte de la población que se contrata son inmigrantes, y algunos no tienen la formación adecuada. Esto hace que las empresas tengan que invertir en formarlos, y ello requiere un tiempo. Los cambios son muy rápidos y deberíamos adaptar la formación que se está haciendo a necesidades reales, porque hay un poco de desfase.

"Cada día tendremos menos población activa: en este momento, disponemos de 2,6 personas activas por cada jubilado. En veinte años, serán 1,6"

Además, el absentismo ha vivido un crecimiento desmesurado. Si hablamos de hace tres años, las empresas industriales tenían entre un 3% y un 5%; ahora, las que presentan mejores tasas tienen un 10%, y las peores están en un 20%. Es decir, la media es de un 15%. Cada día, en la industria falta el 15% de los trabajadores. Es muy difícil competir en un mercado global donde no existe esta dificultad. De alguna manera, también, la normativa laboral está favoreciendo este tipo de absentismo y se debería intentar regular.

Gran parte de los empresarios coinciden en el diagnóstico. Con la simplificación administrativa sucede algo similar. 

En este caso es una necesidad, porque cuando los empresarios detectan una oportunidad, quieren actuar rápidamente. Por ejemplo, cuando se pretende ampliar o construir una nave. Si los trámites tardan entre dos, tres o cuatro años, el proyecto se enfría. Y aún mucho más si no existe la seguridad de que se podrá sacar adelante. Entonces, algunos empresarios optan por no invertir, y otros prefieren hacerlo en otras comunidades autónomas que dan más facilidades.

Todos estos son temas que hemos de afrontar con rapidez. En el ámbito laboral, cada día tendremos menos población activa: en este momento, disponemos de 2,6 personas activas por cada jubilado. En veinte años, serán 1,6. ¿Cómo podemos producir más con menos gente? Pues con la IA, la digitalización, la robótica, etc.

Insisto, el diagnóstico parece claro y compartido por todos los agentes. ¿Pero ha habido una aplicación real a raíz de estas conversaciones?

Hombre, acción real medible desde un punto de vista práctico, todavía no. Pero sí que es cierto que se está escuchando al sector industrial, a las diferentes patronales y sindicatos, y a partir de aquí se intenta hacer un programa de acción. Pero de momento entendemos que tienen otras prioridades y todavía no se puede decir que tenemos encima de la mesa un plan de acción encaminado a la mejora. Hay buenas palabras, pero todavía no se han concretado.

Cerdà defensa que Catalunya
Cerdà defensa que Catalunya "ha d'apostar per la indústria tant sí com no" | Marc Llibre Roig

¿Qué le parece el nuevo Pacte Nacional per a la Indústria?

Primero, que es absolutamente necesario tenerlo. Pensarlo, diseñarlo y trabajarlo, como se está haciendo en este momento, y después tendremos que ver las consecuencias finales. Lo que es evidente es que Catalunya debe apostar por la industria sí o sí. La industria aporta tecnología, conocimiento... En definitiva, valor añadido. Y esto comporta unos salarios más elevados. Lo que no podemos permitir es que Catalunya quede reducida al mundo de los servicios, aunque sean muy importantes. Hoy por hoy Catalunya todavía supone entre el 19% y 20% del PIB industrial en España, pero se debe seguir impulsando mucho más. Deberíamos tener el desarrollo industrial como vector estratégico.

Sobre este último porcentaje, el presidente de Foment del Treball aseguró en su discurso de reelección que el objetivo debía ser pasar del 19% al 25%. El anterior Pacte, sin embargo, también estableció un horizonte ambicioso que después no se alcanzó. ¿Es realista llegar al 25%?

Que se puede llegar, sí. Que es realista, si se hace una apuesta seria que no se quede en eslóganes políticos, también. Ahora bien, si nos quedamos con eslóganes no será posible, porque se deben preparar autopistas que faciliten que el empresario haga cosas. Todos los empresarios quieren invertir, salir adelante, pagar salarios más altos, tener más trabajadores... pero se deben facilitar cosas para que el empresario se la juegue.

Xavier Roig siempre defiende en VIA Empresa que Catalunya debe decidir dónde queremos ser buenos. ¿Este crecimiento del PIB industrial que usted comenta debe ser en detrimento del sector servicios?

No creo que tengamos que sacrificar nada, sino que se tiene que invertir de la manera más racional y adecuada.

Pero si se invierte más en un sector, irremediablemente se tiene que sacar de otro.

Es así, al final hay un presupuesto y la Generalitat tiene que invertir allí donde crea que podrá obtener mejores resultados. Si consideras que el sector industrial generará más riqueza en un futuro en Catalunya, tienes que invertir aquí en detrimento de otras partidas. Pero es evidente que no se hace para ir en contra de nadie, porque puede parecer que digamos: "Hombre, si se ayuda a la industria, en el ámbito social faltará dinero". No, si se invierte en la industria habrá más trabajadores y con salarios más elevados, por lo tanto, socialmente el efecto dominó es positivo. El gobierno es quien tiene que hacer la foto y decidir.

¿Está de acuerdo con el diagnóstico del Informe Fénix?

Todavía no lo he leído. Desconozco totalmente qué dice. [La entrevista se produjo doce días después de la publicación del documento].

"Si se invierte en la industria habrá más trabajadores y con salarios más elevados, por lo tanto, socialmente el efecto dominó es positivo"

Entre otras cosas, propone repensar el modelo productivo de Catalunya, muy fundamentado en sectores que considera de bajo valor añadido, como el turismo o la industria cárnica. ¿Coincide en que forman parte del problema del estancamiento del PIB per cápita?

El sector servicios es un motor en Catalunya, y eso no se puede perder. Hay muchísima gente que trabaja en todo este sector y que aporta un valor. Es verdad que en cuanto a los trabajadores el valor añadido es muy poco, porque los salarios son bajos, pero si se tiene que iniciar una transformación, ha de hacerse poco a poco, porque si no mucha gente puede verse afectada. Ahora, si usted me dice que todo sea industria, le respondería que me parece fantástico, porque todo el mundo tendría unos salarios enormes y un país pionero que lideraría el mundo.

Como esto no se puede hacer y se tiene que ir poco a poco, el sector turístico se tiene que mantener. En todo caso, el presupuesto tiene muchas partidas, subvenciones y ayudas, o sea que se tiene que repensar si queremos saber dónde queremos ir. Y el modelo también. Estoy absolutamente convencido de que la industria tiene que ser la apuesta de país.

¿Y la empresa industrial puede asumir esta responsabilidad ahora mismo?

No tengo ninguna duda de que todos los empresarios acompañarán. Hay que decir, sin embargo, que ellos también tienen un pequeño problema, que es el cambio generacional. Históricamente, las familias industriales han continuado con la empresa, pero ahora se ha complicado tanto que hay hijos que prefieren no seguir. La entrada de fondos es otro problema, porque a pesar de que hay algunos que son industriales, la gran mayoría no lo son. Y si no apostamos y no ayudamos, podríamos caer en el riesgo de que diversas industrias se vean segmentadas y se vendan por partes. Esto sería un hándicap para Catalunya..

Cerdà asegura que la industria cárnica "ya aporta mucho valor añadido" a Cataluña | Marc Llibre Roig
Cerdà asegura que la industria cárnica "ya aporta mucho valor añadido" a Catalunya | Marc Llibre Roig

Hablábamos del turismo, pero sobre la industria cárnica ¿cuál es su valoración?

Es un sector mal visto por todo lo que se deriva de él: desde los subproductos que genera hasta el tratamiento que requiere. En este caso, desde un punto de vista de sostenibilidad climática.

El informe, sin embargo, se refiere al valor añadido.

Sí, y fíjese que cada vez se están automatizando más las cadenas para poder competir. Por ejemplo, ya ha empezado a haber muchos pequeños robots. Es una industria que aporta mucho valor añadido a Catalunya y las empresas están compitiendo muy bien en todo el mundo. Y no es fácil, porque no todo es la industria finalista, sino también aquellas que hacen maquinaria para este sector. Quiero decir que hay un mercado adicional que genera mucho valor añadido a la industria en Catalunya, igual que el sector pharma. Es verdad que con la crisis de la peste porcina ha quedado realmente afectado, pero si me pregunta por el valor añadido, ahora mismo se está invirtiendo para reducir la gran masa de personas que el sector ocupa, a pesar de que haya mucha mano de obra.

Por otro lado, este es un mercado de colaboración y proximidad. Como le decía, hay empresas que fabrican maquinaria, otras software, otras que generan alimentación... Es un mundo donde todo está tremendamente ligado y a pocos kilómetros de distancia.

"No digo que Europa no tuviera razón, pero decidió tan rápidamente sustituir el motor de combustión por el eléctrico, y sin preparar nada, que todo ha sido un tiro en el pie"

Dentro del sector industrial hay una revolución propia que es la reconversión de fábricas. Esto está relacionado con sectores muy pujantes como son la defensa o el farmacéutico. ¿Estamos cambiando los principales motores de la industria, teniendo en cuenta que venimos de una tradición industrial basada en la agroalimentación y la automoción?

Hay embriones, pero no cambiará de golpe. Nuevamente, primero se tienen que diseñar las cosas para que se puedan producir con el tiempo. Así como ha sucedido con el cárnico y el farmacéutico, que son sectores muy potentes, el de la industria del armamento todavía no lo es. Sin embargo, Europa ya ha dicho que es absolutamente necesario que cambiemos el modelo de defensa que teníamos, y esto hará que se ponga un dinero en el mercado que las empresas aprovecharán para adaptar parte de sus negocios o hacer nuevos. No se trata solo de balas, sino de vestuario o alimentos que perduren mucho más.

Catalunya siempre ha estado al lado de empresas muy potentes. Ahora se ve como una compañía como Indra está jugando muy fuerte y ha contratado directivos catalanes para pilotar esta nueva oportunidad.

Ahora que le mencionaba la automoción, ¿qué visión tiene acerca de esta industria?

Con el tema de la electrificación todo va más lento de lo que estaba previsto. No digo que Europa no tuviera razón, pero decidió tan rápidamente sustituir el motor de combustión por el eléctrico, y sin preparar nada, que todo ha sido un tiro en el pie. Al final, había una industria muy potente en Europa que se ha ido paralizando y hemos ido comprando coches muy competitivos en el mercado como el chino. Todavía se tienen que mejorar cuestiones como las baterías o los puntos de recarga eléctrica. En todo caso, la decisión de Europa de potenciar la defensa europea hará que circulen muchos fondos durante bastantes años que permitirán que continuemos creciendo. Es decir, no habrá una parálisis después de los Next Generation.

Con este objetivo de captar fondos y contratos en defensa, en Catalunya está ganando mucha fuerza AeroS. ¿Desde la Comisión de Industria de la Cecot están en contacto con entidades como esta, o bien con empresas catalanas que tienen que ser punteras en este tipo de industria?

Hemos empezado a hacerlo. Es una asignatura que tenemos pendiente, porque al final la Comisión hace un programa a uno o dos años vista, y por entonces este tema no lo teníamos como un punto referente. Todo esto ha cambiado a raíz de la crisis de Ucrania, que aún perdura, y ahora sí que es un sector del que hemos hablado. Pronto celebraremos unos encuentros que ya estamos diseñando.