El Gremi de Pastisseria de Barcelona augura una diada de Sant Joan con una buena venta de cocas, siguiendo la tradición de una de las fiestas más nuestras en casa. Las de fruta confitada continúan siendo las reinas de la verbena, si bien las de crema o las rellenas de nata o trufa también son de las que más se piden estos días en los establecimientos de todo el país. Este año, los precios han subido alrededor de un 3%, fruto del encarecimiento de productos por la situación internacional. No obstante, los precios por una coca familiar para cuatro o seis personas rondará los veinte euros, y se estima que cada familia se lleve más de una para compartirla a lo largo de la noche.
Los pasteleros ya hace días que trabajan a pleno rendimiento en los obradores para preparar una de las viandas más preciadas del inicio del verano en casa, que maridan a la perfección con cava y petardos. "Las cocas artesanas se hacen de una en una, el proceso es lento", detalla el presidente del Gremi de Pastisseria de Barcelona y propietario de la pastelería Zaguirre de Terrassa, Miquel Zaguirre.
La larga fermentación y el uso de ingredientes de calidad son la clave, destaca, un hecho que diferencia sus cocas de las que se pueden encontrar en los lineales de supermercados, con caducidades mucho más largas por la inclusión de conservantes, cosa que no tienen los productos de los obradores artesanos. A pesar de la larga variedad de productos que se pueden encontrar en algunos establecimientos, continúan habiendo unas predilecciones inalterables al paso del tiempo.
"La coca que más se vende o que la gente más pide es la coca con tiras de crema por encima y con cereza confitada, es la coca tradicional, esta coca que es melosa porque lleva esta crema hecha con una buena infusión de canela y limón o bien con vainilla", detalla Zaguirre. La continúan cocas como la de chicharrones, crujiente, y que, dice Zaguirre, "es una de las cocas que mejor va para tomar con una buena copa de cava". Junto con estas, las rellenas de nata y trufa también hacen las delicias de los más golosos.
El impacto de la inestabilidad geopolítica en las cocas de Sant Joan
Zaguirre admite que los pasteleros ya se han acostumbrado al impacto que las diversas crisis y la situación geopolítica tiene en los ingredientes que usan, como los piñones. Este año esta situación viene derivada de la guerra en Irán, que comportará un ligero aumento de precios, poco apreciable, sin embargo, para el bolsillo del cliente.
Zaguirre admite que los pasteleros ya se han acostumbrado al impacto que las diversas crisis y la situación geopolítica tiene en los ingredientes que utilizan
"Este año el piñón es el que, como siempre, está un poquito subidito, pero por parte del Gremi de Pastisseria de Barcelona, el aumento de precios estará todo alrededor de la subida del IPC, alrededor del 3%", detalla. Así, estima que una coca para cuatro o seis personas tendrá un precio que rondará los veinte euros: "La gente se lleva más de una coca", añade, dado que, concluye Zaguirre, la noche de la verbena el postre ocupa un momento importante de la noche.