Después de pasear por los alrededores del DFactory Barcelona, el ecosistema de industria 4.0 impulsado por el Consorci de la Zona Franca de Barcelona (CZFB), cuesta creer que hoy 17 de marzo coloca la primera piedra de las obras para su ampliación. En caso de ser así, además, difícilmente tendría terminada la segunda fase a finales de este año, tal como está previsto, pero, en el acto que ha llevado a cabo este martes el CZFB, el mismo Pere Navarro ha confesado que “esta no es la primera piedra”: “De hecho, ya podéis ver que hemos puesto unas cuantas”, ha comentado con humor, sin dejar de matizar que “el acto de la primera piedra es un acto institucional que quiere reivindicar lo que está pasando aquí”.
El delegado del Estado en el CZFB ha hecho referencia a lo que justo unos instantes antes acababa de explicar la directora general de la entidad, Blanca Sorigué. Con varios planos situados en la entrada del DFactory, Sorigué ha destacado la avenida que recibirá “una de las figuras más relevantes del proyecto arquitectónico”: un cubo de cristal de 1.100 metros cuadrados, que acogerá actividad cultural, social y empresarial. El propio Navarro lo definió el año pasado en VIA Empresa como “semejante a la pirámide del Louvre, pero más chulo”.
El futuro DFactory, "una puerta de oportunidad hacia el mundo de la innovación”

La directora general del Consorcio también ha puesto en valor algunos de los datos actuales que registra el DFactory, como las 44 empresas que hay instaladas, que han llevado a cabo una sesentena de patentes entre los más de 350 profesionales que acuden cada día. “Es una infraestructura que atrae grandes proyectos de innovación”, ha añadido Sorigué, y ha hecho referencia a los 1.500 trabajos directos y 5.000 indirectos que creará. La inversión, de 50 millones de euros, permitirá que el recinto pase de los actuales 17.000 metros cuadrados a los 60.000 previstos para finales de año.
Este salto será posible con los tres nuevos edificios de 24.370, 11.640 y 2.300 metros cuadrados que levantará el proyecto, y que se sumarán al DFactory y al futuro cubo de cristal para dotarlos con zonas de restauración, de actividades lúdicas y de “puntos clave para reunir el talento del ecosistema”. “Será una puerta de oportunidad hacia el mundo de la innovación”, ha asegurado Sorigué, quien no ha dejado de elogiar la privilegiada ubicación del recinto, que se sitúa entre las grandes infraestructuras catalanas, como el aeropuerto del Prat y el Puerto de Barcelona -de hecho, el presidente de la última entidad, José Alberto Carbonell, no ha faltado a la convocatoria-.
Espacios económicos y vivienda para asegurar el "derecho a quedarse"

Ante el prometedor proyecto, que tanto Navarro como Sorigué han asegurado en diversas ocasiones que se tratará “del corazón que hará latir la ciudad de Barcelona”, el alcalde de la capital catalana, Jaume Collboni, también ha hecho su aportación: “Nos habréis oído a menudo hablar sobre el derecho a quedarse, que consiste en que la ciudad dé oportunidades a la gente para vivir en Barcelona, y esto se hace con más vivienda y más espacios económicos como este”. Collboni ha asegurado que las obras que rodean el DFactory darán lugar a uno de los proyectos “más importantes en el horizonte 2035”.
“Vamos contra la idea de los que decían que Barcelona ya no podía crecer, o que no tenía ni fuerza, ni ilusión, ni capacidad. Hoy, aquí mismo, estamos viendo todo lo contrario”, ha añadido Collboni, quien ha aplaudido “las empresas, las ideas y los proyectos catalanes” a pesar del “mundo muy convulso” en el que nos encontramos. Asimismo, el alcalde de Barcelona ha subrayado la importancia de la industria 4.0, que debe ser “una industria compatible con la ciudad y volcada en el talento, la innovación y la tecnología”.
Navarro: “Nosotros molestamos mucho, pero en el buen sentido de la palabra, porque estamos construyendo una cosa única en el mundo”
Y como el derecho a quedarse también está estrechamente vinculado al ámbito residencial, Collboni no ha tardado en poner en valor los avances que también se producen en el barrio de la Marina Prat-Vermell, donde se construirán hasta 15.000 viviendas nuevas. En esta línea, el alcalde ha valorado la conexión de metro que conecta con la Zona Franca, así como el proyecto de conexión final del tranvía desde la estación de Verdaguer hasta Francesc Macià, que se votará esta tarde. “Se trata de un transporte público histórico que está demostrando, con un aumento de entre el 30% y el 40% en el número de usuarios diarios, que será el medio del futuro”, ha apuntado.
El reto del CZFB de "convertir dibujos en una realidad"

Para concluir, Navarro ha retrocedido a los planos presentados al inicio del acto por la directora general del CZFB y ha asegurado que “tenemos la capacidad de convertir dibujos en una realidad”. Además, ha reivindicado la actividad que se concentra en el polígono: “Nosotros molestamos mucho, pero en el buen sentido de la palabra, porque estamos construyendo algo único en el mundo”. El enviado especial del Estado también ha diferenciado la generación de riqueza productiva frente a la especulativa para reivindicar el papel de la primera así como el de la industria: “Un polígono industrial es algo que molesta, que está fuera de la ciudad, y que queremos cerca pero no demasiado. Por lo tanto, cambiemos el concepto de polígono industrial por el de distrito”, ha propuesto.