• Economía
  • Singulars, o cómo llevar los alimentos de aquí a nuestras tiendas

Singulars, o cómo llevar los alimentos de aquí a nuestras tiendas

El proyecto ha logrado el milagro de aglutinar a tirios y troyanos, algo que también en nuestra casa suele ser imposible

Un trabajador vierte la cosecha dentro de un tractor en Rabós | Gerard Vilà / ACN
Un trabajador vierte la cosecha dentro de un tractor en Rabós | Gerard Vilà / ACN
Francesc Reguant | VIA Empresa
Economista, experto en estrategias de la agroalimentación
04 de Junio de 2026 - 04:55

“Lo hicimos porque no sabíamos que era imposible” es una frase atribuida a algún programa de formación de la CIA. En Singulars no saben que es imposible, por eso puede salir bien. Volveré a comentar este contrasentido.

 

Mil paisajes para producir productos singulares

Catalunya es un país extraordinariamente diverso y enrevesado. Lo decía Joan Oliver: “tres colinas hacen una sierra, cuatro pinos un bosque espeso, cinco cuarteles demasiada tierra”. Arrinconado entre montañas, con una lluvia que no sabe llover, como nos explicaba Raimon. Con mil microclimas que en poca distancia nos dejan pasar de la dulzura mediterránea al agreste mundo alpino del Pirineo. O, también, desde los secanos desertizados a tierras de regadío que han sabido aprovechar los ríos que nos regalan las altas sierras. Todo ello configura la cromatografía de un paisaje extraordinariamente vivo y diverso que esconde una riqueza de oportunidades productivas que son el anhelo de nuestros cocineros. Precisamente por eso, justo hace un año, Catalunya fue nombrada la región capital de la gastronomía mundial.

Esta realidad física ha configurado el sistema de dos agriculturas del que hablamos en el libro Cuits pel Clima redactado con Lorena Farràs. Por una parte, hay una agricultura potencialmente competitiva que ha sabido en buena parte organizarse a partir de la especialización y dimensión empresarial. Por otra parte, hay una agricultura de desarrollo rural que se encarama sobre montañas abancaladas por el trabajo de generaciones de agricultores, o bien, que se extiende por secanos a la espera eterna de la lluvia. Es una agricultura necesaria para sostener el equilibrio territorial y defender el patrimonio natural. Pero es algo más importante: es la fábrica de productos singulares para nuestra mesa.

 

La agricultura de desarrollo rural es la fábrica de productos singulares para nuestra mesa

Navegando en aguas abiertas

Esta agricultura ha tenido muchas dificultades para sobrevivir cuando las fronteras comerciales se han abierto. Muchas empresas agrarias han desaparecido en los últimos cincuenta años. A pesar de ello, el ingenio y la voluntad de permanecer ha conseguido estabilizar una muy notable realidad de empresas supervivientes y orgullosas. Con esta vocación de pervivir se han impulsado nuevas estrategias para garantizar su viabilidad económica. Se ha impulsado la llamada multifuncionalidad, sumando a la producción agraria y forestal otras actividades. Se ha vinculado la producción a certificaciones que reconocen su calidad, tales como la producción agraria ecológica, la producción integrada u otras. El agroturismo y los servicios ambientales han sido un buen complemento de rentas junto con un conjunto de nuevas opciones sostenibles e imaginativas que dan vitalidad al conjunto del territorio.

Pero esta agricultura dispersa en el territorio cuenta, a veces, con la dificultad de llegar al consumidor. El volumen reducido de producción es a menudo la barrera que dificulta la puerta a la gran distribución. Efectivamente, el camino de un productor a muchos consumidores individuales tales como unidades familiares dispersas, tiene la dificultad de unos costes añadidos para volúmenes limitados de producto.

El camino al consumidor

Con mayor o menor fortuna se han desarrollado diferentes opciones de venta directa. Precisamente, para ganar volumen de compra se quiso impulsar la iniciativa “pagesos i cuiners”, buscando el restaurante como gran comprador que daba sentido a una distribución directa. La idea lo tenía todo de positivo en teoría, pero no hubo suficiente capacidad para articular todos los actores necesarios. Otra iniciativa son las cestas de productos ecológicos, una iniciativa que, sin embargo, supone un esfuerzo para el productor y va vinculada a una posición “militante” del consumidor, lo que acaba siendo un limitante para su generalización.

Asimismo, los ayuntamientos han impulsado los mercados locales. Algo que, a pesar de las dificultades, ha sido de interés tanto desde el punto de vista comercial como de conservación de una relación directa del consumidor con el productor de aquellos alimentos que está comprando.

En los últimos años, sin embargo, han nacido algunas iniciativas con la vocación de establecer una base logística para la distribución de los productos de la pequeña y mediana agricultura. Terra Pagesa es una de las plataformas nacida desde la iniciativa de la Unió de Pagesos que está establecida en el espacio de Mercabarna, y su objetivo es poder proveer la producción de sus asociados a las tiendas y mercados. En paralelo se creó el Mercat Arrels desde una institución de ámbito cultural con un planteamiento aún más ambicioso que consistía en crear una red capaz de llevar cualquier producto de cualquier comarca a los domicilios de los consumidores. La complejidad y los costes de tal ambición han acabado con la viabilidad del proyecto.

Singulars quiere aportar la escala necesaria para llegar al consumidor

Singulars es la nueva iniciativa que quiere conectar productores, elaboradores y puntos de venta bajo una misma red. Se constituye como fundación sin ánimo de lucro. Para llevar a cabo su función pretende crear un centro logístico en el centro de Catalunya, en una localización cercana a los ejes de comunicación terrestre verticales y transversales. De acuerdo con las previsiones definidas en su plan de empresa, este hub deberá centralizar la logística de recepción de la producción de 1000 empresas agrarias para distribuirla a 400 tiendas. Detrás de Singulars hay una suma extensa de personas y entidades diversas que apuestan por la unión hacia unos objetivos comunes.

Singulars pretende crear un centro logístico en el centro de Catalunya, en una localización cercana a los ejes de comunicación terrestre verticales y transversales

La propuesta nace en un momento especialmente oportuno, cuando está en camino una Ley de la Alimentación Catalana que regulará la contratación pública alimentaria dirigida a entidades tales como escuelas u hospitales. Esta nueva legislación otorgará facilidades y orientará a la compra de proximidad. Es un paso importante que puede favorecer esta agricultura de desarrollo rural. Pero para poder atender la nueva demanda que esta ley propiciará será necesario organizar la oferta de manera eficiente y suficiente, de acuerdo con la demanda, garantizando la continuidad de la oferta. Técnicamente, esto significa planificar a la hora de producir, armonizar producto y agruparlo.

¿Por qué puede salir bien?

¿Por qué Singulars puede convertirse en una herramienta eficiente esperada por muchas empresas agrarias pequeñas y medianas distribuidas por la amplia Catalunya rural?

Muchas son las razones que aportan esperanza hacia el éxito de una iniciativa necesaria para miles de empresas agrarias y rurales. En primer lugar, porque responde a una necesidad real y el convencimiento de muchas personas, empresas y entidades de la importancia de esta necesidad.

Porque es el embrión de un proyecto que suma y une desde muchos puntos del territorio, desde muchas maneras de ver las cosas. Es una iniciativa que tiene muchas patas para aguantarse si fallara alguna.

Porque el proyecto parte de la serenidad y del realismo. A favor está la experiencia y, sobre todo, lo que se ha aprendido de los errores de experiencias anteriores. Se parte de un análisis estratégico y un plan de empresa esmerado. Ciertamente, la planificación es clave para la previsión y la supervivencia y ocupa un lugar principal en la gestión del proyecto. El plan de empresa deberá marcar el orden de los diferentes hitos; pero, especialmente, servirá para advertir a tiempo de las desviaciones que con seguridad se producirán. Para su gestión está prevista la funcionalidad de un ERP adaptado a la complejidad del proyecto.

A favor está la experiencia y, sobre todo, lo que se ha aprendido de los errores de experiencias anteriores. Se parte de un análisis estratégico y un plan de empresa esmerado

Porque se sabe que los sueños cuando bajan a la realidad cuestan dinero, mucho dinero. El punto de partida son 3,5 millones de euros. Para conseguirlos se ha hecho una ronda abierta de financiación a partir de personas interesadas que ya ha obtenido dos millones. En cuanto al resto, están ya comprometidos desde otras fuentes.

Porque se sabe que la dimensión importa. Por eso será necesario programar producciones, unir diversos orígenes para proveer pedidos de manera estable y estructurar muy bien la red de relaciones.

Porque no he detectado ningún dogmatismo, el cual es uno de los grandes enemigos para construir proyectos con mirada larga. Ante cada error será necesario corregir. Ante cada dificultad será necesario buscar las soluciones bajo las piedras y coger aquellas que aportan soluciones prescindiendo, a veces, de la perfección, la cual suele no ir de acuerdo con aquello que es bueno y, a la vez, posible.

Pero… esto es imposible

El proyecto Singulars ha conseguido el milagro de aglutinar a tirios y troyanos, cosa que también en nuestra casa suele ser imposible. Esta es la prueba de una de las fortalezas importantes del proyecto, hay un liderazgo claro, respetado y comprometido con una organización sólida y preparada.

Es un proyecto necesario, imprescindible, y todos los implicados lo saben. Sin embargo, es cierto, en Singulars todavía no saben que lo que se proponen es imposible. Esto facilita el camino, ya que permite desplegar con ilusión y valentía las herramientas que se necesitan, que ya disponen, para convertir en realidad las cosas imposibles: talento, voluntad, generosidad, criterio y liderazgo.