La farmacéutica Almirall cerró el 2025 con un beneficio neto de 46,2 millones de euros, multiplicando por más de cuatro el resultado del año anterior. Según los resultados publicados por la compañía, este crecimiento ha sido impulsado por el negocio dermatológico en Europa, que facturó 608 millones, un 25,6% más. Las ventas netas se situaron en los 1.108,1 millones, un 12,4% más.
De cara al 2026, el grupo prevé mantener el crecimiento con una mejora de ventas de entre el 9% y el 12%, así como un ebitda de entre 270 y 290 millones de euros. La compañía confía en que la evolución continuará impulsada por el negocio de dermatología y por la ejecución comercial de sus biológicos, mientras mantiene la inversión en I+D alrededor del 12,5% de las ventas.
En el conjunto del ejercicio, el resultado antes de impuestos se encaramó hasta los 74,5 millones de euros, casi el triple que un año antes, y los ingresos totales llegaron a los 1.114,5 millones. Asimismo, el resultado bruto de explotación se situó en los 232,9 millones de euros, un 20,9% más, con un margen sobre las ventas del 21%.
La cuenta de resultados recoge también unos gastos de I+D de 138,1 millones de euros, equivalentes al 12,5% de las ventas netas, mientras que los gastos generales y de administración se situaron en 501,1 millones. El margen bruto fue del 64,4% y el ebit llegó a los 81,7 millones de euros.
Por productos, los biológicos continúan ganando peso dentro del negocio. Ilumetri aportó 234,4 millones en ventas, con un crecimiento del 12,3%, mientras que Ebglyss triplicó ingresos hasta los 110,8 millones tras los lanzamientos en los principales mercados europeos. Otros tratamientos como Wynzora y Klisyri también registraron aumentos de doble dígito.