170 son los años que celebra Alstom en Catalunya. Con la fundación en el año 1855 de la metalúrgica La Maquinista Terrestre y Marítima S.A., y en 1857 de Macosa, Alstom accedió al territorio mediante la adquisición de ambas hasta convertirse en uno de los principales actores del sector de la movilidad sostenible catalán. Las cifras hablan por sí mismas: más de 1.500 empleados, ocho centros de mantenimiento, dos centros de ingeniería y desarrollo y, tal como la define Leopoldo Maestu, presidente de Alstom en España, la “joya de la corona”: un centro industrial de material rodante en Santa Perpètua de Mogoda.
Una red de 320 pymes catalanas proveedoras

“Queremos más industria, que sea más sostenible, más estratégica y que pueda implementar la innovación”, ha apuntado el presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre en el acto de presentación del Informe de Impacto 2024-25 de Alstom, realizado en colaboración con la consultora Ernst & Young (EY). El presidente de Foment ha puesto en valor “el impulso del tejido de las pequeñas y medianas empresas” que lleva a cabo la multinacional.
En este sentido, del informe se desprende que Alstom cuenta con una red de proveedores compuesta por más de 320 empresas catalanas, mayoritariamente pymes, a las que ha realizado compras por un importe superior a los 207 millones de euros en el último ejercicio. “Cerca de la mitad de todas las compras que el Grupo Alstom realiza en España tienen el origen en Catalunya”, ha detallado en su turno Sergio Boya, director de Clientes de Catalunya de Alstom. Entre los principales proveedores destacan Rolen Technologies, Barat Alte, Margon, CM4 Enginyeria, Refisa, Kuadrotrek, Massats o Electrosistemes Bach.
"Arraigo, industria y futuro"
Boya ha destacado el amplio portafolio de soluciones de la compañía, que va desde los sistemas de señalización, pasando por los de seguridad y control así como los servicios de mantenimiento, hasta el material rodante. El centro de Santa Perpètua, inaugurado en 1994, se posiciona como un actor clave de la compañía al aglutinar un 80% de los trabajadores en Catalunya, y ha contado con una inversión de 150 millones de euros en los últimos años para continuar con la fabricación de los nuevos trenes de Cercanías, los de la L1 y la L3 del metro de Barcelona o los nuevos convoyes de FGC de la futura R-Aeropuerto, entre otros. “Catalunya necesita más empresas como Alstom”, ha sentenciado el director general de Industria, Xavier Roca.
Roca: “La prosperidad no llega por casualidad”
Roca ha subrayado la historia de “arraigo, industria y futuro” de la multinacional, y ha recordado el propósito de Catalunya de convertirse en un país industrial: “La prosperidad no llega por casualidad”. En la misma línea, el secretario de Empresa y Competitividad de la Generalitat de Catalunya, Jaume Baró, ha manifestado la importancia de “explicar mejor a la sociedad el impacto que tiene la industria”. En cifras -y en clave catalana-, este impacto se traduce en un 20% del PIB y hasta 600.000 puestos de trabajo, “generalmente de mucha más calidad respecto a otros sectores”, según Baró. El dato equivale a un 17% de la población ocupada del territorio.
La actividad en la planta vallesana se ha traducido en tranvías que hoy en día circulan por países como Australia, Argelia o Marruecos, metros presentes en ciudades como Santo Domingo, Lima o Shanghái, o trenes regionales que sirven a Chile o Luxemburgo. Una planta que cuenta con 360.000 metros cuadrados, equipada con más de 3.500 paneles solares y que únicamente hace uso de energías renovables.
Una empresa "tractor" en el Estado

A pesar de los imponentes datos de Alstom en Catalunya y de la planta perpetuenca, cabe decir que los indicadores en clave estatal no se quedan atrás. La compañía suma 3.000 empleados, con centros de referencia en Bilbao y Madrid, y fabrica uno de cada tres trenes que circulan en el Estado. En el último ejercicio, destacan también los 400 millones de euros de contribución a la riqueza española y los 7.316 puestos de trabajo generados, de los cuales 2.917 son directos y 4.399 indirectos o inducidos. “Alstom actúa como palanca de crecimiento y ayuda a crear un tejido empresarial robusto y resiliente capaz de competir a escala internacional”, ha continuado Maestu.
Maestu: “Cuando declaramos una empresa como tractora, significa que es capaz de impulsar la internacionalización y de generar valor fuera del territorio"
“Cuando declaramos una empresa como tractora, significa que es capaz de impulsar la internacionalización y de generar valor fuera del territorio. Tractor significa multiplicador”, ha continuado el presidente de Alstom en España, quien ha reflexionado sobre los principales retos que afrontan las empresas industriales, como “la transformación digital, el talento y la formación continua de los empleados”: “Esta transformación digital va muy deprisa. Es relativamente sencillo tomar decisiones sobre qué tipo de tecnología implantar, pero el gran reto pasa por materializarlo, requiere años formar a las personas y conseguir que esta tecnología se ponga en marcha”.