Cerca de una década después de que el Agroparc se diera a conocer por primera vez, en 2016, el proyecto llega a una nueva etapa de su desarrollo. Si bien aquel primer planteamiento ya dibujaba la ambición de Ametller Origen de transformar la producción agroalimentaria, fue en 2021, con la presentación oficial en la sede de Foment del Treball, cuando la iniciativa adquirió una nueva dimensión. "Ser capaces de producir alimentos sin generar emisiones nos situará, como empresa, en otro nivel", afirmaba entonces Josep Ametller, cofundador y consejero delegado de la compañía. Lo que entonces era un proyecto que apenas empezaba a tomar forma hoy es una iniciativa definida, con un calendario de ejecución sobre la mesa y la voluntad de convertirse en un referente europeo en producción agroalimentaria sostenible.
Para entender esta ambición, hay que remontarse a los orígenes de uno de los proyectos más transformadores del sector agroalimentario catalán. La semilla del Agroparc nació de la inquietud de los hermanos Josep Ametller y Jordi Ametller, que ya advertían del gran reto que el mundo tendrá que afrontar las próximas décadas: alimentar a una población que en 2050 se acercará a los 9.700 millones de personas.
Para el cofundador y consejero delegado de Ametller Origen, este objetivo exige repensar un modelo alimentario que hoy sigue afrontando importantes retos en términos de sostenibilidad. En España, la cadena de valor alimentaria genera una parte significativa de las emisiones de gases de efecto invernadero, mientras que el transporte sigue siendo uno de los principales sectores emisores. Ante este escenario, el Agroparc nace con la voluntad de demostrar que es posible producir alimentos reduciendo al máximo el impacto ambiental.
El Agroparc nace con la voluntad de demostrar que es posible producir alimentos reduciendo al máximo el impacto ambiental
La construcción del Agroparc Penedès movilizará una inversión de 180 millones de euros para transformar 258 hectáreas -el equivalente a más de 361 campos de fútbol- en un gran centro de producción, transformación y distribución alimentaria. "Buscamos integrar toda la cadena de valor, desde la producción agrícola hasta la transformación y la distribución. Este modelo nos permitirá crear más de 3.000 puestos de trabajo", explica Martí Martí Rivera, director de Proyectos de Ametller Origen, durante una visita de VIA Empresa a las instalaciones. Situado entre Gelida y Sant Llorenç d'Hortons, el proyecto aspira a convertirse en uno de los principales polos agroalimentarios de Catalunya y en un motor de desarrollo económico para el Penedès.

Pero Ametller Origen no recorre este camino en solitario. La Generalitat ha reconocido el Agroparc como Proyecto Estratégico por su "singularidad e innovación" dentro del ecosistema alimentario catalán. "La resolución supone un reconocimiento a nuestra voluntad decidida de encontrar soluciones alternativas que estén a la altura de los retos actuales en la producción de alimentos", aseguró Josep Ametller en un comunicado. Además, el Agroparc también ha sido distinguido como Proyecto de Inversión Empresarial de Alto Impacto por parte de Acció con una ayuda de 1,97 millones de euros, sumándose al apoyo institucional del PERTE estatal.
Agua, materia y energía: los tres pilares que definirán el Agroparc
En este sentido, Martí explica que la compañía estructura el proyecto alrededor de tres grandes ejes. El primero es el circuito del agua, basado en un modelo de economía circular hídrica que integra la regeneración y la reutilización del agua para el riego. El segundo es el circuito de la materia, que apuesta por una gestión integral de los residuos con el objetivo de alcanzar el residuo cero y una circularidad completa. Finalmente, el tercer eje es el de energía y movilidad, con la voluntad de convertir el Agroparc en un distrito agroindustrial con un balance negativo de emisiones de CO2.
Estos tres ejes se materializan en cuatro grandes ámbitos territoriales, cada uno especializado en una función concreta. El primero, Can Joncoses se convertirá en el corazón agroindustrial del proyecto. “En este espacio se ubicarán las instalaciones productivas, logísticas y de servicios, así como las futuras oficinas corporativas de Ametller Origen”, explica Martí. También acogerá la biofactoría, uno de los proyectos más innovadores del Agroparc, que permitirá regenerar el agua procedente de la depuradora municipal de Gelida mediante un tratamiento para reutilizarla en el riego agrícola. “El sistema, que combinará agua regenerada y agua de lluvia almacenada en una balsa de aproximadamente 90.000 metros cúbicos, tendrá capacidad para reaprovechar más de 350.000 metros cúbicos de agua cada año”, apunta el director de Proyectos de Ametller Origen.
Martí: "En Can Joncoses se ubicarán las instalaciones productivas, logísticas y de servicios, así como las futuras oficinas corporativas de Ametller"
El segundo ámbito es La Talaia, orientado principalmente a la producción agrícola. Aquí se desarrollará la primera fase de los invernaderos con tecnología hidropónica, diseñados para optimizar al máximo el uso del agua, y también se ubicarán las granjas. La antigua masía se rehabilitará para convertirse en una casa de colonias. En Can Mata d'Abelló, el proyecto pondrá el foco en la convivencia entre agricultura y producción de energía renovable. El espacio combinará multicultivos con sistemas de agrivoltaica, que permiten cultivar bajo las placas fotovoltaicas, e incorporará alojamientos y espacios destinados a las visitas y a la divulgación del proyecto. Finalmente, Can Font d'Alzinar se consolidará como el espacio dedicado a la viña y al enoturismo. La masía y la bodega existentes se rehabilitarán con la voluntad de convertirlos en un hotel vinculado al mundo del vino.
El conflicto ambiental que frenó las obras del Agroparc

Las obras del Agroparc se iniciaron en julio de 2025, pero pocos días después un juzgado ordenó su paralización a raíz del posible impacto sobre el hábitat del águila perdicera. La plataforma Stop Agroparc denunció el proyecto impulsado por Ametller Origen al considerar que las obras afectan el hábitat crítico y el área de supervivencia de esta especie protegida. "Desde Stop Agroparc lo que cuestionamos es precisamente que la Administración haya aprobado este proyecto en esta localización. Lo que denunciamos es que se haya autorizado un proyecto de estas características en un espacio con los valores ambientales, agrícolas y territoriales que tiene. Creemos que esta no es la ubicación adecuada", explica a VIA Empresa Noemí Vilaseca, una de las portavoces de la plataforma que se opone al macroproyecto impulsado por Ametller Origen.
Por su parte, el alcalde de Gelida, Lluís Valls, defiende a VIA Empresa que el proyecto ha seguido todos los trámites administrativos y urbanísticos exigidos. "Todas las opiniones son respetables, pero el proyecto ha seguido todo el procedimiento urbanístico correspondiente y ha requerido los informes y las autorizaciones de los diferentes departamentos de la Generalitat de Catalunya. Entre estos se encuentra el de Medio Ambiente, que ha evaluado todas las cuestiones relacionadas con la fauna y la protección del entorno", afirma.
La presidenta de la Federació Empresarial del Gran Penedès (FEGP), Neus Lloveras, explica que "hoy en día es impensable que cualquier proyecto empresarial no tenga en cuenta el impacto medioambiental". En una conversación con VIA Empresa, reconoce que una iniciativa de estas dimensiones "tendrá inevitablemente algún impacto sobre el medio ambiente", pero considera que "el balance es claramente positivo". "Hablamos de una inversión de 180 millones de euros, de la creación de más de 3.000 puestos de trabajo y de un proyecto comprometido con la agricultura regenerativa y la economía circular. Todo ello lo convierte en una iniciativa positiva tanto para la economía como para el territorio".
Lloveras: "Hablamos de la creación de más de 3.000 puestos de trabajo y de un proyecto comprometido con la agricultura regenerativa y la economía circular"
Así pues, las obras se reanudaron en septiembre de 2025 tras recibir el aval judicial. Paralelamente, Ametller Origen ha puesto en marcha un programa de radioseguimiento del águila perdicera mediante la colocación de un dispositivo GPS en coordinación con el Servicio de Fauna y Flora de la Generalitat de Catalunya. Según explica la compañía a este diario, los primeros datos indican que la ejecución de las obras no está alterando el comportamiento de la especie.

Pero más allá del debate que rodea el proyecto, lo que queda claro es el optimismo que transmite Martí sobre el futuro del Agroparc. El director de Proyectos confía en que la primera fase de las obras esté terminada en 2028, mientras que el despliegue completo se ejecutará de manera progresiva durante la década siguiente, con el horizonte puesto alrededor de 2035. "Es el proyecto más grande al que me he enfrentado", admite. A pesar de la magnitud del reto, se muestra convencido de su potencial transformador.
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