Esteve: "Tenemos un problema grave como país con la cultura"

La directora de la Fundació Catalunya Cultura emplaza la sociedad a luchar por un sector "tocado y hundido"

Maite Esteve és la directora de la Fundació Catalunya Cultura. | Cedida Maite Esteve és la directora de la Fundació Catalunya Cultura. | Cedida

Maite Esteve (Girona, 1975) es la directora de la Fundació Catalunya Cultura. No vive cerca de los castellers, pero admite haberse emocionado con su primero forro y manillas. Fue voluntaria en Estonia y recuerda la música de los niños tocando instrumentos en la calle. Se autodefine como "luchadora y trabajadora", en la pantalla de su ordenador tiene una fotografía con todos los patrones y el consejo de mecenazgo de la Fundació. "La cultura nos ha cuidado el alma durante el confinamiento", asegura. Hay que salvar la cultura y no por amor al arte.

Cómo ha vivido el confinamiento?

Con sorpresa, pero soy positiva y he buscado la oportunidad ante la adversidad. Nos hemos reinventado desde la Fundación para sacar adelante el programa Impulsa Cultura con 60 proyectos, hemos creado un ciclo de debates online dónde hemos hablado del peso de la mujer, la ética y la empresa, las relaciones bilaterales de cultura y empresa, el territorio o la cultura digital. Hemos podido escuchar a figuras como Genís Roca, Anna Rosa Cisquella (Dagoll Dagom) o Sonia Mulero (Fundación Banco Sabadell) que nos recomendó ser fundamentalistas del cambio. La cultura mueve el 3,5% del PIB y da trabajo a 700.000 personas. Ahora vivimos una crisis profunda.

Cómo impacta el coronavirus al mundo cultural?

Ha llovido sobre mojado. Era un mundo tocado y la parada le ha hecho mucho daño. Falta de actividad quiere decir falta de recursos. Siempre digo que son los más creativos y necesitan reinventarse. Algunos lo han podido hacer, pero habrá una factura muy cara para el país. Por qué? No hay equilibrio entre inversión pública y privada, la inversión pública es absolutamente insuficiente y a la inversión privada le falta sentimiento de responsabilidad. Tenemos un problema grave como país con la cultura. La inversión en cultura no es un gasto y esto hay que hacerlo entender. 

"La cultura mueve el 3,5% del PIB y da trabajo a 700.000 personas. El IVA cultural tiene que ser del 4% como en el resto de países europeos"

Cómo?

Por ejemplo, el mundo cultural ha sido grabado durando mucho tiempo con un IVA al 21%. Hay tres niveles: 21% para plataformas y libros digitales, 10% para cine y teatro y 4% para libros, diarios y revistas. Toda la cultura tiene que tener un IVA al 4% como en el resto de países europeos. Angela Merkel reivindicó hace unas semanas la cultura como bien básico para la cabeza y el corazón. Tenemos que enfocar la cultura como lo que es y tratarla fiscalmente como tal. Es muy complicado, la empresa cultural es micro. Cada gesto impositivo que tienes con la cultura comporta una pérdida.

Por qué el IVA cultural de aquí es más elevado que el del resto de Europa?

Los consellers o los ministros lo entienden perfectamente, pero quienes tiene la llave son los de la cartera de Economía. Los políticos buscan números y no piensan en el valor o el impacto de la cultura. Con la ley de mecenazgo pasa lo mismo. Cultura apoya, pero Hacienda no porque lo ve como una resta a su recaudación. No intentan ir más allá: más inversión cultural supone más ocupación, más consumo y más actividad que implica más recaudación de otros impuestos. Con la covid-19 se anunció un pequeño cambio en la ley de mecenazgo que fue ridículo. No avanzamos y ya hace 20 años que luchamos. Francia es el gran ejemplo, mira Nôtre Dame.

Ley de mecenazgo o mecenazgo sin ley?

La clave se encuentra en la política y en los partidos. Se reivindica desde el mundo de la cultura y de la empresa, pero es una decisión política. Los partidos políticos se tienen que creer la importancia de la cultura y la cofinanciación de la parte pública y privada con la ley de mecenazgo. Aquí no lo tenemos arraigado, como sí que lo tienen los franceses o los anglosajones con la inversión privada y el orgullo de ser mecenas por corresponsabilidad con el entorno y el territorio. El caso de éxito de la cultura es su ascensor social con valores de integridad, cohesión o dignidad. La cultura también es negocio y progreso.

"Los políticos buscan números y no piensan en el valor o el impacto de la cultura. Con la ley de mecenazgo pasa lo mismo"

Esto lo repiten a menudo los políticos...

Pero no lo aterrizan con hechos. Las palabras están muy bien, pero falta una rebaja del IVA y una ley de mecenazgo que sea digna y haga justicia a la cultura de este país. Tenemos una creatividad y un talento extraordinarios y tenemos fuga de talento por culpa del entorno. Hay una frase que me gusta mucho: "la cultura hace que cada persona sea quién y cómo es". La cultura es esta emoción que te transporta allí donde estás y quién eres. No puedes querer aquello que no conoces, hay que cultivar la cultura de raíz y hacer que las asignaturas culturales no sean consideradas como "marías". La cultura te cura la cabeza y te hace más feliz. Más cultura es más salud.

"Doy por muerta la ley de mecenazgo. Llevo muchos años hablando con ministros y consellers y no lo entienden, piensan que es un tema fiscal. Pero, es empresa, cultura y ocupación", asegura Ramon Agenjo (Fundación Damm). También da por muerta la ley de mecenazgo?

Mientras haya gente que quiera luchar por la cultura, la ley no está muerta. Ahora #CulturaSegura y #Mésquemai. La ley de mecenazgo revertirá en el bien de la cultura. Tenemos que tener una masa de políticos que entienda su valor. Quién discutiría cualquier política que favoreciera la cultura si todos los directivos y los políticos estudiaran y entendieran su valor? No le hemos dado este valor desde pequeños.

Cómo valora la gestión de los Gobiernos catalán y español?

Ha sido una situación muy extraordinaria, tenemos que ser positivos y valorar que todo el mundo ha hecho aquello que ha podido. Desde la Generalitat se han hecho muchas llamadas y desde la Conselleria de Cultura nos están tendiendo la mano. Desde el Ministerio han hecho un maquillaje de la ley de mecenazgo y no es el gesto que todos estamos esperando, pero hay que valorarlo positivamente y cambiarlo todavía más. La cultura está tocada y hundida. La inversión en cultura en Catalunya no llega a los 40 euros por persona y en algunos países europeos ya se mueve entre 300 y 500 euros.

"El caso de éxito de la cultura es su ascensor social"

Cuál es "la carta a los Reyes"?

El IVA cultural, la ley de mecenazgo o las ayudas a la cultura son básicas. El tratamiento de los autónomos es también una lucha eterna. En cultura si no trabajas, no cobras y si no cobras, no comes.

Cómo pueden ayudar las empresas?

Las empresas de la Fundació Catalunya Cultura no tienen ninguna duda de que la inversión en cultura no es gasto. La directora general de educación y cultura de la Comisión Europea asegura que cada euro invertido en cultura supone un rédito medio de 8 euros. El empresario que decide invertir en cultura es porque está muy vinculado al territorio. Silvia Martí de Moventia explicaba hace poco que hay empresas que tienen la cultura en el ADN y lo ponen en práctica con políticas internas y externas. Por ejemplo, clases de música para trabajadores o formación en dibujo o arte.

Romper el tópico: la cultura sí que es una buena inversión.

En el mundo de la empresa, todo tiene que ser tangible e inmediato porque va a una cuenta de resultados. El impacto cultural es profundo y a medio o largo plazo. Si eres un resultista te cuesta implicarte con un proyecto cultural, pero el empresario que entra ya no sale. Como una historia de amor que perdura en el tiempo. La cultura es creatividad, hacerse preguntas y romper esquemas.

"La sociedad civil no puede dar la espalda a la cultura"

Es la hora de la colaboración público-privada?

Hace años que hace falta! La administración no puede afrontarlo todo y la sociedad civil no puede dar la espalda a la cultura. Tenemos que buscar el equilibrio de la inversión público-privada para la cultura. Cómo cuando se invirtió en Messi como una apuesta de futuro. A menudo no se invierte en cultura por la ignorancia de no saber cuál será su retorno.

"La gente que no paga, no valora... La gratuidad es un mal ancestral desde los primeros tiempos de la democracia", asegura Anna Rosa Cisquella (Dagoll Dagom)​.

No podemos aceptar que la cultura sea precaria. Todas las cosas que no se pagan no se valoran lo suficiente. Por qué no ponemos en valor el mundo de la cultura? La cultura también implica formación, calidad y tiempo. Por qué no nos planteamos que el fontanero nos arregle la casa sin cobrar y en cambio sí que un guitarrista toque gratuitamente en un concierto?

Salvar la cultura y no para el amor al arte.

Israel Ruiz habla de cultura por caridad o convicción. La cultura no es caridad, es calidad y te lo tienes que creer. Se tiene que replantear el modelo y entender que la cultura es un bien de primera necesidad que requiere apoyo político y empresarial.

"La cultura no es caridad, es una inversión"

Nos falta empatía y conciencia social?

Vivimos en un mundo de hipocresía y de dedocracia, no de meritocracia. En Estados Unidos lo tienen muy claro: tienes que hacer méritos si quieres llegar a un cargo. Si entras en la dedocracia, caes en la mediocridad y también en la falta de empatía.

Un último consejo.

En Ramon Agenjo (Fundación Damm) recuerda que "ser pesimista es lo más fácil". Son tiempos muy difíciles, por eso vale la pena impulsar los valores de la cultura. La cultura une y fortalece a la vez que es resiliente y generosa. Lo hemos vivido durante la pandemia... Seamos honestos, solidarios y salgamos adelante. Tenemos un país de un talento cultural extraordinario y vale la pena luchar por ello. 

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