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Raimon Sellarès: "Los gobiernos deberían poner la industria en el centro de la política económica"

El cofundador de Marina Tèxtil repasa las tres décadas de la compañía y analiza el momento de "transformación" que vive el sector de la industria

Raimon Sellarès, el úlimo invitado en el podcast de la Fundació per la Indústria | Captura de imagen de YouTube
Raimon Sellarès, el úlimo invitado en el podcast de la Fundació per la Indústria | Captura de imagen de YouTube
Redacción VIA Empresa
07 de Enero de 2026 - 04:55

Hace más de 30 años, Joan Ginestà y Raimon Sellarès fundaron Marina Tèxtil, empresa especializada en tejidos técnicos. Este segundo, Sellarès, ha sido el último invitado de La indústria és futur, el pódcast de la Fundació per la Indústria, para explicar el éxito de la compañía.

 

Desde sus inicios, la innovación y la sostenibilidad han sido los pilares de la empresa, además de la orientación internacional, que los ha llevado a tener presencia en cerca de 70 países actualmente. Todo ello les ha permitido facturar unos 50 millones de euros anuales, ya consolidada como grupo empresarial.

 

"Empezamos Joan y yo, con Marta Esteve, que todavía nos acompaña, en el garaje de Marta", explica Sellarès, quien recuerda los inicios como "humildes, pero muy emocionantes": "Hacíamos de todo, pero fue una época muy bonita. Pienso que este esfuerzo y emprendimiento fue lo que nos hizo crecer".

El origen de la compañía fue solo el primer impulso. Preguntado por el momento más determinante de estos 30 años de vida, el empresario no supo concretar uno: "el esfuerzo" del principio, con un nombre comercial [Marina] que gustó mucho, y la apuesta por ir a una feria de moda "muy emblemática" en París, es decir, Première Vision, fueron dos grandes puntos de inflexión. ¿El siguiente? Su especialización a través del primer tejido técnico, en el año 1997. "Era ignífugo inherente, para proteger las salpicaduras de aluminio fundido. En aquel momento, en el mercado no había nada similar, y eso nos abrió las puertas de los tejidos técnicos", rememora Sellarès.

Aquella decisión resultó acertada y permitió que Marina Tèxtil se convirtiera en un grupo y apostara por la diversificación. "En 2006 dejamos la moda y concentramos los esfuerzos en los tejidos técnicos. Esta fue una decisión valiente, porque con los tejidos técnicos no llenaban todos los telares", asegura el cofundador de la firma. Finalmente, señala la creación de las divisiones del grupo, Techfire y Marina Racewear, como última gran decisión: "Todo ha sido posible porque hemos apostado por el futuro".

La sostenibilidad es un punto clave de Marina Tèxtil: "Ahora hemos empezado a hacer tejidos con fibras recicladas en los bordes de los telares y utilizando los restos de confección de nuestros clientes"

Otra pata de su proyecto de éxito es la innovación. "Tenemos un equipo que participa en simposios, comités de normalización de los estándares y visita ferias y está al tanto de las exigencias del usuario final. Allí nos enteramos de los riesgos reales que hay en los puestos de trabajo y adecuamos las protecciones", comenta Sellarès. El empresario subraya la premisa de usar fibras ignífugas inherentes, con la intención de mantener las propiedades ignífugas de sus materiales "de por vida". Todo ello, siempre respetando criterios de sostenibilidad, los cuales están presentes "desde hace muchos años" en la compañía. "Ahora hemos empezado a hacer tejidos con fibras recicladas en los bordes de los telares y usando los restos de confección de nuestros clientes", añade el cofundador.

Pero, sin duda, el grupo ha crecido gracias a su proceso de internacionalización. En Marina Tèxtil exportan un 90% de sus productos, en Marina Racewear más de un 70% y en Techfire un 70%. En total, exportan a una setentena de países, entre los que destacan los Estados Unidos por Norteamérica, Brasil por Sudamérica, Francia y Sudáfrica. "Siempre hemos tenido una mentalidad exportadora en moda y en tejidos técnicos", defiende Sellarès.

Con una historia de éxito consolidada, el siguiente gran objetivo es ampliar su público. "Apostaremos por ir a sectores en los que trabajamos poco o no trabajamos: bomberos, forestales, defensa... Tenemos que diseñar y hacer productos específicos para este sector", avanza el empresario. Al mismo tiempo, también señala consolidar "mercados estratégicos como los EE. UU. y explorar otros nuevos como Australia", además de "abrir almacenes con stocks en países clave para dar un mejor servicio a estas áreas".

"La industria catalana vive un momento de transformación"

Más allá de su compañía, Sellarès define como "momento de transformación" el estado actual de la industria de Catalunya. "Ahora no somos los de hace 30 o 40 años, cuando había miles de personas trabajando en el textil. Hemos tenido que especializarnos y buscar nichos de mercado, como por ejemplo el de tejidos técnicos para protección", remarca. Sin embargo, no es pesimista en cuanto a la viabilidad del negocio en el futuro: "Si la industria catalana sigue los ejes de internacionalización, sostenibilidad e innovación, puede continuar adelante".

Estos ejes se alcanzarán, en parte, con la incorporación del talento joven al sector industrial. El empresario cree que los cambios y las mentalidades nuevas "siempre son buenas" y apuesta por la combinación de la experiencia de los "analógicos" con los conocimientos de informática, de herramientas y de datos" de las generaciones jóvenes, además de su "sensibilidad por la sostenibilidad".

Ahora bien, advierte que el nuevo talento que se sume a las plantillas industriales deberá tener un conocimiento más amplio que años atrás. "Ahora no basta con conocer de tejidos y de hilos; deben tener conocimientos en ciencias de materiales, automatización, digitalización, químicos, procesos industriales, gestión internacional... Además, el inglés es imprescindible, y también la capacidad para aprender continuamente", apunta.

Sellarès pide "luz a precio justo, infraestructuras modernas y, sobre todo, menos burocracia". Y asegura: "Si tenemos una industria fuerte, tendremos un país fuerte, porque la industria no es solo empleo, sino que es futuro y progreso"

Para que el matrimonio industria-juventud sea viable, Sellarès señala la importancia de los gobiernos: "Deberían poner la industria en el centro de sus políticas económicas. Deberían invertir y dar apoyo a la innovación, facilitar la internacionalización y dar condiciones para ser competitivos". Entre algunas medidas, el empresario pide "luz a precio justo, infraestructuras modernas y, sobre todo, menos burocracia". Y asegura: "Si tenemos una industria fuerte, tendremos un país fuerte, porque la industria no es solo empleo, sino que es futuro y progreso".

Finalmente, en cuanto a la posible reducción de la jornada laboral, Sellarès destaca que la medida sería positiva para el "bienestar de los trabajadores", pero pide un "cambio de procesos o herramientas nuevas" antes de su aprobación. "Las industrias que trabajan a tres turnos, si el horario es de menos de ocho horas no se pueden adaptar. ¿Cómo se solucionará, pues? Haciendo más días de fiesta. Después hay otro problema con las empresas que facturan por horas. Estas trabajarán menos horas, tendrán que subir precios y esto se perderá en competitividad", lamenta.