La Universitat Marítima Europea de Barcelona (UMEB), impulsada por la Federación de Empresarios del Mar (IVEAEMPA), será la primera universidad del continente especializada en economía azul. El nuevo centro, de titularidad privada, se ha presentado este miércoles en un acto en el Castillo de Cornellà y ubicará su campus en el municipio del Baix Llobregat, en unos terrenos de 4.000 metros cuadrados cedidos por el Ajuntament de Cornellà, situados cerca del sector Siemens-Elsa.
Según han explicado los organizadores, la UMEB apostará por un modelo formativo basado en la colaboración directa entre el ámbito académico y el tejido empresarial y se centrará en los diez grandes sectores de la economía azul: acuicultura, pesca, turismo costero, transporte marítimo, puertos, construcción y reparación naval, energía azul, biotecnología azul, minería submarina, y defensa y seguridad marítima. El campus, que se construirá a lo largo de la próxima década, estará formado por tres edificios: uno dedicado a la formación universitaria, uno a la FP dual y uno de carácter empresarial, pensado para fomentar la convivencia de los estudiantes en entornos de trabajo de compañías del sector.
“La Universitat Marítima Europea de Barcelona nace para dar respuesta a una necesidad clara del sector: formar profesionales preparados para un ámbito altamente técnico, en constante evolución y con una demanda creciente de talento especializado”, ha asegurado la presidenta del Clúster Català d’Economia Blava, Iolanda Piedra, durante la presentación del nuevo centro. Piedra ha hecho valer el “modelo formativo innovador” por el que apuesta la UMEB, el cual estará “conectado directamente con las empresas” y en el que los itinerarios académicos se diseñarán “a partir de las necesidades reales del sector marítimo y de la economía azul”.
A la espera del reconocimiento oficial
El proyecto se ha iniciado sin contar todavía con el reconocimiento oficial de nueva universidad, una aprobación que deben dar las autoridades políticas. En este sentido, Piedra ha explicado que, por la “singularidad” de un proyecto que quiere responder a las necesidades de los clústeres marítimos del conjunto del Estado, se pedirá que sea mediante una ley del Congreso y no del Parlament, como sería el trámite habitual. “No sé si saldremos adelante. Confiamos en la generosidad de los partidos políticos cuando entiendan que es una necesidad compartida por todas las regiones españolas que tienen mar”, ha añadido.
A la espera de ver cómo evoluciona el reconocimiento, el calendario con el que trabajan los organizadores es iniciar las actividades formativas con un máster de “rodaje” en 2028, finalizar las obras del primer edificio en cuatro y que el proyecto esté finalizado en unos diez años.