• El momento cero del talento (cuando destruir también significa renacer)

El momento cero del talento (cuando destruir también significa renacer)

Algunas compañías destruyen empleo. ¿Y si aprovechamos para fortalecer nuestros ecosistemas locales?

Lejos de los focos mediáticos, las pymes siguen siendo el corazón del empleo en Europa y en los países de la OCDE | jacoblund (iStock)
Lejos de los focos mediáticos, las pymes siguen siendo el corazón del empleo en Europa y en los países de la OCDE | jacoblund (iStock)
Toni Alés | VIA Empresa
Experto en innovación y liderazgo emocional
29 de Noviembre de 2025 - 04:55

Hay momentos en la historia laboral que pasan desapercibidos mientras ocurren, pero que años después reconocemos como puntos de inflexión. Todo indica que 2025 será uno de ellos.

 

Desde principios de año, muchas grandes compañías, especialmente tecnológicas e industriales, han anunciado reducciones significativas de plantilla. Los titulares varían cada semana (Amazon, Intel, Microsoft…), pero el mensaje de fondo se repite: reorganización, automatización, inteligencia artificial, eficiencia global.

Sin embargo, los datos oficiales dibujan otro escenario. La Organización Internacional del Trabajo (OIT) confirma que el empleo global se mantiene estable, con niveles históricamente bajos de desempleo. La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) añade que la creación de empleo continúa, aunque bajo nuevas dinámicas. No estamos ante una destrucción del trabajo en términos absolutos: lo que está cambiando es dónde se genera, quién lo sostiene y qué tipo de talento puede prosperar en cada contexto.

 

Lo que está cambiando es dónde se genera el trabajo, quién lo sostiene y qué tipo de talento puede prosperar en cada contexto

Estamos ante el punto cero del talento: Un momento en que destruir empleo en la cúspide puede liberar la energía necesaria para hacer renacer nuevas oportunidades en la base.

Cuando las grandes destruyen empleo, el talento no desaparece: se libera

Muchos despidos actuales no responden únicamente a caídas de ingresos. Reflejan decisiones estratégicas: automatización acelerada, reorganización de funciones, recentralización global o inversiones masivas en IA.

Más allá del número de afectados, lo relevante es lo que esta oleada revela:

  • Transformación acelerada y polarización de roles.
  • Ralentización de la promoción interna (Workday, 2025).
  • Menores oportunidades de desarrollo profesional en estructuras cada vez más centralizadas.

Pero hay algo aún más significativo: cuando una gran empresa elimina empleo, no elimina talento. Ese talento queda suspendido, disponible, buscando propósito, impacto o simplemente un nuevo lugar donde volver a crear.

Y entonces surge la gran pregunta:

¿Quién será capaz de absorber este talento liberado? ¿Lo sabremos aprovechar… o lo dejaremos escapar?

Pymes y startups: el tejido que puede sostener el empleo y activar el talento

Lejos de los focos mediáticos, las pymes siguen siendo el corazón del empleo en Europa y en los países de la OCDE. No hace falta citar cifras: basta con observar cualquier región para ver que la economía real se articula a través de miles de empresas pequeñas y medianas.

Mientras las grandes ajustan, muchas pymes contratan, reconvierten y transforman. Tienen algo que las hace clave: son más cercanas al cliente, más flexibles y más adaptables. Y, sobre todo, pueden ofrecer a la nueva generación profesional, especialmente la generación Z, lo que busca: aprendizaje rápido, autonomía, impacto visible y entornos donde su voz tenga peso real.

El mensaje es claro: la destrucción de empleo en una multinacional puede ser el inicio del renacimiento profesional de una persona… en una pyme o startup.

La destrucción de empleo en una multinacional puede ser el inicio del renacimiento profesional de una persona… en una pyme o startup

‘Storytelling’ territorial: cuando las piezas encajan fuera del guion corporativo

Imaginemos una ciudad tecnológica o industrial que acoge varias sedes corporativas. Un día, llegan los anuncios de reestructuración: recortes globales, integración de funciones en centros remotos, automatización de procesos. Lo vivimos antes, con el carbón, el textil, la siderurgia, cuando se vaciaron centros de empleo sin un plan de reconversión real.

Hoy, la historia no se repite, pero rima, como diría Mark Twain.

La diferencia es que la destrucción del talento ya no se ve en chimeneas apagadas, sino en silencios administrativos, despachos vacíos u hojas de cálculo y algoritmos que deciden desde lejos. Y de pronto quedan disponibles profesionales con experiencia internacional, visión de mercado, dominio digital, conocimiento de cadenas de valor globales o procesos industriales complejos.

Si existe un tejido conectado, con pymes, startups, centros tecnológicos y universidades trabajando en red, el talento se queda, se reinventa y multiplica el valor local

Ese talento, si no encuentra un ecosistema local preparado, migra. Pero si existe un tejido conectado, con pymes, startups, centros tecnológicos y universidades trabajando en red, ese talento se queda, se reinventa y multiplica el valor local.

Porque las grandes compañías son globales, pero el talento es profundamente territorial.

Ecosistemas y clústeres: el lugar donde el empleo renace

La Unión Europea lo repite desde hace años: los ecosistemas regionales y los clústeres son infraestructuras económicas clave. No solo agrupan empresas. Conectan talento, conocimiento y oportunidades. Diversos informes (OCDE, Comisión Europea, European Cluster Observatory) muestran que los ecosistemas B2B:

  • Generan empleo de mayor calidad y más estable.
  • Tienen mayor capacidad de adaptación frente a shocks.
  • Funcionan como amortiguadores, aceleradores y redes de absorción de talento.

Un ecosistema fuerte transforma desempleo temporal en productividad futura. Uno débil lo convierte en fuga de cerebros.

Además, ofrecen a la nueva generación profesional un entorno más acorde con sus valores: colaboración, propósito, creación de impacto. Donde no hay jerarquía excesiva ni procesos inamovibles, sino espacio para experimentar y crecer.

Hacia un proteccionismo local inteligente

La palabra “proteccionismo” suele incomodar. Pero no se trata de levantar barreras, sino de establecer prioridades territoriales:

  • Crear condiciones para que el talento que sale de las grandes compañías se quede.
  • Reforzar pymes y startups para que puedan absorberlo.
  • Facilitar financiación y acompañamiento para nuevos proyectos empresariales.
  • Conectar centros de conocimiento con las empresas que realmente crean empleo.
  • Reducir la dependencia de decisiones tomadas a miles de kilómetros.

No se trata de frenar la globalización. Se trata de equilibrarla.

Conclusión: rediseñar el futuro productivo desde el talento

Los datos lo confirman: el empleo no desaparece, se transforma. Las grandes empresas seguirán tomando decisiones alineadas con sus intereses globales. Pero los territorios pueden, y deben, tener una estrategia propia.

Cambiar la narrativa es el primer paso. La destrucción de empleo no es solo un problema: es también una oportunidad para rediseñar el futuro productivo. Es el momento de convertir el talento liberado en motor de un nuevo ciclo.

En este momento cero del talento, destruir también significa renacer. Puede ser el principio de algo mucho mejor, si lo diseñamos entre todos.


Este artículo forma parte de la sección Food for Thought, un espacio para abrir conversaciones que vayan más allá del día a día. Aquí no damos recetas cerradas, sino ideas que invitan a pensar distinto sobre innovación, liderazgo y economía de impacto. Porque a veces, lo que más alimenta no son las respuestas… sino las buenas preguntas.