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Ingeniero y escritor

Estar a salario de los partidos no es un obstáculo para ser un revolucionario

26 de Mayo de 2026
Xavier Roig VIA Empresa

He pasado unos días en la campiña sienesa en casa de un amigo, empresario ya retirado. Me han enviado una copia de la entrevista que La Vanguardia ha hecho al presidente de Foment del Treball, y aprovecho la ocasión. Como he leído que Foment ha recibido unos tres millones de euros públicos el año 2025, me hago el sueco y le pregunto al amigo italiano si Confindustria -la patronal italiana de referencia- recibe subvenciones del estado. Me mira extrañado. “¿Cómo se puede plantar cara a los que gobiernan si se reciben subvenciones públicas?”, me responde.

 

No le explico que, el nuestro, no es un país normal. Y plantar cara, en Barcelona al menos, está mal visto. Hace de maleducado. Somos, más bien, palermitanos -no en vano, Sicilia fue catalana-. Tampoco le explico que somos un país especial. Que nuestro sentido del riesgo lo define el dicho “ir a cazar setas”. No habría entendido nada, toda vez que estamos hablando de unos hongos que se caracterizan por manifestar una inmovilidad total y abrumadora. Y tampoco quiero perder el tiempo -porque no lo entendería- explicándole que el lobby de referencia en Catalunya es el 3T: Turismo, Taxi, Terrazas. Bien, pasado este inciso, cada uno de nosotros, mi amigo y yo, continúa haciendo lo suyo. Yo mirando la entrevista al presidente de Foment.

"El lobby de referencia en Catalunya es el '3T': Turismo, Taxi, Terrazas"

Me ha llamado especialmente la atención que Foment quiera hacer crecer el PIB industrial de Catalunya, pasándolo del 19% actual al 25% en un futuro. Como el PIB es un pastel que suma 100%, esto quiere decir, si no me equivoco, que se deberán destruir puestos de trabajo en el sector servicios. O incrementar aún más la inmigración -¡las matemáticas, caramba, son puñeteras!-. Claro que siempre existe la posibilidad de que el presidente de Foment, cuando habla de industria, se refiera a la “industria del taxi”. Si fuera así, la tarea se vería aligerada y no se debería enfrentar al lobby 3T -cosa que nos evitaría grandes disgustos a todos juntos-, ya que estaríamos ante un trasvase sin ofender a nadie: reciclar camareros para transformarlos en chóferes. Las carreras que ahora hacen a pie, las harían motorizados -los sindicatos estarían, además, satisfechos-. Sea lo que sea, me da igual, estamos ante un reto monumental. Un reciclaje realmente de gran magnitud. Ignoro si se han inspirado en el New Deal del presidente Roosevelt.

 

Yo, personalmente, no creo que este trabajo ingente se pueda llevar a cabo en el corto período de tiempo de un mandato. La cosa requiere períodos largos, estrategia con visión de estado. Quizás es por eso que, de forma altruista, el presidente de Foment ha hecho reformar los estatutos de su organización, que limitaban el número de mandatos a dos. Ahora este obstáculo ya no existe -¡así sí que da gusto trabajar!-. El hecho permite mucho juego. Si no, que se lo pregunten al tío Putin.

No hace falta decir que el reto planteado es ambicioso. Encontrará obstáculos e impedimentos de todo tipo: materiales y personales. El país está reconsagrado, ya se sabe. Y después de toda esta retahíla de mandatos, después de tanto esfuerzo y de sacrificio que habrá que emplear, cuando la obra esté acabada, es muy posible que la opinión de la gente -siempre ingrata- se divida. Que unos silben a Sánchez, y los otros a Llibre.