Ser competitivos es una de las claves del éxito del tejido industrial y empresarial que un país traduce en una buena economía. La competitividad depende de muchos factores: el talento, la innovación, el mercado, la capacidad de adaptación a los cambios –cada vez mayores– y también saber aprovechar las oportunidades que pasan por delante. Desgraciadamente, constatamos que esta es una situación que en nuestro país no se está dando. Y no es porque la actitud de sus empresarios e industriales no la esté buscando.
Catalunya está perdiendo oportunidades industriales por una razón tan simple como crítica: la red eléctrica de distribución no da abasto. La saturación de los nudos y la falta de inversión frenan proyectos, desincentivan inversores y ponen en riesgo la competitividad del país.
Los datos son contundentes: el 83% de los nudos de la red de distribución ya se encuentran saturados, lo que impide conectar nueva demanda hasta que no se ejecuten inversiones urgentes. Además, la capacidad de acceso de los nodos de 25 kV —la tensión habitual para la pequeña y mediana industria— ha caído un 36% en solo tres años, con una reducción de 3,5 GW de capacidad disponible. Esta realidad tiene consecuencias duras y directas: proyectos industriales parados, inversiones aplazadas y riesgo de deslocalización. Sin capacidad eléctrica, no hay crecimiento industrial.
El problema no es solo técnico, sino regulatorio. El Real decreto 1048/2013 limita las inversiones anuales ligadas al PIB anual, mientras que la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC) marca el sistema de retribución para cada período. Es un sistema que condiciona las inversiones anuales y no incentiva actuaciones anticipatorias ni la digitalización. Este marco, pensado para un sistema estable y centralizado, es incompatible con las necesidades de un modelo descarbonizado y electrificado. Si no se revisa, Catalunya no podrá desplegar renovables ni garantizar la electrificación de la movilidad y la industria. Si no se revisa, Catalunya perderá competitividad.
"Cada proyecto industrial que se paraliza por falta de capacidad es una oportunidad perdida para generar empleo, innovación y riqueza"
La falta de inversión en red es un freno para la economía –y, por tanto, para el bienestar social– y para los objetivos climáticos. Cada proyecto industrial que se paraliza por falta de capacidad es una oportunidad perdida para generar empleo, innovación y riqueza. Cada retraso en la conexión de renovables es un paso atrás en la transición energética. Sin red, no hay transición. Sin transición, no hay futuro industrial.
Desde el Col·legi d’Enginyers Industrials de Catalunya hace tiempo que lo hemos ido alertando y ahora creemos que se debe actuar con urgencia. Es necesario que gobiernos, CNMC, Consejo de Estado, distribuidoras y todos los agentes involucrados en este sistema culminen una revisión inmediata del sistema retributivo. Es el paso imprescindible para eliminar los límites que frenan las inversiones, pero no el único. También se debe hacer una planificación realista y sin incertidumbre que dé seguridad económica, lo que requiere una mejor coordinación entre el Estado y la Generalitat. Es necesario agilizar los procesos administrativos que actualmente retrasan, también, los procesos de conexión, y es necesario reforzar con equipos adicionales la misma red, que sin ir más lejos ha mostrado este 2025 su debilidad, con el apagón del mes de abril.
"Todos los propósitos, apuestas y declaraciones de intenciones en esta dirección pierden el sentido si no tenemos resuelto este aspecto tan básico: conectarnos a la red"
Catalunya tiene talento, industria y ambición para liderar la transición energética. Pero sin una red robusta, moderna y bien planificada, este liderazgo es inviable. Todos los propósitos, apuestas y declaraciones de intenciones en esta dirección pierden el sentido si no tenemos resuelto este aspecto tan básico: conectarnos a la red. El futuro industrial del país depende de la capacidad de anticiparnos e invertir en aquello que es esencial: la infraestructura eléctrica.