Le brillan los ojos cuando alguien le cuenta un sueño. Y cuando no, también. La primera afirmación la hace ella misma, pero solo hace falta compartir un rato con ella para comprobar que la segunda es bien cierta. Helena Torras, inversora, consejera independiente y actual socia gerente de PaoCapital, es una de las voces más influyentes del ecosistema emprendedor europeo. Visita el sexto episodio de La empresa al día, el pódcast de VIA Empresa, con una manera de entender la inversión muy alineada con las personas, su propósito y el acompañamiento que hay detrás de cada idea. Habla de un “ADN emprendedor que se palpa en la calle y en los bares”, una efervescencia que "ya casi parece Silicon Valley". Según la invitada, esta energía, que forma parte de la conversación cotidiana, es un síntoma claro de un ecosistema que ha madurado y que mira el mundo con ambición.
Pero para hacerlo, los interrogantes son clave. "Hacer la pregunta adecuada ya es el 50% de la respuesta", señala, y ofrece una breve distinción sobre la tarea de invertir y de acompañar: “No todos los inversores acompañan, algunos son solo financieros”, apunta, y añade que su tarea no es marcar el camino, sino provocar la reflexión: “No es tanto el cómo, sino el porqué”. Asimismo, la entrevistada observa que este acompañamiento solo tiene sentido en un entorno donde las ideas laten con fuerza, y aquí es donde sitúa el presente de Catalunya.
Solo el pasado diciembre, Catalunya registró un repunte del 32% en la creación de nuevas sociedades. Más de 2.200 empresas en un solo mes, un récord histórico. La tradición empresarial del Principado, formada mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, ha sostenido la economía durante décadas y ha creado una cultura de hacer, probar y volver a empezar. Sobre esta base se ha ido superponiendo, con una fuerza creciente, un ecosistema tecnológico que ha sabido mirar hacia fuera. Espacios como Barcelona Activa o Tech Barcelona han repetido modelos internacionales y han empezado a situar el territorio en el mapa europeo de la innovación.
Con el tiempo, todo esto ha cristalizado en una voluntad compartida de hacer crecer el territorio. Administraciones, empresas y comunidades de talento han generado espacios de apoyo, aceleradoras y hubs que han conectado el mundo con dinámicas globales. El resultado es un tejido que, tal como recuerda Torras, ya se encuentra “en el top 5 de lugares para crear empresas innovadoras en Europa”. A la vez, insiste en que este cambio no es fruto de una sola iniciativa, sino de una suma de voluntades y de un “esfuerzo colectivo, tanto público como privado”.
Cuando describe el perfil del emprendedor actual, Torras enumera tres adjetivos directos: “Potente, ambicioso y con visión. Ya no mira en pequeño, sino en grande". También destaca que ya no solo es un perfil de primeras aventuras empresariales, sino que se empieza a generar una segunda generación de fundadores: los llamados serial entrepreneurs, que, después de haber creado una primera empresa, hacen otra. Esta recurrencia, asegura, es un indicador inequívoco del salto adelante que ha dado Catalunya en este ámbito.
Cuando describe el perfil del emprendedor actual, Torras enumera tres adjetivos directos: “Potente, ambicioso y con visión. Ya no mira en pequeño, sino en grande"
A partir de aquí, Torras abre el foco hacia los sectores que ve más preparados para crecer: la industria que incorpora tecnología, el agrotech, el deep tech y, de manera muy especial, el sector salud, en el que la combinación entre tradición farmacéutica e innovación biotecnológica sitúa Catalunya en una posición destacada a escala internacional.
Factorial, TravelPerk, y un reto circunstancial

En este punto de la conversación, el director de VIA Empresa, Carlos Rojas, introduce un ejemplo que se ha convertido en sinónimo de crecimiento acelerado. Se refiere a Factorial, la firma catalana de recursos humanos que, en muy pocos años, ha pasado de ser una startup barcelonesa a situarse entre las candidatas a convertirse en la más valiosa del Estado y superar los 2.000 millones en una nueva ronda de financiación. Torras sonríe y valora el caso con una frase que ya ha hecho fortuna: “Desde Barcelona se puede llegar a cualquier lugar". Para ella, lo que importa no es la cifra de valoración, sino la demostración de que el talento que nace aquí puede competir (y liderar) en cualquier mercado. "Es un ejemplo de liderazgo global surgido de aquí”, explica.
Torras: "El reto ya no es evitar que ninguna empresa se marche, sino intentar que las próximas que vienen no lo hagan"
Un segundo ejemplo es TravelPerk, que invita a mirar la otra cara de la moneda: una empresa nacida en Barcelona que, con los años, ha trasladado parte de su actividad a Boston y Londres. No es un caso aislado, pero tampoco es -según Torras- una señal de alarma estructural. Recuerda que las decisiones de deslocalización responden a múltiples factores: la presión o preferencias de los inversores, la necesidad de estar físicamente cerca de determinados mercados o, simplemente, dinámicas de crecimiento que en algunos sectores todavía pasan por hubs internacionales muy concretos. Por lo tanto, el reto ya "no es evitar que ninguna empresa se marche, sino intentar que las próximas que vienen no lo hagan", y que los casos como TravelPerk sean "circunstanciales", no estructurales.
Mirar con "luces cortas", decidir con "luces largas"

El rol como consejera independiente es, para Torras, absolutamente central en la vida de una empresa. No se trata de un órgano de control, ni de un espacio para validar decisiones que ya están tomadas, sino de un centro de retorno y de aprovechamiento, un lugar donde confluyen miradas diversas que ayudan a pensar mejor. Los consejos que funcionan -explica- son aquellos que saben combinar las "luces cortas" y las "luces largas". Los primeros permiten entender el día a día, los ritmos operativos, las urgencias y las tensiones que atraviesan cualquier organización. Los segundos, en cambio, obligan a levantar la cabeza, a anticipar escenarios, a ver qué puede pasar antes de que pase.
Sobre el grado de modernización de los consejos en Catalunya, especialmente en las grandes empresas, Torras evita generalizaciones. Recuerda que el funcionamiento interno de estos órganos es confidencial y que, desde fuera, solo se pueden observar indicadores como la presencia de independientes, la diversidad o los resultados empresariales. “Cada caso es diferente”, resume. En este sentido, subraya también la gran heterogeneidad del tejido empresarial: “Los hay de muchos tipos: desde empresas cotizadas hasta familiares, pasando por startups, scaleups o entornos de capital privado (private equity)", explica.
Más allá de esta pluralidad de estructuras, la diversidad (especialmente de género) sigue siendo una asignatura pendiente. La última referencia disponible revela que las mujeres representan el 18,8% de los consejos de administración de las empresas de más de 250 trabajadores, con un crecimiento de solo 1,6 puntos en los últimos tres años. Rojas cita a Marta Angerri, directora general de Comercio de la Generalitat y expresidenta del Observatorio Mujer, Empresa y Economía (ODEE), que decía que con este ritmo "tardaríamos 40 años hasta alcanzar el umbral del 40% de representación femenina que recomienda la Unión Europea".
Para Torras, este ritmo responde a resistencias propias de cualquier cambio estructural. A pesar de reconocer que inicialmente no era partidaria de las cuotas, ahora las defiende como una herramienta para impulsar la búsqueda de talento diverso: “Obligan a buscar perfiles y a no coger lo que tenemos a mano”. Con todo, advierte que la presencia de mujeres en los consejos "no cambia nada por sí sola". Lo que transforma es la "diversidad real: de pensamiento, de género y de formación", y esta diversidad hará que "las compañías tengan más retornos y mejores resultados. Es un tema de negocio puro y duro", concluye.