Nunca habríamos dicho que la zanahoria fuera (más allá del consabido carrot cake) un producto tan versátil. Pero los restaurantes gastronómicos están ahí para hacernos dudar de las posibilidades culinarias de cualquier cosa, en este caso de un tubérculo. Ella es hasta el 20 de junio la protagonista y vedette de un singular menú en el triestrellado restaurante Lastarte (Passeig de Gràcia XX) de la mano de uno de los champagnes más reputados mundialmente: Krug. La Maison francesa, fiel al espíritu inconformista de su fundador, Joseph Krug, continúa explorando la creatividad como motor de creación en cocina a través de alianzas con el programa Krug In The Kitchen de la mano de los mejores restaurantes del mundo. Se trata de una iniciativa que celebra el arte de la experimentación culinaria y propone a sus chefs el reto de montar un ágape en torno a un único ingrediente, siempre de origen humilde.
Lasarte, el arte de hacer brillar una zanahoria

En esta ocasión, el triestrellado templo culinario barcelonés dirigido por Martín Berasategui y Paolo Casagrande ha tomado el reto diseñando un menú efímero al más alto nivel donde se ofrecen aperitivos centrados en esta hortaliza de raíz comestible y también platos centrales que solo estará disponible hasta el próximo día 20 de junio. Destacan entre las elaboraciones platos como la sopa cremosa de zanahoria y ají amarillo con su sorbete, quisquillas, apio y menta; el excelente risotto de remolacha, zanahoria y ajo negro, sal de macadamia y caviar Oscietra o, entre los postres, un elegante sorbete de jengibre y fruta de la pasión, coco y zanahoria. La zanahoria actúa como hilo conductor, presente de forma sutil y sofisticada a lo largo de la experiencia.
El triestrellado templo culinario barcelonés dirigido por Martín Berasategui y Paolo Casagrande ha tomado el reto diseñando un menú efímero al más alto nivel
La comida de presentación a prensa conto con la presencia de Jérôme Jacoillot, que lidera desde hace ya casi diez años el desarrollo del viñedo y vino en Krug y que estaba orgulloso de presentar en sociedad y por primera vez uno de los vinos que ha ayudado a elaborar: el 29ème Édition. “Es muy importante para nosotros la conexión con la mejor gastronomía para revelar las sensaciones y emociones de nuestros champanes porque el champán alcanza su máxima expresión siempre cuando se comparte con comida”.
Lasarte es una de las Krug Ambassades (presentes en 44 países del mundo) y por ello ha tomado el reto de convertirse en el escenario de este nuevo capítulo donde alta cocina y champagne dialogan en el plato.
Krug, el arte de hacer el mejor champagne posible cada año

Desde Krug se afirma que la colaboración con Lasarte surge de una afinidad natural: “Hay un paralelismo muy claro entre el proceso de vinificación de un champagne y la cocina de alta precisión que se ofrece en restaurantes como Lasarte. Sentimos que tenemos una visión compartida que se apoya siempre en esa búsqueda constante de la excelencia”, detallaba Jacoillot. Y se añade que “ambos campos trabajan sobre ingredientes selectos y sobre la emoción del comensal”.
Fundada en Reims en 1843 por Joseph Krug, la Maison nació con una visión clara: crear el mejor champagne posible cada año, independientemente de las variaciones climáticas. Y, manos a la obra, desarrolló un enfoque único basado en el ensamblaje de vinos de distintas parcelas y añadas, respetando siempre la individualidad de cada uno. Seis generaciones después (ahora es Olivier Krug quien está al frente de la empresa), Krug sigue honrando esta filosofía, creando cada Édition como una nueva expresión de su savoir-faire, donde complejidad, profundidad y elegancia se encuentran en cada copa en esa búsqueda de que “el champagne sea siempre placer y emoción”.
El menú efímero, con el que “se explora el diálogo entre alta cocina y el champán, poniendo en valor la creatividad, el producto y la precisión que comparten ambos universos”, detalla Casagrande, se ofrece tanto en el turno de mediodías como por la noche, así como también en mesas de un solo comensal nos indican desde el restaurante. La experiencia, que tiene un precio de 345 euros por persona, ofrece distintas opciones de maridaje Krug. Dos opciones de armonía por copa (Krug Grande Cuvée 173ème Édition por 95 euros y Krug Rosé 29ème Édition por 120) y un maridaje Krug completo diseñado especialmente para este menú (980 euros). Los exclusivos champanes de este maridaje son el Krug 2013, Krug Rosé 29ème Édition, Krug 2011 y Krug Grande Cuvée 173ème Édition.
El chef, que se declara “muy fan de las burbujas”, señala que “la zanahoria es un producto tan sencillo que te pone realmente a prueba” y que ha intentado darle a cada plato “mucha vueltas” para conseguir “complejidades y matices”. Martín Berasategui, también presente en la presentación ha manifestado en la presentación del menú que los cocineros deberían “estar más cerca de las bodegas porque aportan mucho a la experiencia en un restaurante”. Por su parte, Joan Carles Ibáñez, jefe de sala y de sumilleres de Lasarte, ha resaltado el gran trabajo que hace la Maison francesa que es “simple y llanamente, la gran Maison de la Champagne”.