Tras dos campañas marcadas de forma dramática por las consecuencias de la sequía, el sector del aceite de oliva en Catalunya ha vuelto a levantar la cabeza con una cosecha que ha duplicado la producción, recuperando las cifras de la campaña 2022. Además, esta ha sido superior a la producción media histórica. Ante esta situación, el responsable de aceite de oliva de la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC), Antoni Galceran, destaca que “las lluvias del pasado otoño favorecieron la floración y el cuajado de los árboles, mejorando las perspectivas, especialmente en los olivares de secano”.
En el caso de Lleida, la cosecha se ha incrementado alrededor del 20%. El territorio se ha beneficiado del riego de apoyo, que ha estabilizado la producción, de forma que, por primera vez, la cosecha en Lleida ha dado el sorpasso y ya es más alta que la de Tarragona. Una vez que se han dejado abandonados los problemas climáticos, las ayudas a la sequía y la propuesta de regulación de la oferta son dos temas cruciales que preocupan a los agricultores.
En este contexto, el sector oleícola afronta la cita de referencia, la Fira de l’Oli de Les Borges Blanques. La 29ª edición, que tendrá lugar entre el 14 y el 18 de enero, reunirá por primera vez las cinco denominaciones de origen de Catalunya. El certamen reafirma su voluntad de ser el punto de referencia del mundo del aceite y por este motivo acoge las cinco Denominaciones de Origen Protegidas (DOP) de Catalunya: Les Garrigues, Siurana, Terra Alta, Baix Ebre-Montsià y Empordà. Recoge de esta manera la pluralidad de modelos de producción, de emprendimiento y certificación de calidad del sector, en la línea de apertura iniciada en este sentido ya hace dos años.
La Fira de l'Oli de Les Borges Blanques reunirá por primera vez las cinco denominaciones de origen de Catalunya
Tal como señala el alcalde de Les Borges Blanques, Josep Farran, la Feria consolida “un camino iniciado hace dos ediciones para construir una referencialidad al servicio del mundo del aceite, abierta a la pluralidad de modelos productivos, capaz de generar sinergias y de abrir debates necesarios con una programación que combina rigor profesional, divulgación, cultura y participación popular”. El certamen también se convierte en el punto de encuentro de los aceites ganadores de los Premios Nacionales de Catalunya 2025, que tendrán un papel central en la programación y protagonizarán coloquios con pequeños y grandes productores, generando espacios de reflexión compartida sobre la calidad, la escala productiva y el futuro del sector oleícola catalán.
Territorio y gastronomía
La Fira de l'Oli refuerza su dimensión gastronómica, demostrando la versatilidad y el potencial del Aceite de Oliva Virgen Extra (AOVE) de la mano de chefs de primer nivel como Xavier Benet, Ada Parellada, Pep Moreno, Gonçal Ferreruela, Moha Quasch y los hermanos Torres, entre otros. Showcookings, demostraciones y degustaciones sitúan el AOVE como ingrediente central de la cocina contemporánea y del producto de calidad, con la implicación también de los restaurantes distinguidos con el sello Restaurante Virgen Extra.
La feria supone la clausura de un año marcado por la reflexión en torno al paisaje de la cultura del aceite, entendido como una construcción cultural, ecológica, económica y social. En este contexto, se enmarca la segunda edición del Foro del Aceite de Oliva Virgen Extra (Foove), que ha abordado esta mirada integral a través de cuatro mesas de debate centradas en la identidad y la memoria, la gobernanza del paisaje, el paisaje vivido y los agroecosistemas en transición.
La implantación de un sistema de IA permite detectar automáticamente la calidad de las aceitunas que entran en la almazara a partir de un sistema de monitorización
Paralelamente, el encuentro recogerá el papel del olivo en los ámbitos de la emergencia climática y la prevención de los incendios. Este relato se personificará con la charla prevista de Marc Castellnou, jefe del GRAF de los Bombers de la Generalitat, que se centrará en la emergencia climática y en el papel del cultivo del olivo en la prevención de los grandes incendios forestales. Además, valorará los servicios ecosistémicos que aporta este cultivo y conectando también con los debates iniciados en el Foove.
La IA y la calidad
La omnipresente Inteligencia Artificial (IA) también ha llegado al sector oleícola. Una de las grandes novedades de esta campaña es la implantación de un sistema de IA para detectar automáticamente la calidad de las aceitunas que entran en la almazara a partir de un sistema de monitorización. El método lo ha puesto en marcha la cooperativa ampurdanesa Empordàlia. Su gerente y experto en el sector oleícola, Simon Casanovas, explica que esta tecnología, llamada Etria, utiliza visión por ordenador y análisis de imágenes en tiempo real para identificar defectos, impurezas y otros parámetros de calidad de manera objetiva. El sistema mejora tanto la trazabilidad como la calidad del producto final y refuerza la apuesta del sector por combinar tradición con innovación.
A raíz de la caída de producción de las últimas campañas, las cooperativas oleícolas han conseguido el compromiso del Departamento de Agricultura de establecer ayudas para las entidades afectadas por la sequía persistente. Este apoyo es imprescindible para garantizar la continuidad de las empresas y no se limitaría a cooperativas de aceite, sino que también aplicará a otros sectores afectados por la sequía. Estas son algunas de las reivindicaciones de los productores para que la actividad continúe adelante. Asimismo, las cooperativas defienden la necesidad de establecer medidas para evitar la caída descontrolada de los precios en origen en caso de exceso de oferta. Sin embargo, reclaman que se tengan en cuenta las necesidades del mercado a la hora de limitar el porcentaje de retirada y plantear excepciones para almazaras según la producción obtenida.