El presidente y consejero delegado de Aena, Maurici Lucena, ha anunciado que en “los próximos días” se licitará la redacción del nuevo plan director técnico del aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-el Prat, que pondrá en marcha la ampliación de la infraestructura. Lucena ha asegurado que es un documento “singular” por “razones medioambientales y por la polémica pública” con la ampliación del aeródromo. En una sesión de Matins Esade, el presidente de la operadora ha detallado que el presupuesto se elevará hasta los 4,45 millones de euros, en lugar del medio millón habitual, "porque se necesitan asesorías técnicas importantes" y ha dicho que el proceso tendrá "duración máxima" de cinco años.
Alrededor de los tres millones de euros de la partida serán para las “modificaciones medioambientales”, ya que el proyecto afecta la zona de La Ricarda, que forma parte de la red Natura 2000. Según ha concretado, la cifra de salida del plan director es “muy superior a la habitual” para este tipo de documentos, debido a la complejidad del proceso ambiental y a la tramitación ante la Unión Europea. La reforma de la infraestructura para mejorar su capacidad implica alargar 500 metros la pista de mar y crear una nueva terminal satélite.
Lucena ha detallado que el presupuesto se elevará hasta los 4,45 millones de euros, en lugar del medio millón habitual
El presidente de Aena ha defendido que el entorno ecológico del aeropuerto tendrá “más áreas protegidas” con la reforma y ha añadido: “No es solo más espacio, sino de más calidad”. En este sentido, ha recordado que “no pondrá su firma” en la autorización de la obra el naturalista y ornitólogo Jordi Sargatal, que también ocupa la secretaría de Transición Ecológica.
Un 2025 con más de 58 millones de usuarios
Lucena también ha pronosticado que el aeropuerto Josep Tarradellas Barcelona-el Prat cerrará 2025 “previsiblemente por encima de los 58 millones” de pasajeros. Teniendo en cuenta, tal como ha apuntado el consejero delegado de la operadora, que el “límite de su capacidad técnica” es de 55 millones. A su parecer, esto quiere decir que “se están llenando horas y días valle”, es decir, aquellas franjas y jornadas “menos estacionales”. “Es la única manera de hacerlo”, ha remachado Lucena.
Precisamente, los usuarios que no absorbe el aeropuerto de El Prat los están asumiendo los de Reus y Girona. Una situación que el consejero delegado ha augurado que será hasta que esté acabada la ampliación. Aun así, ha puntualizado que los aeródromos gerundense y reusense “no decrecerán”, porque contarán con “el atractivo” turístico de ambas zonas.