De los cuatro aeropuertos que gestiona Aena en Catalunya, hay uno que asoma entre el más que transitado Prat, o los de Girona-Costa Brava y Reus: el aeropuerto de Sabadell. Se podría definir como una infraestructura discreta, ya que es la única de las cuatro que no opera vuelos comerciales, a pesar de ser un aeropuerto internacional y registrar en 2025 un total de 62.340 operaciones, más del doble que las que suman Girona-Costa Brava y Reus. El equipamiento cuenta con más de 200 aeronaves, una pista de unos 900 metros de longitud y se sitúa a unos diez kilómetros de la capital catalana; una ubicación muy acertada para los pasajeros de vuelos privados o institucionales -algunos de ellos asistentes a los grandes eventos del calendario ferial de Barcelona, como el MWC o el ISE- que representan aproximadamente un 30% de la actividad del aeropuerto, mientras el 70% restante pertenece a la formación de pilotos.
De jugar un papel clave en la Guerra Civil, a liderar la aviación general en el Estado

Los orígenes del aeropuerto se sitúan en el año 1910, un año después del primer vuelo con motor en Barcelona: diversos aficionados de la aviación celebraban en la cocapital del Vallès Occidental una exposición aeronáutica que comportó una solicitud de situar un aeródromo en la ciudad, por parte del alcalde de Sabadell a la Asociación de Locomoción Aérea (ALA). Si bien este reclamo no prosperó, representó la chispa de un equipamiento que vio la luz en 1934 y jugó un papel clave durante la Guerra Civil. Desde entonces, el aeropuerto y su actividad continuó creciendo hasta la apertura del tráfico aéreo -estatal e internacional- en 1979.
El aeropuerto de Sabadell cuenta con más de 200 aeronaves, una pista de unos 900 metros de longitud y se sitúa a unos diez kilómetros de la capital catalana
Así, el aeropuerto de Sabadell se ha posicionado junto con Madrid-Cuatro Vientos como la infraestructura más importante del estado español en aviación general, aquella que excluye los vuelos comerciales. Uno de los operadores principales del aeropuerto es el Aeroclub Barcelona-Sabadell, que cuenta con más de 1.000 socios y son una parte importante de los casi 5.000 viajeros que registró el aeropuerto, en una actividad sujeta a las condiciones de vuelo visual -o Visual Flight Rules, en inglés-, aquella en la que el piloto no requiere ningún sistema ni instrumento adicional a sus propios ojos para navegar. “Es un aeropuerto que solo puede operar de sol a sol, por lo tanto, en invierno tiene un horario y en verano otro”, explica a VIA Empresa el presidente de la Cambra de Comerç de Sabadell, Ramon Alberich.
Un Plan director del 2001, la principal batalla del aeropuerto vallesano
Como máximo representante de la entidad vallesana, Alberich es una voz autorizada para hacer un balance general del estado de la infraestructura, si tenemos en cuenta que la Cambra de Comerç reclama que el actual Plan director del aeropuerto es “obsoleto”, ya que fue aprobado en julio de 2001. “Todo ha cambiado desde entonces. Estamos hablando de un Plan director que se quedó a medio hacer, y que Aena debe terminar y actualizar la inversión para culminarlo, que creemos que es de unos 30 millones de euros”, apunta Alberich; casi el doble de los 17,33 millones previstos hace ya más de dos décadas.
Lo cierto es que la cifra que reclama la cámara vallesana no es especialmente atrevida, si la contextualizamos en los cerca de 13.000 millones de euros en inversiones que Aena propone a la red de aeropuertos estatal entre 2027 y 2031: el aeropuerto de Sabadell reclamaría solo un 0,23% de la inversión prevista en los 48 aeropuertos que se encuentran bajo el paraguas del gestor aeroportuario. Los 30 millones que reclama el aeropuerto vallesano, además, representan una cifra hasta 106 veces inferior respecto a los 3.200 millones pactados entre el Govern, el ministerio de Transportes y Aena para ampliar el Prat.
No sería extraño que el aeropuerto de Sabadell viera luz verde al respecto, si tenemos en cuenta que para el gestor aeroportuario la infraestructura “es una pieza clave del ecosistema aeronáutico catalán, porque concentra tres funciones estratégicas: formación, innovación y actividad empresarial”, según declaran fuentes de Aena consultadas por VIA Empresa. Además, el mismo Alberich se muestra optimista después de los recientes contactos entre la Cambra y el gestor: “Esperamos buenas noticias este año”.
Quien también espera estas buenas noticias es sin duda la Asociación de Empresas y Operadores del Aeropuerto de Sabadell (AEOAS), que ha convocado a todo el tejido empresarial de la infraestructura a un paro histórico entre las 12 y las 13 horas del próximo lunes 30 de marzo. “Mientras el Plan director no se desbloquee, el ecosistema empresarial del aeropuerto está en peligro”, apunta a VIA Empresa la presidenta de la asociación, Dora Hernández.
La inversión que reclama Hernández -la misma que Alberich- permitiría al aeropuerto, según la presidenta de la AEOAS, ganar dos plataformas de un total de 26.500 metros cuadrados con un "notable aumento" de las plazas de estacionamiento y la urbanización de suelo para hangares a pie de plataformas para poder edificar unos 14.500 metros cuadrados de hangares. En conjunto, podría garantizar el crecimiento de la infraestructura que ahora se ve “amenazado”: “Un aeropuerto de aviación general sin hangares no tiene razón de ser”, sostiene Hernández, quien recuerda que, en Sabadell, todos “están llenos”.
El impulso del Hub de Innovación Aeronáutica de Sabadell: "No se trata de más vuelos, sino de más actividad económica y formativa”

“Podríamos doblar nuestra actividad, acoger más empresas y generar más empleo”, asegura Alberich, quien cifra en medio millar los profesionales que hoy en día trabajan en el equipamiento. El presidente de la Cambra de Comerç destaca los cambios en la accesibilidad del aeropuerto como una de las principales medidas a abordar, situando la entrada principal junto a la estación de Sabadell Sud para fomentar la conexión intermodal del aeropuerto a la red de Rodalies, así como un incremento en la oferta de suelo industrial para el desarrollo de actividades económicas: “No se trata de dar más actividad aeronáutica en términos de vuelos, lo que queremos es más actividad económica y formativa”, añade.
En este sentido, el aeropuerto de Sabadell es un referente en cuanto a la formación de profesionales de la aeronáutica, y dispone de una oferta formativa que abarca desde el mantenimiento de aeronaves hasta la formación de pilotos y asistentes de vuelo, que cuentan con simuladores relevantes, como el de un Airbus A320. “Son elementos que se deben poner en valor”, recalca el presidente de la Cambra de Comerç de Sabadell.
El Hub de Innovación Aeronáutica de Sabadell fue impulsado en 2021 por el Ajuntament de Sabadell, Aena, la Universitat Politècnica de Catalunya y el Consorci de la Zona Franca de Barcelona
Esta fue la filosofía con la que nació en 2021 el Hub de Innovación Aeronáutica de Sabadell, impulsado por el Ajuntament de Sabadell, Aena, la Universitat Politècnica de Catalunya y el Consorci de la Zona Franca de Barcelona, que ahora también cuentan con el apoyo de la Universidad Autónoma de Barcelona, la Cambra de Comerç de Sabadell y el Aeroclub Barcelona-Sabadell. Tal como apuntaron a finales de febrero los representantes del hub, entre ellos el director del aeropuerto, Carlos Gallardo, el hub pretende posicionar la infraestructura como polo de referencia en innovación, formación y actividad empresarial del sector aeroespacial.
“El aeropuerto de Sabadell es un elemento estratégico y singular de la ciudad, y lo que estamos haciendo es mirarlo de cara para aprovechar todas las oportunidades que nos ofrece”, apunta a VIA Empresa la alcaldesa de Sabadell, Marta Farrés, quien asegura que el equipamiento “ya parte de una base muy sólida”. Por ahora, el aeropuerto cuenta con una treintena de empresas que facturan más de 100 millones de euros al año y que también comparten espacio con los cuerpos de los Bomberos de la Generalitat o los Mossos d’Esquadra, que llevan a cabo operaciones de rescate y de emergencias. “El hub será un instrumento muy importante para la promoción de esta infraestructura y de su actividad económica”, apunta por su parte Alberich.
Si bien la iniciativa fue impulsada hace cinco años, el refuerzo con el que inicia este 2026 se debe al tiempo que ha requerido definir su estrategia y conectar el ecosistema empresarial con el formativo y tecnológico. “Hemos sentado las bases de un proyecto ambicioso, pero que había que construir bien. Ahora, este trabajo da frutos y el proyecto entra en una nueva fase, y es cuando tiene todo el sentido incorporar nuevos socios que aportan valor y que refuerzan el hub con un un modelo de colaboración público-privada clave para que el proyecto tenga recorrido”, sostiene Farrés.
El aeropuerto y la convivencia con los municipios vallesanos
Cabe decir que la convivencia del aeropuerto de Sabadell con las localidades vecinas históricamente no ha sido la mejor. Vecinos, entidades y representantes de poblaciones como Badia, Barberà o Sant Quirze del Vallès han pedido en más de una ocasión limitar el uso del aeropuerto a servicios esenciales y de emergencias. Uno de estos reclamos se produjo en 2018, cuando una avioneta se estrelló contra una gasolinera de Badia y el trágico incidente se saldó con dos muertes. Entonces, la alcaldesa de Sant Quirze, Elisabeth Oliveras, no tardó en afirmar que el aeropuerto genera “mucha inseguridad” entre los vecinos del municipio, además de la contaminación acústica que genera.
Un estudio de la Cambra de Sabadell apunta que los accidentes en el aeropuerto de Sabadell representan un 0,0078% de las operaciones totales
Ahora bien, entre los poco más de diez minutos en coche que separan el Ajuntament de Sant Quirze de la Cambra de Sabadell, la percepción es completamente diferente. De hecho, el organismo sabadellense dio a conocer en su Estudio de identificación de los impactos positivos y negativos del aeropuerto de Sabadell publicado en 2021 que los accidentes representan un 0,0078% de las operaciones totales, para “calmar el alarmismo” derivado de una “percepción de riesgo que no es objetiva”. El ente cameral, además, aprovechó la ocasión para asegurar que el impacto acústico captado en los mencionados municipios es “menor a los límites de inmersión establecidos por la Generalitat”.
“Desde el primer momento hemos defendido que el aeropuerto es una oportunidad, pero que este desarrollo se debe hacer siempre con responsabilidad y con respeto por el entorno”, apunta la alcaldesa de Sabadell. En este sentido, destaca el necesario “crecimiento cualitativo” de la infraestructura vinculado a la promoción de la actividad económica y formativa: “Sin incrementar ni la pista ni el número de vuelos. No se trata de hacer más volumen, sino de generar más valor”.