En medio de un territorio que se afana por aliviar día tras día las incidencias ferroviarias, Ramon Alberich, presidente de la Cámara de Comercio de Sabadell, no ha querido empezar de otra manera su discurso anual con los medios: “Nos preocupa mucho el ámbito viario”, ha reconocido. “El ferroviario ha sobrevenido a raíz de los incidentes en la red de Adif, y ahora existe el riesgo de que se viertan todos los recursos disponibles a arreglar estas cuestiones", ha advertido. En este contexto, Alberich también ha defendido que Catalunya debería asumir el traspaso absoluto de Cercanías “bajo un solo paraguas”, y que este debería recaer en la Generalitat, “siguiendo el modelo de éxito de FGC”, siempre con la dotación presupuestaria necesaria.
Por su parte, el vocal de infraestructuras de la Cámara, Pere Puig, ha recordado que las promesas incumplidas se acumulan: “Zapatero anunció 4.000 millones y se ejecutaron 400; Rajoy prometió otros 4.000 y no se llegó a los 300”. Con todo, este diagnóstico se añade a otro elemento que preocupa a la Cámara: la desinversión acumulada en el Vallès. A pesar de ser la segunda comarca con más recursos recibidos en términos absolutos desde 1995, la inversión per cápita cae hasta los 166 euros, la 35ª posición de 41. “Es del todo insuficiente”, ha lamentado Alberich.
Para la entidad vallesana, la emergencia que vive Rodalies es innegable, pero no puede convertirse en un agujero negro que se trague las inversiones que son necesarias en las carreteras
Para la entidad vallesana, la emergencia que vive Cercanías es innegable, pero no puede convertirse en un agujero negro que se trague las inversiones que son necesarias en las carreteras, especialmente "en los puntos más críticos de la AP‑7, la B‑30, la C‑58 y los accesos a Sabadell, así como el túnel de Horta". Alberich ha alertado de que “los árboles no dejan ver el bosque” y que, mientras tanto, quedan en suspenso microactuaciones que “con quince milloncitos se podrían hacer, pero ni con eso llega”, ha señalado.
El aeropuerto, el tesoro "infrautilizado"

Si bien la movilidad por carretera y ferrocarril concentra hoy la agenda de prioridades, Alberich también ha aprovechado para recordar que el Vallès tiene otra infraestructura clave que hace años que espera su turno: el Aeropuerto de Sabadell. A pesar de su potencial económico y logístico, el equipamiento ha quedado “infrautilizado”, y la Cámara quiere volver a situarlo en el mapa. Este dispone de un Plan Director aprobado en 2001 con una inversión prevista de diecisiete millones de euros, del cual solo se ejecutaron las instalaciones de Aena, incluida "una torre de control de primer orden".
"Es una infraestructura de interés general y con capacidad para operar vuelos internacionales de países terceros, hecho que la convierte en el segundo aeropuerto de aviación civil del Estado, después de Torrejón", ha explicado Alberich. El presidente ha recordado que Catalunya dispone de seis aeropuertos, entre ellos el de Sabadell, donde aterrizan pequeños reactores y aviones particulares de seis a quince pasajeros, y que puede asumir funciones aduaneras cuando el plan de vuelo así lo requiere. Ahora bien, los reclamos de la Cámara no buscan concentrar más tráfico, sino poner en valor el impacto económico que ya genera la instalación: entre 400 y 500 personas trabajan allí, “empresas de renombre mantienen actividad global y el Aeroclub sigue siendo uno de los motores principales”.
Los reclamos de la Cámara no buscan concentrar más tráfico, sino poner en valor el impacto económico que ya genera la instalación
“Hay que verlo como el aeropuerto del Vallès, no solo como el de Sabadell”, ha defendido el presidente, que ha pedido culminar el Plan Director y mejorar unos accesos que, según Puig, “son muy deplorables” y alejan a la ciudadanía de un activo que podría crecer si dispusiera de las inversiones necesarias. En esta línea, la Cámara participará por primera vez el próximo 24 de febrero en una reunión organizada por el Hub Aeronáutico, en la que se analizará la hoja de ruta para los próximos años.
La Ley de Cámaras, a las puertas de un giro estructural

Una vez reivindicado el potencial del aeropuerto, la Cámara ha puesto el foco en otro dossier que también "arrastra años de retraso": la nueva Ley de Cámaras. "El texto se empezó a trabajar en 2019 y, siete años después, ha conseguido entrar finalmente en el trámite parlamentario", ha descrito Alberich. Según se ha podido saber, las comparecencias se han encadenado estas semanas -dos ya celebradas y una tercera prevista para el 3 de febrero- y las perspectivas apuntan a que la norma saldrá adelante, a pesar de las incógnitas sobre las enmiendas que acabarán prosperando.
La ley debe fijar un mecanismo estable de financiación para las funciones públicas de las cámaras, y permitiría recuperar capacidad operativa con más medios y recursos, en colaboración con patronales y representantes económicos. Este año, las trece cámaras catalanas recibirán un millón y medio de euros para cubrir estas funciones, mientras que el proyecto de ley prevé dotaciones específicas para 2026, 2027 y 2028. La actual situación financiera, ha dicho, es en buena parte herencia de equipos anteriores, pero ha considerado que sería “inaceptable” que la nueva ley no prosperara, porque “no tendría sentido” después del recorrido hecho por el sector para mantenerse vivo con recursos limitados.
Geopolítica, presupuestos y financiación: el balance de la Cámara

Cerrado el capítulo legislativo cameral, el presidente ha querido mirar más allá y contextualizar el momento económico y político que afronta 2026. El acuerdo comercial entre la Unión Europea y la India les ha abierto una ventana “muy prometedora”, pero también ha reconocido que han quedado “con la boca abierta” ante el anuncio de que el pacto con Mercosur no tendrá opinión del Tribunal de Justicia de la UE hasta dentro de diez años. “Es jodido que se generen expectativas y después todo se encalle”, ha lamentado Alberich.
A escala interna, el panorama tampoco es más claro. El Estado y la Generalitat siguen sin unos presupuestos definidos, un elemento que Alberich considera “esencial” porque marca la hoja de ruta del país. “Estamos en un momento de incertidumbre presupuestaria que no ayuda”, ha admitido. En cuanto al balance propio, Alberich ha explicado que la Cámara cerró el 2025 “prácticamente a cero”, cumpliendo el presupuesto y manteniendo la estabilidad financiera. Para el 2026, la entidad dispone de un presupuesto de 3,5 millones de euros, que incluye un pequeño capítulo destinado a financiar las funciones públicas que ejercen las cámaras.
Más allá de este contexto global y presupuestario, la Cámara mantiene activas sus líneas tradicionales de servicio a las empresas. En el ámbito de la promoción internacional, la entidad trabaja bajo el convenio con Acció y dispondrá de recursos del Plan Respon, que recoge las misiones y acciones de promoción que se realizan en toda Catalunya. El programa prevé 66 actuaciones -59 misiones y siete ferias- y cada cámara se especializa en unas áreas geográficas concretas; en el caso de Sabadell, el foco se centra en Sudamérica y parte de Asia-Pacífico. “Es una herramienta clave para impulsar la internacionalización de las empresas del territorio”, ha remarcado Alberich.
En paralelo, el boletín de comunicación continúa siendo uno de los principales canales con el tejido empresarial. Este recoge la oferta de servicios y los temas de interés que la Cámara detecta, y llega a unas 13.000 actividades económicas -de un total de 35.000- por criterios de protección de datos. “Es un elemento de comunicación muy importante”, ha subrayado el presidente. Todo ello, ha fijado el tono de un año en que la incertidumbre y las infraestructuras marcarán el paso de la agenda económica del Vallès.