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La COV del Prat de Llobregat, una respuesta al reto de la vivienda

La histórica cooperativa retoma la promoción de alquiler asequible tras años de esfuerzo colectivo

Acto de inauguración de la promoción de vivienda cooperativa en El Prat | Cedida por la COV
Acto de inauguración de la promoción de vivienda cooperativa en El Prat | Cedida por la COV
Xavier López | VIA Empresa
Especialista en cooperativismo y economía social
03 de Febrero de 2026 - 04:55

Hacia los años sesenta del siglo pasado, la dictadura aún tenía cuerda. Sin embargo, cierta apertura del régimen desde el punto de vista económico, así como los planes del desarrollismo, hicieron crecer y desarrollar en nuestro país un tejido industrial que demandaba ingentes cantidades de mano de obra. Así fue como llegaron muchas personas -a menudo con una mano delante y otra detrás- procedentes de zonas muy desfavorecidas y en busca de oportunidades para ellas y sus familias. Trabajo encontraban, pero pronto el gran hándicap fue la vivienda. Su escasez, así como su precariedad -a menudo en barracas-, se ha convertido en una de las imágenes más impactantes de aquella época.

 

El Baix Llobregat fue uno de los territorios donde el estallido industrial adquirió una dimensión más espectacular, especialmente en El Prat de Llobregat, con la presencia de la mítica Seda de Barcelona. Fundada en 1928, la fábrica experimentó, a partir de 1959, un fuerte crecimiento y una expansión notable. Para dar respuesta a la falta de vivienda, un grupo de trabajadores -en buena parte vinculados entonces, de forma clandestina, a Comisiones Obreras y al PSUC- promovió, en 1962, la creación de una cooperativa de viviendas: la Cooperativa Obrera de Viviendas, conocida popularmente en El Prat por el acrónimo "la COV". Aquellos líderes, visionarios y valientes, promovieron y construyeron más de 1.000 viviendas entre los años sesenta y setenta del siglo pasado.

Alrededor de la COV se creó todo un ecosistema para abastecer las necesidades de los y las cooperativistas y, por extensión, de la comunidad del Prat

Alrededor de la COV se creó todo un ecosistema para atender las necesidades de los y las cooperativistas y, por extensión, de la comunidad de El Prat. Se impulsaron una cooperativa de consumo de electrodomésticos (en colaboración con Fagor de Mondragón), otra de muebles, una escuela alternativa a la “Escuela Nacional” y una sección de crédito para financiar a los socios y los proyectos de la cooperativa.

 

La COV ha mantenido una actividad continuada desde su creación, aunque últimamente lo ha hecho de manera más modesta, pero sin detenerse. Ahora, ante la extrema dificultad de acceso a la vivienda y, fiel a sus principios, vuelve a apostar por la promoción intensiva de vivienda cooperativa, con vocación de impacto y en régimen de alquiler asequible.

Así es como este sábado, 31 de enero, la alcaldesa de El Prat y el presidente de la cooperativa han hecho entrega, a las personas beneficiarias, de las llaves de los pisos de alquiler de protección oficial en el Eixample Sur de la ciudad. Un proyecto que ejemplifica la colaboración entre los distintos agentes implicados.

Entrega de llaves a los nuevos adjudicatarios de los pisos de alquiler de protección oficial | Cedida por la COV
Entrega de llaves a los nuevos adjudicatarios de los pisos de alquiler de protección oficial | Cedida por la COV

Cabe destacar al Ayuntamiento, que cede el suelo en derecho de superficie durante 75 años -manteniendo así la titularidad pública-, la cooperativa, que lo promueve y gestiona; las ayudas Next Generation que aporta la Generalitat; y la financiación del Institut Català de Finances (ICF). Se trata de un auténtico círculo virtuoso, porque cuando la COV termine de pagar el préstamo hipotecario, las rentas de los alquileres se destinarán a nuevos proyectos de vivienda.

Se trata de un auténtico círculo virtuoso, porque cuando la COV termine de pagar el préstamo hipotecario, las rentas de los alquileres se destinarán a nuevos proyectos de vivienda

La cosa no acaba aquí, porque justo al lado de la promoción de la COV pronto se entregarán más viviendas. Se añadirán las 135 de la alianza entre las fundaciones Habitat3 y Familia y Bienestar Social -que forman parte de Cohabitac-, así como otra cincuentena promovida por Prat Espais, la empresa municipal de vivienda. En total, 300 viviendas de alquiler asequible impulsadas y promovidas por el sector público y la economía social.

Sin embargo, no podemos sentirnos ni de lejos satisfechos. A pesar de este hito importante, hay que seguir empujando para llegar mucho más lejos. El reto de la vivienda es demasiado extraordinario como para conformarnos con lo hecho hasta ahora. Tanto es así que el Ayuntamiento trabaja, a un ritmo acelerado, en el desarrollo urbanístico del Plan Seda-Paperera, que prevé la creación de un nuevo barrio de 5.700 viviendas (la mitad de ellas protegidas). Así, en los terrenos de la antigua fábrica de la Seda -un lugar donde trabajó tanta gente, paradojas de la vida-, pronto vivirán muchas personas para hacer realidad el derecho a la vivienda. Seguro que la COV y los demás operadores sociales estarán a la altura y tendrán un papel destacado.