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Judith Viader: "La internacionalización no se trata de hacer un 'copy-paste' en todos los mercados"

La actual CEO de Frit Ravich, que ha consolidado el legado familiar y ha llevado la empresa del mercado local a 27 países, apuesta por la innovación

Judith Viader, CEO de Frit Ravich | Cedida
Judith Viader, CEO de Frit Ravich | Cedida
Ana M. Gonzalez, periodista de VIA Empresa
Periodista
Barcelona
03 de Enero de 2026 - 04:55

* Entrevista recuperada del tercer libro de VIA Empresa, Quan l'empresa catalana mira al món, presentado el pasado 30 de octubre de 2025.

 

Judith Viader i Codina (Maçanet de la Selva, 1968), que creció rodeada de patatas y chicles en su casa, es hoy la CEO de Frit Ravich, una de las empresas familiares más emblemáticas de Cataluña. El proyecto nació hace más de 60 años en Maçanet de la Selva, fruto de la amistad entre Josep Maria Viader, fundador y actual presidente, y Lluís Tornils, que después de una larga enfermedad quería retomar su vida y sentirse útil. Juntos, con dos amigos más, dieron forma a una aventura empresarial que comenzó en un garaje y que hoy es un referente en el mundo de los snacks y de los frutos secos. Actualmente, la familia Viader y Codina continúa al frente de una historia de éxito forjada con esfuerzo, amistad y pasión.

¿Cómo definiría la esencia y el propósito que hay detrás de Frit Ravich?

 

La definimos a través de nuestro propósito: alimentar momentos de vida. Alimentar no solo por lo que hacemos, sino también por cómo nos relacionamos con las personas que forman parte de Frit Ravich, con los consumidores, los clientes y todo nuestro entorno.

Al final, Frit Ravich es una historia de amistad y de generosidad y este espíritu forma parte de nuestro ADN. Es la herencia de mi padre y de mi madre, e impregna toda la organización: desde la manera en que tratamos a las personas hasta cómo trabajamos y cómo entendemos el crecimiento de la empresa.

¿Qué diferencia a Frit Ravich dentro del sector?

Desde sus inicios, nuestro modelo de negocio dual, que combina fabricación y distribución, ya nos hace únicos. No es muy habitual encontrar empresas que tengan este equilibrio entre las dos áreas. En Frit Ravich fabricamos y distribuimos tanto nuestros productos, es decir, la marca Frit Ravich y las submarcas que gestionamos, como también otros productos de snacking.

Esto nos permite ser referentes tanto en el sector de los snacks y los frutos secos como en el de la distribución a terceros. Actualmente, trabajamos con casi 5.000 referencias y estamos presentes en unos 50.000 puntos de venta, lo que exige un modelo de negocio muy específico.

"En cuanto a la presencia en 27 mercados internacionales, esta experiencia nos ha ayudado a aprender mucho y a reforzar nuestra visión global"

Además, tenemos una filial en Francia y distribuimos en 27 países, un área que continúa creciendo y que refuerza nuestra mirada internacional, presente desde hace muchos años y clave para el desarrollo de la compañía.

Hablando de internacionalización, ¿cómo valora el papel que juega la filial francesa y la presencia en otros mercados?

Para nosotros, la filial francesa es muy importante. A pesar de que creemos que todavía tenemos mucho recorrido de crecimiento dentro del territorio estatal, la implantación en Francia responde también a nuestra posición geográfica, ya que es un mercado cercano, que conocemos bien, y donde la presencia directa nos ha permitido entender mejor y escuchar más de cerca a nuestros clientes.

En cuanto a la presencia en 27 mercados internacionales, esta experiencia nos ha ayudado a aprender mucho y a reforzar nuestra visión global. Nuestro objetivo principal es consolidar estos países, y uno de los grandes retos es logístico. Los productos que fabricamos como las patatas snack requieren una gestión muy precisa en cuanto a plazos y fechas de caducidad, y esto nos obliga a tener una operativa muy eficiente. En el caso de los frutos secos, el reto es cultural, ya que en muchos países, el consumo se hace más como ingrediente culinario que como snack, como sucede aquí.

De cara al futuro, vemos que la internacionalización será clave hasta 2030. Pero, como hemos aprendido con los años, este proceso no va de hacer un copy-paste, sino de adaptarse a cada mercado, escuchando y entendiendo bien las necesidades de cada país, canal y distribuidor. Los mercados hoy son globales, pero al mismo tiempo mantienen una identidad propia que hay que respetar y comprender.

¿Qué palancas han sido clave para consolidar vuestro modelo de empresa familiar y competitiva?

Siempre explico a los equipos que uno de los factores de éxito de Frit Ravich ha sido mantener un plan estratégico a cuatro o seis años vista. Ya sé que hoy en día esto puede parecer poco habitual, porque el mundo cambia muy rápidamente y todo es incierto, pero para nosotros ha sido clave tener una visión de futuro clara y una ilusión constante por crecer de manera sostenible, como hemos hecho a lo largo de más de 60 años.

“Siempre hemos reinvertido los beneficios para innovar y renovar capacidades”

Otro elemento esencial ha sido la reinversión constante de los beneficios. Frit Ravich no ha repartido nunca dividendos; siempre hemos reinvertido las ganancias para innovar, renovar capacidades y apostar por la tecnología. Esta cultura de la reinversión y del progreso constante es lo que nos ha permitido consolidar un modelo competitivo y al mismo tiempo fiel a nuestros valores familiares.

Exterior de la sede de Frit Ravich | Cedida
Exterior de la sede de Frit Ravich | Cedida

La empresa ha alcanzado cifras de facturación muy destacadas en los últimos años. ¿A qué atribuye este crecimiento sostenido?

Creo que este crecimiento sostenido proviene de dos grandes palancas. Por un lado, de hacer crecer nuestras marcas propias, que hoy están muy bien posicionadas en el mercado. Siempre hemos tenido una obsesión por la calidad, y eso es parte de nuestra forma de hacer, ofrecer productos accesibles, pero siempre de muy alta calidad. Por otro lado, el crecimiento también viene de la distribución de las principales marcas de snacking del mercado. Somos referentes en la distribución de este tipo de productos y trabajamos con diferentes canales, lo que nos aporta diversificación y nos hace más fuertes.

Esta diversificación, sin embargo, también supone un reto de gestión, porque cada canal tiene necesidades muy diferentes. En un mismo día podemos estar trabajando con tiendas especializadas en frutos secos, con puntos de venta de golosinas o con grandes cadenas de supermercados. Esta complejidad forma parte de nuestra esencia y también de la energía que impulsa Frit Ravich.

Siempre dice que detrás de los buenos resultados hay buenas personas, pero también un buen liderazgo. ¿Cómo definiría su estilo de liderazgo?

El liderazgo se debe ejercer desde la escucha. Hay que escuchar a las personas, pero también al mercado, a los consumidores y a los clientes, para entender cómo podemos aportar valor y, al mismo tiempo, hacer crecer a las personas que forman parte de Frit Ravich. A partir de aquí, se construye una visión de futuro. Pero para pasar de la visión a la acción es fundamental saber comunicarla: explicarla bien, compartirla y animar a las personas para que la hagan suya.

“El liderazgo se debe ejercer desde la escucha”

También creo que el liderazgo se ha de vivir con compromiso, valentía e ilusión, y por qué no, con una sonrisa. Siempre digo que lo importante es rodearte de buenas personas, porque al final son las personas las que hacen que las cosas pasen. Y tener un buen equipo es, sin duda, lo más importante

¿Cómo ve Frit Ravich dentro de cinco años?

El futuro de Frit Ravich, o lo que a mí me gustaría que fuera en 2030, es el de una empresa referente en el mercado, tanto por las marcas que fabricamos como por las que distribuimos. Ya tenemos marcas muy consolidadas, como Top Corn, que actualmente representa cerca del 49% de la cuota de mercado, y eso nos hace mucha ilusión. Por eso, uno de nuestros objetivos es continuar fortaleciendo nuestras marcas y, al mismo tiempo, acompañar a nuestros proveedores dentro del mundo del snacking.

También quiero que Frit Ravich sea una empresa innovadora y reconocida por esta capacidad de innovar. Y cuando hablo de innovación, no me refiero solo al producto, aunque trabajamos constantemente para ofrecer la máxima calidad y sorprender a los consumidores, sino también a procesos, relaciones y modelos de negocio. Esto significa innovar en la manera en que nos relacionamos con los clientes, en cómo operamos en el ámbito industrial y logístico, y en cómo pensamos el negocio del futuro. Nuestra visión para 2030 es hacer crecer la marca Frit Ravich, continuar liderando la distribución y ser reconocidos por la calidad y la innovación, no solo en productos, sino también en servicios y nuevas formas de entender el mercado.

En cuanto a la internacionalización, creo que será un pilar fundamental. Ojalá dentro de unos años estemos presentes en más países, con más consolidación y capacidad para responder mejor a las necesidades de nuestros clientes. Esta expansión nos aporta aprendizaje constante sobre las exigencias y tendencias de otros mercados, y nos permite aplicar este conocimiento en casa. El objetivo final es crecer junto a nuestros clientes, con una mirada global y de largo recorrido.