• Economía
  • El Metro de Collboni y el fracaso de la metrópoli

El Metro de Collboni y el fracaso de la metrópoli

La mirada de la “ciudad de los cinco millones” contiene un error de estrategia que es partir del hecho urbano de la ciudad de Barcelona y no entender la dimensión regional

Un vagón del Metro de Barcelona durante su paso por una estación | Ajuntament de Barcelona
Un vagón del Metro de Barcelona durante su paso por una estación | Ajuntament de Barcelona
Manel Larrosa | VIA Empresa
Arquitecto y miembro de FEMVallès
11 de Abril de 2026 - 04:55

La reciente reivindicación del alcalde de Barcelona, Jaume Collboni, de un Metro desde Castelldefels a Mataró parece ambiciosa y no deja de ser un vuelo muy corto. Y lo es por muchas razones. La primera es que una metrópoli no funciona con Metro, sino con servicios de Cercanías y Regionales, con semidirectos y no con paradas paso a paso (por ejemplo, id al aeropuerto en L9 y veréis).

 

La cosa no es abstracta, porque en la relación Madrid-Barcelona podemos hablar de fracaso rotundo en nuestro caso. En el último cuarto de siglo, la Comunidad de Madrid y la Generalitat han gastado valores muy similares en ferrocarril, solo que aquí hemos hecho la línea L9, a 10 km de radio máximo de extensión respecto del centro y en Madrid han hecho Metro-Sur y extensiones equivalentes a llevar los FGC a Granollers y Caldes de Montbui, a un radio de 25 km.

Cierto que las inversiones en Rodalies contrastan y mucho, pero por eso tenemos que hablar de Rodalies y no exclusivamente de Metro. Y hablar significa contrastar cifras y alcanzar un proyecto propio de calidad suficiente, de lo cual estamos muy faltos. Por ejemplo, ¿por qué el AMB, ni el ATM, ni el mismo Departamento han ejercido presión real en los últimos quince años para hacer los dos simples intercambiadores en Sant Cugat entre FGC y la R8? ¿Y por qué no se han empezado a mover solo muy recientemente, bajo presión social? Este hecho representa una mirada tan corta que es inexplicable. Solo se explica porque la mirada de ciudad no tiene en cuenta la dimensión de la metrópoli.

 

La simple comparación de los mapas de ambas metrópolis pone de relieve esta diferente situación. Cierto que aquí hay mar y montañas y que Madrid es plana, pero eso aún implicaba tener que hacer más esfuerzo de potenciar los canales que se dirigen a Barcelona para crear región.

Comparativa entre la red de Barcelona y la de Madrid | Manel Larrosa
Comparativa entre la red de Barcelona y la de Madrid | Manel Larrosa

La comparación, a la misma escala, de los ámbitos metropolitanos de Barcelona y Madrid con el conjunto de las redes ferroviarias (desde la alta velocidad al Metro) muestra una Barcelona concentrada versus un Madrid expansivo.

La mirada de la “ciudad de los cinco millones” contiene un error de estrategia que es partir del hecho urbano de la ciudad de Barcelona y no entender la dimensión regional. La cuestión se puede comprobar en el esquema anterior, que es una mirada hacia afuera, pero lo podemos repetir en una mirada hacia adentro.

Comparativa de la densidad de estaciones de Barcelona y Madrid | Manel Larrosa
Comparativa de la densidad de estaciones de Barcelona y Madrid | Manel Larrosa

El ámbito central del Metro en ambas ciudades se inicia de la malla interior a partir de la cual solo parten hilos o líneas hacia afuera. Ambos retículos centrales coinciden en dimensión física, pero el número de estaciones, la sofisticación de la red, es superior en Barcelona. No se puede hablar tampoco de mayor densidad humana en Barcelona que en Madrid, ya que los ambos distritos centrales son muy densos; hay que hablar de política de ciudad. Bien, si Barcelona alcanzara los tres millones dentro del término municipal, como Madrid, quizás tendría una política más amplia, pero esta no está, ni tampoco el AMB hace el contrapeso.

Cuando Madrid habla de Metro está construyendo suburbanos del estilo FGC y cuando hace Tranvía son extensiones más allá del Metro. Cuando la demanda se reduce, en cambio, aquí parece que el gran debate es el Tranvía por la Diagonal.

La mirada en coronas de Barcelona es una estrategia metropolitana perdedora frente a un Madrid que ya lidera más de once millones de las dos Castillas

La estructuración del Metro que representa este segundo plano no tiene en cuenta que aún se quiere intensificar más su presencia en el ámbito central. Por ejemplo, con la línea L8 de plaza España a Gràcia y su planificada continuidad en dirección al Poblenou, o las nuevas conexiones de Metro en la Sagrera y en Montjuïc.

En Madrid, el auténtico gobierno metropolitano es la misma Comunidad, la cual ha sido calificada como el más poderoso gobierno metropolitano de Europa. En Catalunya, la mirada en coronas: en Barcelona, dieciocho municipios TMB / AMB bloquean del todo una estrategia metropolitana que es perdedora frente a un Madrid que ya lidera más de once millones de las dos Castillas. En fin, ahora la modernidad y la mirada de futuro será el Metro. Paso a paso hasta Mataró. Catalunya está prisionera de un debate que contrapone la ciudad capital respecto a la metrópoli catalana.