La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE) ha mejorado la previsión de crecimiento de España de este año hasta el 2,2%, una décima más respecto a las anteriores estimaciones de marzo. Para el 2027, mantiene el crecimiento en el 1,7%. Según su último informe económico, publicado este miércoles, la economía crecerá por la demanda interna, apoyada en un "fuerte aumento" del empleo y una inversión que se beneficia de proyectos financiados por la UE.
La organización prevé una inflación del 3,3% para el 2026, debido a los precios energéticos, y del 2,9% en 2027, a medida que los efectos energéticos se desvanecen. Destaca una exposición "limitada" al conflicto en Oriente Medio, principalmente por los altos costes eléctricos.
La OCDE apunta que la actividad en España ha sido "relativamente fuerte" en comparación con otros países de la UE como Francia
La OCDE apunta que la actividad en España ha sido "relativamente fuerte" en comparación con otros países de la UE como Francia, a quien vaticina un crecimiento de hasta el 0,7% en 2026 y el 0,8% en 2027, Alemania (0,7% en 2026 y 1,1% en 2027) e Italia (0,5% en 2026 y hasta el 0,6% en 2027). En la zona euro, las previsiones son de un crecimiento del 0,8% para este año y de hasta el 1,2% el próximo año.
En cambio, de España destaca que la actividad "se mantiene robusta" por un crecimiento interanual de las afiliaciones a la Seguridad Social del 2,4% en abril y de una tasa de paro del 10,3% en marzo. Esta fuerte creación de empleo y una subida de los salarios han fortalecido el consumo interno.
Sin embargo, ha previsto una tasa más elevada de inflación para el 2026 en comparación con el último informe. Mientras que en marzo preveía para este año una tasa del 3%, ahora la ha aumentado al 3,3%. Para el 2027, ha pasado del 2,2% estimado en marzo al 2,9%, según el estudio publicado este miércoles.
España está "bien posicionada"
Mientras que las expectativas empresariales se han "moderado" en abril, principalmente en los sectores de los servicios, la OCDE ha resaltado que la industria manufacturera creció de manera "sólida".
En España, el crédito a empresas privadas no financieras continúa expandiéndose y las exportaciones se mantienen a pesar de los retos globales, ha destacado el organismo que también ha asegurado que la exposición al conflicto en Oriente Medio es "limitada". En este caso, el principal impacto son los precios energéticos, que están "parcialmente amortiguados" por ayudas temporales como una rebaja de los impuestos y subvenciones específicas a los sectores "más afectados".
La organización ha avisado, sin embargo, que un alargamiento de la guerra en Irán mantendría una elevada inflación durante más tiempo y reduciría la actividad económica. A pesar de ello, se registraría un impulso del turismo en el Estado, porque los viajeros escogerían destinos considerados "seguros".
España también está "bien posicionada" para navegar hacia un mejor uso de la energía renovable. A pesar de que habrá que invertir en la infraestructura de red y en el almacenamiento. Estos cambios, como ha apuntado el organismo internacional, mejorarían la seguridad energética y apoyarían una inversión y un crecimiento a largo plazo.
A causa de la situación económica actual, la OCDE ha calculado que la deuda se "reducirá de manera gradual" para cerrar 2027 en un 97,3%.
La OCDE ha aprovechado para recomendar que habría que utilizar "el impulso del crecimiento actual" para reconstruir el espacio fiscal y establecer las bases para un incremento más fuerte de la producción de cara al futuro. Ha resaltado que acelerar la reducción de déficit también ayudaría a reconstruir los márgenes fiscales antes del aumento del gasto relacionado con el envejecimiento.
El mundo bajo presión
Mientras que España está "bien posicionada" y el impacto de la guerra es menos relevante, en todo el mundo, el conflicto ha puesto la economía global "bajo presión", ha avisado Stefano Scarpetta, principal economista de la OCDE, en un comunicado publicado este miércoles. La subida de precios están causando una "presión inflacionaria", reduciendo la confianza y afectando la demanda de los consumidores y a la actividad empresarial, ha apuntado el experto.
Mientras la evolución del conflicto continúa siendo "incierta", la OCDE ha hecho varias proyecciones. En una de ellas, la disrupción por la guerra es "limitada en el tiempo" y en el otro caso, se habla de un impacto a lo largo del tiempo. En este último caso, Scarpetta ha alertado que se registrarían unas "consecuencias negativas más duraderas".
Si los precios de la energía se rebajan gradualmente a mediados de año, la OCDE prevé una rebaja del crecimiento del PIB global del 2,8%
Si los precios de la energía se rebajan gradualmente a mediados de año, la OCDE prevé una rebaja del crecimiento del PIB global del 2,8%, una décima menos en comparación con el informe de marzo, mientras que mejora en una décima en 2027, hasta el 3,1%. Los países del G20 registrarían una inflación del 4% en 2026 y del 3,1% en 2027.
En el caso de que el impacto se alargara, esto haría que la economía solo creciera un 2,1% en 2026 y un 1,8% en 2027. Esto podría hacer que "potencialmente" algunas economías acabaran o se aproximaran a una crisis.
La tasa de paro, siguiendo el modelo, subiría y la inversión se debilitaría significativamente. En este caso, la inflación aumentaría en 0,4 puntos porcentuales este año y en 1,3 puntos en 2027.