Un plan de choque en vivienda

El suelo es la clave que inicia todo el proceso, igual que también se convertirá en la base futura de todo Plan de Vivienda que sea solvente

Bloque de edificios en el barrio de Poblenou | iStock
Bloque de edificios en el barrio de Poblenou | iStock
Manel Larrosa | VIA Empresa
Arquitecto y miembro de FEMVallès
25 de Agosto de 2026 - 04:55
Act. 25 de Agosto de 2026 - 8:25

Un plan de choque es un conjunto de medidas urgentes, excepcionales y de duración limitada que una administración o entidad aplica para resolver una situación grave o de emergencia.

 

Así, a una persona deshidratada no le hace falta un festín, sino un suero intravenoso; en una hipotermia, primero hay que envolver con una manta térmica antes que lucir un vestido y, en el caso de un analfabeto adulto, primero hay que aprender a leer antes que escribir a mano.

En los inicios de la democracia, ante los déficits escolares de miles de infantes, se improvisaron aulas y se alquilaron locales comerciales para dar clases. Todo ese plan de choque fue previo a hacer escuelas completas y de dimensión, que fueron la siguiente fase.

 

En vivienda hace falta una similar estrategia si se quiere tener éxito, sobre todo si se comparte el veredicto de una urgencia enorme. Entonces es negativo empezar por una actuación que podría ser propia de una fase más avanzada. Un plan de choque no es la política de ese servicio, es una fase anterior que permite después el despliegue de dicha política, de lo contrario fracaso asegurado.

Y un plan de choque se convierte en un éxito político garantizado, porque la ciudadanía percibe una acción urgente e implementada. La falta de un plan de choque es, claramente, una carencia política.

En materia de vivienda, un plan de choque se fundamentaría en:

  • Construcción industrializada (seriada y de coste controlado y reducido)
  • Tipo de apartamento (de unos 50 m² y una o dos habitaciones, máximo)
  • De venta hasta el plazo de la concesión del suelo (50 o más años)
  • Ejecutado por constructores / promotores privados (sociales o no)
  • Sobre suelo público recuperado (en suelo urbano existente, no en nuevos solares estándar)

Un ejemplo como muestra: en la fachada marítima de Barcelona en el Poble Nou, desde el Port Olímpic al Fòrum, podemos hacer un edificio ondulado de 3,5 kilómetros de largo y de poca altura, incluyendo una planta baja libre para no hacer barrera visual al mar. Serían, pues, unos 500 viviendas por planta. Si hacemos dos plantas piso, unos 1000; y si hacemos tres, hasta 1500. Se leerá como escandaloso (¡oh, edificar en primera línea de mar nueva vivienda social!), pero hoy este espacio son superficies de viario y aparcamiento. Y la operación se haría de una sola vez, con un único constructor, o un par, a lo sumo.

 La fachada marítima del Poble Nou en dos tramos: arriba, desde el Port Olímpic al Complejo deportivo de la Mar Bella y, abajo, desde este Complejo al Fórum. En azul, la gran edificación ondulada propuesta, como un enorme Crescent inglés (Londres, Bath...), y de noche veríamos unos centenares de ventanas encendidas parpadeando | Manel Larrosa
La fachada marítima del Poble Nou en dos tramos: arriba, desde el Port Olímpic al Complejo deportivo de la Mar Bella y, abajo, desde este Complejo al Fórum. En azul, la gran edificación ondulada propuesta, como un enorme Crescent inglés (Londres, Bath...), y de noche veríamos unos centenares de ventanas encendidas parpadeando | Manel Larrosa

Sería absolutamente visible. En cambio, ¿alguien sabe dónde irán a parar algunos de los 50.000 viviendas promovidas por la Generalitat? Son indistinguibles. En cambio, en muchas ciudades catalanas son posibles operaciones similares de crear un nuevo paisaje y hacer una operación igualmente visible de vivienda social.

Hileras. Los lugares son la clave, pero algunos otros elementos también: en tipología de hilera y accesos horizontales, la repercusión desde accesos es mínima, sobre todo en soluciones de dúplex, porque se reparten entre un número elevado. En cambio, la seriación en línea reduce fachadas y simplifica la estructura. Si el suelo es sin coste, el crédito hipotecario equivale a un alquiler barato. No nos hacen falta, pues, sociedades que organicen una gestión paternal y los promotores serían simplemente constructores que competirían en el concurso de adjudicación por el precio de coste / venta. Más con carácter de constructores que de inmobiliarios.

Hilera de viviendas tipo Crescent, como imagen del modelo propuesto | Manel Larrosa
Hilera de viviendas tipo Crescent, como imagen del modelo propuesto | Manel Larrosa

Torres. Si no encontráis espacios para hileras, siempre relativamente delgadas y de poca profundidad, podéis buscar espacios de 15x15m. Encontraréis muchos, y en esta dimensión caben torres con cuatro apartamentos por planta y la altura que decidáis. Sería más caro por el coste del núcleo de acceso, pero la superficie es escasa y fácil de encontrar. En síntesis: hay que ejercer la creatividad de generar nuevo paisaje urbano, que no sería la solución de todo, pero sí la del plan de choque propuesto.

De ARE a PRU. Hay suelo viario y de equipamiento, o residual, en muchas ciudades, en las cuales se pueden encajar operaciones puntuales, las cuales no serían las viejas previsiones del tripartito de las Áreas Residenciales Estratégicas (ARE) de 2010, que había que empezar por urbanizar, sino más bien Proyectos Residenciales Urgentes (PRU). Estos son factibles y a menudo se pueden resolver con un trámite urbanístico de calificación puntual sobre suelo ya plenamente urbano.

La opción de una hilera de vivienda social en primera línea del mar nos pregunta sobre el grado de nuestro aburguesamiento: “Que se haga vivienda social, pero que yo no lo vea"

Todo este planteamiento pone de relieve el hecho de que es el suelo la clave que pone en marcha todo el proceso, como también que será la base futura de todo Plan de Vivienda que sea solvente.

La opción de una hilera de vivienda social en primera línea del mar nos pregunta sobre el grado de nuestro aburguesamiento: “Que se haga vivienda social, pero que yo no la vea y que tampoco altere la imagen urbana establecida”. Pero el problema es que la miseria existe y no se puede esconder bajo la alfombra. Necesita una solución socialmente visible, asumida, solidaria en lo que perdemos y en lo que ganamos de urbanidad. Una imagen transformadora y, a la vez, pedagógica.

¿Es este texto una provocación? La opinión es libre, pero yo creo que un solo gesto como este gana unas elecciones.

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