Los usuarios de Rodalies han mostrado su desconocimiento y resignación ante la huelga convocada este lunes por el Sindicato Ferroviario (SF), ante la cual el departament d'Empresa i Treball convocó servicios mínimos del 66% en hora punta y del 33% en el resto de la jornada el pasado viernes. El servicio alternativo por carretera en los tramos afectados por trabajos de mejora de la infraestructura también mantiene su oferta habitual.
“Ya ni miro los horarios, cojo el tren que pasa”, ha dicho Ingrid, que ha llegado con la R4 a la estación de Sants, en declaraciones a la ACN. Renfe ha asegurado que el seguimiento del paro es “muy reducido”, del 5,85% en el área de Barcelona, y las afectaciones son “puntuales”. Varios usuarios lo han constatado, a la vez que han lamentado el estado habitual de la red. “Estoy cruzando los dedos a ver si todo va bien”, ha afirmado Judit, que se dirigía a buscar un tren hacia Reus.
La asociación para la Promoción del Transporte Público (PTP) ha defendido que la huelga “es un factor más” que se añade en un servicio que tiene “muchas carencias de fiabilidad y puntualidad”.
Sindicato Ferroviario ha convocado una huelga en todo el Estado para protestar contra el cierre del taller de material remolcado en Miranda de Ebro, los avances de la venta de Renfe Mercancías y el “desmantelamiento del ferrocarril público”. La voluntad del sindicato era detener un total de 320 trenes en todo el Estado, entre los servicios de Alta Velocidad, Media Distancia y Cercanías.
Además de los servicios mínimos decretados por la Generalitat, el ministerio de Transportes y Movilidad Sostenible tenía previsto mantener activos 262 convoyes de Alta Velocidad y Larga Distancia, los cuales permiten el 73% de la movilidad habitual. También se han mantenido programados 420 trenes de Media Distancia, que operan solo el 65% de los viajes programados; mientras que la operativa de Cercanías se ha reducido a la mitad y solo se ofrecerá el 75% del servicio regular en horas punta.