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San Juan inclusivo y sostenible: ¿sí, o todavía no?

El negocio de la verbena busca encajar los retos verdes y sociales en una fiesta que crece un 5% en pirotecnia y encarece un 3% las cocas

La Asociación de Fabricantes y Mayoristas de Pirotecnia de Catalunya prevé alcanzar una facturación superior a los veinte millones de euros | Ajuntament de Barcelona
La Asociación de Fabricantes y Mayoristas de Pirotecnia de Catalunya prevé alcanzar una facturación superior a los veinte millones de euros | Ajuntament de Barcelona
Natàlia Bosch | VIA Empresa
Periodista
23 de Junio de 2026 - 04:55

Dice la tradición que la verbena de San Juan es la noche más corta y mágica del año, un rito ancestral en el que el fuego lo purifica todo y las chispas de los petardos asustan a los malos espíritus. Esta celebración, que da la bienvenida definitiva al verano, hace años que se cuestiona ante la elevada sonoridad, la huella ecológica y el riesgo de incendio forestal. Contra todo pronóstico, la creciente concienciación ciudadana sobre estos efectos no ha frenado el gasto. Antes al contrario, la Asociación de Fabricantes y Mayoristas de Pirotecnia de Catalunya prevé alcanzar este año una facturación superior a los veinte millones de euros, que representa un incremento del 5% respecto al año anterior.

 

Asimismo, el Gremio de Pastelería de Barcelona augura una buena venta de cocas, a pesar de que el encarecimiento global de los productos ha subido el precio un 3%, y el ticket medio de una coca familiar para cuatro o seis personas ronda los veinte euros. En cuanto a los puntos de venta de pirotecnia, la delegación del gobierno español en Catalunya ha autorizado 1.906. Habrá 1.467 casetas y locales en Barcelona, 191 en Tarragona, 166 en Girona y 82 en Lleida.

La delegación del gobierno español en Catalunya ha autorizado 1.906 puntos de venta de pirotecnia: 1.467 en Barcelona, 191 en Tarragona, 166 en Girona y 82 en Lleida

"Nuestra previsión es facturar unos diez millones, siempre un poco más. El sector tiene futuro y la tendencia es ir subiendo", señala a VIA Empresa Josep Maria Vilardell, propietario y director de Petardos CM. La clave de este crecimiento no radica en un aumento de los truenos de gran potencia, sino en un catálogo bien diverso que vira hacia la luz y el color. De hecho, el petardo de trueno puro apenas representa el 10% de las ventas de Petardos CM.

 

Cabe decir, sin embargo, que Vilardell rebate la idea de que el futuro deba pasar por la pirotecnia silenciosa: "El silencio no te da ninguna adrenalina; te da tranquilidad, pero la pirotecnia no es para la tranquilidad". El olor a pólvora, el humo y el ruido moderado forman parte de una cultura que, según el empresario, se debe defender desde la educación y el civismo. La firma mantiene una línea de 140 casetas propias, 80 franquiciadas y cerca de 75 locales comerciales, una estructura que este año se ha reforzado con tres nuevas aperturas en Riudellots de la Selva, Terrassa y Manresa. También ha desplegado puntos de reciclaje en 90 tiendas de Barcelona y contenedores específicos para el material no explosionado.

Josep M. Vilardell: "El silenci no et dona cap adrenalina; et dona tranquil·litat, però la pirotècnia no és per a la tranquil·litat" | iStock
Josep M. Vilardell: "El silenci no et dona cap adrenalina; et dona tranquil·litat, però la pirotècnia no és per a la tranquil·litat" | iStock

El éxito final de la campaña, sin embargo, es una ciencia inexacta que depende de bastantes variables, como el efecto fin de semana: “Cuando la verbena cae en fin de semana, puede que las zonas industriales o polígonos no vendan tanto y el consumo se desplace hacia las tiendas de costa”, afirma Vilardell. Por otro lado, "existe la sensación generalizada de que cada vez se tiran menos petardos, pero nosotros tenemos los números en la mano y sabemos que se vende un poco más", apunta. Además, se ha conseguido compactar el lanzamiento: “La gente ya no tira petardos durante todo el mes, sino que concentra la actividad los días 23 y 24 de junio”.

Con todo, desde Petardos CM defienden el endurecimiento de los controles como la vigilancia de la venta a menores o la venta ambulante ilegal a domicilio como la única vía para garantizar la bonanza y viabilidad del sector. En esta línea, la empresa ha implementado unos protocolos de seguridad en el momento de la transacción: "Los clientes deben firmar un tique de conformidad en el que se constata lo que se llevan y se dan por enterados de los peligros inherentes", relata Vilardell.

"La gente firma y se pregunta qué es esto. Pues es un aviso claro. Lo que buscamos es que lean las instrucciones y que después nadie pueda decir que no se le había advertido", añade, y señala la posibilidad de conseguir la regulación de unos horarios concretos de lanzamiento y de pausa, o bien que los mismos ayuntamientos habiliten zonas específicas para quemar el material de manera controlada y segura.

Kits sensoriales, prevención en los bosques y el peso del mercado chino

Conjunto de productos pirotécnicos en una tienda de Petardos CM en Palau-solità i Plegamans | Albert Segura (ACN)
Conjunto de productos pirotécnicos en una tienda de Petardos CM en Palau-solità i Plegamans | Albert Segura (ACN)

En paralelo, la inclusión empieza a formalizarse. Este año, destaca la prueba piloto de Petardos CM con kits sensoriales gratuitos que incluyen tapones, gafas y masticadores, desarrollados con la Asociación Española de la Pirotecnia (AEPIRO) y la Fundación Mira'm de la Comunidad Valenciana para facilitar que los niños con Trastorno del Espectro Autista (TEA) puedan disfrutar de la fiesta en la calle. “Hemos preparado 1.000 unidades hasta agotar existencias”, detalla Vilardell.

La campaña de este año también llega con un respiro climático gracias a las lluvias de los últimos meses, que mantienen los bosques con unos niveles de humedad superiores a los de años de sequía. No obstante, los llamamientos a la prudencia por parte de Protecció Civil con la temida ola de calor hace tiempo que activan restricciones severas, como la prohibición absoluta de lanzar cohetes a menos de 500 metros de las zonas forestales. "La limitación de los 500 metros es una exigencia desmesurada. Un cohete, en el peor de los escenarios y aunque se lance de forma horizontal, puede recorrer como mucho 100 metros de distancia", lamenta Vilardell. "Y es más: ninguna estadística del Idescat indica la pirotecnia como responsable de incendios; si existiera esta certeza, ya lo habrían hecho constar", defiende.

Petardos CM ha lanzado una prueba piloto de kits sensoriales gratuitos desarrollados con la Fundació Mira'm para facilitar que se pueda disfrutar de la fiesta en la calle

Por otro lado, y a pesar de los meses de inestabilidad geopolítica en Oriente Medio, el sector pirotécnico catalán ha demostrado una resiliencia notable. Las empresas han conseguido esquivar el impacto logístico gracias a una planificación anticipada de las importaciones desde China, una dependencia que no es casual, sino histórica. "Sustituir China sería complicado. Si un día nos dejaran de enviar producto, tendríamos que valorar otros mercados", confiesa Vilardell. Y es que el gigante asiático, inventor de la pólvora, mantiene un dominio absoluto del mercado global.

Aunque países como Colombia, México o la India tienen músculo productor, el volumen industrial chino juega en otra liga. "En China hay dos provincias que concentran miles de fábricas que suministran a todo el mundo, incluidos los Estados Unidos. Son los verdaderos maestros de las combinaciones", reconoce Vilardell, quien aprovecha para desmontar uno de los grandes mitos que rodean su negocio: la creencia popular de que solo se trabaja la semana previa a San Juan. "La gente piensa que solo nos arremangamos los últimos cuatro días y que el resto del año vivimos de rentas", ironiza. "Yo siempre les digo que somos como los agricultores. Trabajamos de sol a sol durante todo el año, sufrimos por si llueve o por si hace demasiado calor. Y, de repente, llega junio y hacemos la cosecha”.

Un San Juan diferente y con "residuo cero"

Cartell informatiu de la iniciativa 'Sant Joan Sostenible' a la platja de Barcelona | Cedida
Cartel informativo de la iniciativa 'Sant Joan Sostenible' en la playa de Barcelona | Cedida

Pocos escenarios compiten hoy en día con la playa a la hora de elegir dónde celebrar la verbena. El peaje de esta preferencia, sin embargo, se contabiliza en toneladas. Concretamente, 62. Es el volumen de residuos recogidos en las playas de Barcelona en la última verbena, una cifra que aumenta de manera anual y que obliga a desplegar operativos de limpieza y Guardia Urbana "desde las tres de la madrugada". "Un solo día de fiesta no puede borrar el modelo de ciudad que intentamos construir el resto del año. No puede ser que la noche de San Juan sea una pesadilla para el ecosistema y para los trabajadores públicos", expone a este diario Noemí Fuster, consultora ambiental, investigadora y fundadora de la iniciativa Sant Joan Sostenible.

El origen del proyecto, nacido en 2024 en la Barceloneta y galardonado con el Premi Ciutat Vella por su innovación en sostenibilidad y resiliencia ante el cambio climático, responde a una premisa clara: “La Barcelona que acoge foros internacionales sobre los océanos o la alimentación sostenible no puede normalizar un litoral cubierto de plásticos, vidrios y basura una vez al año”.

Fuster: “La Barcelona que acoge foros sobre los océanos o la alimentación sostenible no puede normalizar un litoral cubierto de residuos una vez al año”

Durante la entrega del premio, la organización destacó que la propuesta de Fuster nadaba "a contracorriente" de la fiesta popular. Ella, sin embargo, lo niega: "Quienes van a contracorriente son quienes dejan toneladas de desechos en la arena. La verbena debe ser, por fuerza, sostenible e inclusiva". De hecho, al recibir el galardón, la investigadora auguró un futuro en el que los servicios públicos no tengan que trabajar durante esta festividad gracias a la concienciación ciudadana. "Yo lo veo posible. Veo todas las playas sostenibles y veo que estas personas puedan tener fiesta", insiste.

Una certeza que nace de su conocimiento directo con el entorno: "He sido coordinadora en el centro de la playa de la Barceloneta, investigadora en el Institut de Ciències del Mar (ICM-CSIC), y he trabajado de la mano con el departamento de playas y de ecología urbana del Ajuntament de Barcelona. Veo el sobreesfuerzo”, explica. El planteamiento de Fuster no se basa en la prohibición de la verbena en la playa por decreto o imposición, sino en la reconexión de los ciudadanos con el medio marino a través de la experiencia.

Noemí Fuster escucha música relajante en una de las actividades del 'Sant Joan Sostenible' | Cedida
Noemí Fuster escucha música relajante en una de las actividades del 'Sant Joan Sostenible' | Cedida

"Solo se puede cuidar aquello que se conoce y se ama. Por eso ofrecemos de manera inmersiva y gratuita actividades como el yoga, el snorkel, los baños de hielo o el pádel surf". Según Fuster, la recepción por parte de los participantes ha sido muy positiva: "La sensación ha sido un poco de decir, 'ostras, faltaba este espacio'. La gente que quiere otro tipo de celebración se va fuera de Barcelona por San Juan porque hasta ahora no existía esta oferta".

Mediante el test Profile of Mood States (POMS), la entidad cuantifica cómo el contacto con el mar reduce el estrés y amplifica las emociones positivas de los participantes. El tejido comunitario es el corazón de este modelo. Fuster ha articulado la llamada "red Barceloneta", donde se alinean desde grandes agentes institucionales como el Port Vell o Marina Barcelona 92, hasta entidades locales como la Cofradía de Pescadores, asociaciones vecinales y ejes comerciales.

Mediante el test Profile of Mood States (POMS), la entidad cuantifica cómo el contacto con el mar reduce el estrés y amplifica las emociones positivas de los participantes

Además, el proyecto fomenta la economía azul: "Todas las monitoras que coordinan las actividades -con ratios controlados de veinte plazas para garantizar la calidad y seguridad- perciben un salario justo", detalla Fuster. La iniciativa, que comenzó con un centenar de personas, duplicó su quórum en 2025 y prevé mantener la tendencia al alza en vista de las listas de espera. La jornada concluye con una cena de tupper abierta al público, danza y música, bajo dos condiciones: residuo cero y ausencia de alcohol.

A la hora de resolver el enigma que encabeza el titular del presente artículo, Fuster se muestra esperanzada: "La fórmula funciona, lo único que falta es tiempo. Ahora estamos en la parte fácil, sumando a las personas que ya están convencidas y van descubriendo el proyecto, pero llegará un punto en que toparemos con los perfiles no convencidos, los que buscan la fiesta asociada al alcohol o a ensuciar la arena. Pero ellos también son bienvenidos", afirma Fuster, que rechaza hacer un evento exclusivo para colectivos ya concienciados: "El reto no es hacer una fiesta para nosotros, como quien hace una recogida de residuos en la que, por cierto, siempre somos los mismos".

Como ejemplo de esta convivencia en el espacio público, Fuster recuerda el primer año de la iniciativa, cuando se gestionó la ausencia de hogueras en la arena con una actuación artística de una bailarina que simulaba la llama de San Juan, y servía de reclamo para explicar el proyecto a la gente de alrededor. "No hay otra realidad posible en un espacio que ha alojado nidos de tortuga boba y proyectos de regeneración litoral. Nuestro éxito colectivo es que, cuando acabemos la verbena, la playa esté mucho más limpia que como nos la encontramos", concluye Fuster.