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¿Sueña la industria catalana con robots autónomos?

Advanced Factories celebra los 10 años como congreso de referencia de un sector atravesado por la IA y con nuevos públicos a los que contentar

Uno de los robots en el "pasillo de la fama" de Advanced Factories 2026 | Marc Vilajosana
Uno de los robots en el "pasillo de la fama" de Advanced Factories 2026 | Marc Vilajosana
Marc Vilajosana, periodista de VIA Empresa | Mireia Comas
Periodista
L'Hospitalet de Llobregat
06 de Mayo de 2026 - 04:55

Los aniversarios siempre hacen ilusión, y cuando son cifras redondas, aún más. Es por eso que, cuando un congreso como Advanced Factories celebra la primera década de existencia, no sorprende que se le dedique un extra de cariño. Ya lo adelantaba hace un mes el director general del congreso, Albert Planas, durante la presentación del encuentro, que tildaba de “buque insignia para el mundo de la automatización y la robótica del sur de Europa”: no es un año más. Y queda claro en el momento de cruzar las puertas del recinto Gran Via de Fira de Barcelona: el camino hacia el pabellón dos, que es el que acoge el Advanced Factories, se ha convertido en un “pasillo de la fama” con catorce brazos robóticos de diferentes fabricantes ondeando banderitas del congreso.

 

Más allá de la anécdota -y de los incentivos para sacar el móvil y grabarlo-, la escena es un preludio teatralizado de lo que puede encontrarse el congresista de Advanced Factories: una celebración del avance vivido por la robótica industrial durante la última década. De entrada, el visitante asiduo puede percibir un escenario similar al de años anteriores: un congreso animado, pero sin el estrés de grandes encuentros como el MWC o el ISE, en el que la tecnología toma el protagonismo, pero sin caer en el efecto guau tan citado en el MWC. Y es que, sorprendentemente, los robots no son el reclamo visual de marketing que abundan en el gran congreso tecnológico de Barcelona: no se verán en Advanced Factories perros mecánicos que busquen arañar expresiones de ternura ni humanoides a quienes estrechar la mano. El episodio más próximo, el “robot” de más de dos metros que se paseaba por el stand de RS… que en realidad era alguien disfrazado y posando para las fotos.

Una excepción que confirma la regla: tanto los visitantes como los expositores de Advanced Factories tienen la industria entre ceja y ceja, y los robots no tienen más remedio que amoldarse a ella. Es por eso que la gran mayoría de dispositivos expuestos demuestran desde el primer segundo su utilidad: levantar, mover y colocar cajas y botellas con precisión; seleccionar elementos bajo criterios determinados en contextos cambiantes; distribuir productos en diferentes cintas transportadoras… Precisión y rapidez como normas compartidas.

 

La robótica que va más allá del automóvil

Dos valores de los cuales da buena fe ABB Robotics, la empresa de origen helvéticosueco que, después de nacer dentro del grupo ABB, actualmente se encuentra en el proceso de ser adquirida por la japonesa SoftBank. Con una plantilla de unos 7.000 trabajadores a escala global y una facturación de 3.000 millones de dólares, ABB Robotics tiene una presencia destacada en el Estado español, con un equipo de unas 700 personas, una fábrica en Burgos y un centro de innovación en Sant Quirze del Vallès (Vallès Occidental), en el cual trabajan actualmente unas 120 personas.

El suyo es un ejemplo de la evolución acelerada que ha vivido el sector de la robótica en los últimos años. “ABB Robotics existe desde hace más de 30 años, pero era una parte pequeña de la cadena de la industria. En los últimos años ha habido un boom de robótica, sobre todo porque no solo se aplica al automóvil, sino que también está en muchos otros sectores”, relata el responsable de canal y del segmento de alimentación y gran consumo de ABB Robotics, Xavier Pifarré. La diversificación de mercados que menciona no es frívola: si históricamente habían trabajado principalmente para el sector y el subsector del automóvil, ahora la maquinaria, el metal, la alimentación y bebidas y la logística son áreas a tener muy en cuenta.

Pifarré: “En los últimos años ha habido un 'boom' de robótica, sobre todo porque no solo se aplica al automóvil, sino que también está en muchos otros sectores”

La prueba la encontramos en las nuevas soluciones que presentan en el congreso, tres de las múltiples propuestas que ofrecen como empresa. La que da la bienvenida al estand es un sistema de pick and place “ultrarrápido” que combina dos brazos robóticos con movimientos diferentes ejecutando tareas simultáneas: el primero se encarga de coger los botes de color azul tumbados en un lado de una cinta transportadora y los coloca derechos al otro lado, mientras que el segundo hace el mismo movimiento, pero intercambiando origen y destino y cogiendo solo los botes de color naranja. Todo esto, a una gran velocidad y sin tropezarse entre ellos gracias al uso del software Pick Master, una solución desarrollada internamente que hace más de veinte años que usan y que renuevan constantemente.

En uno de los extremos del stand encontramos la segunda propuesta: un robot de paletización colaborativo que usa una cámara externa para visualizar los elementos. Con este pequeño detalle, lo que quieren destacar desde ABB Robotics es que tienen la flexibilidad para trabajado con actores externos a la hora de ensamblar los robots. Y por último, el sistema iMotion: una solución de visión artificial para robots que, a diferencia de otras propuestas, integra el “cerebro” en el brazo robótico y no en la cámara. “Esto permite que puedas usar muchas cámaras y que no sea necesario que sean inteligentes, cosa que le quita coste y le aporta sencillez”, apunta Pifarré.

El robot de paletizado de ABB Robotics en la Advanced Factories | Marc Vilajosana
El robot de paletizado de ABB Robotics en la Advanced Factories | Marc Vilajosana

La visión artificial es también la gran especialización de Bcnvision, empresa catalana que nació en 2009, en plena crisis financiera, y que hoy supera el centenar de trabajadores e integra dentro de sí cuatro marcas diferentes. “Bcnvision es la más global y ofrece aplicaciones a medida para toda clase de industrias; Inves Control está focalizada en la industria farmacéutica; Nevitec se centra en sistemas logísticos y sector alimentario, y Pygsa, en el secado industrial para sectores de embotellado y cosmética”, explica el director comercial del Grupo Bcnvision, Víctor Moliterno.

De la misma manera que ABB Robotics, Bcnvision ha vivido en su propia piel la aceleración del sector de la robótica, la cual Moliterno vincula directamente a la inteligencia artificial: “La gran irrupción es el 2019, es un cambio radical en el mundo de la visión artificial. A partir de entonces todo ha ido mejorando y se ha hecho mucho más robusto”. Esta tecnología ha vivido aún un segundo impulso, situada entre 2024 y 2025, que ha facilitado los procesos: “Históricamente, hacer una aplicación de inteligencia artificial requería mucho tiempo de entrenamiento. Lo que vivimos a partir de ahora es que hacer un nuevo formato es superfácil: lo tienes hecho en pocos minutos, y con la misma fiabilidad que tenías antes”. 

El propio Moliterno pone como ejemplo su gran novedad en la feria, CheckCap, un sistema de control de calidad de tapones de botella, viales, latas y otros productos similares. “Con la inteligencia artificial, podemos llegar a las 90.000 latas por hora, que es muy rápido, y detectamos todo tipo de defectos que pueda tener: golpes, abolladuras, que esté mal cerrada…”, detalla Moliterno. Un nuevo ejemplo, también, del cambio vivido en los sectores con los que trabajan: “En 2018, la automoción era un 60% de las ventas. Hoy, hablamos de un 25%, y no porque no hayamos crecido, sino porque lo hemos hecho mucho más en otros sectores”. El director comercial asegura que la IA les ha permitido "entrar muchísimo en el ámbito alimentario, donde ya hablamos casi de un 30% de lo que vendemos”, y también en sectores como el farmacéutico, "que está cerca del 20%”.

Uno de los componentes del sistema CheckCap de Bcnvision analizando el estado de unas botellas | Marc Vilajosana
Uno de los componentes del sistema CheckCap de Bcnvision analizando el estado de unas botellas | Marc Vilajosana

La energía y los proveedores que hacen posible la robótica

ABB Robotics y Bcnvision son solo dos de los múltiples expositores que dejan bien claro que la robótica es la gran protagonista del congreso, a pesar de que echamos de menos demostraciones funcionales de los robots humanoides que el director del Industry 4.0 Congress, José Ramón Sierra, avanzaba como una de las tendencias a vigilar por su vigencia en China. Aun así, Advanced Factories también tiene espacio para empresas dedicadas a hacer de las fábricas entornos adaptados y seguros para el correcto despliegue de estas soluciones: las propuestas avanzadas de marcado y etiquetado de Smarktec, el software empresarial en la nube de Infor o las barreras y bolardos de seguridad de Boplan son algunos ejemplos.

También entra dentro de esta categoría una veterana empresa familiar catalana, Circutor. Fundada en 1973 por Ramon Comelles, la empresa asentada en Viladecavalls (Vallès Occidental) se ha convertido en uno de los referentes de la eficiencia energética en el Estado. “Somos una empresa todavía hoy familiar, y nos dedicamos a trabajar para que nuestros clientes tengan, sobre todo, industrias más competitivas”, declara el director general de la compañía, Marc Pérez. Así, en un contexto de “evolución de los diferentes tipos de energías” y una infraestructura “limitada en cuanto a capacidad”, Circutor busca ayudar al sector empresarial a garantizar “la continuidad o la calidad del suministro”. “Nuestra obsesión pasa por hacer que las empresas sean más competitivas en la gestión de la energía”, sintetiza el CEO de la empresa.

Pérez: “Nuestra obsesión pasa por hacer que las empresas sean más competitivas en la gestión de la energía”

Así, la tarea de Circutor se centra en “diseñar, fabricar y comercializar” productos de eficiencia energética destinados principalmente a instaladores, un trabajo que llevan a cabo “al 100% desde Catalunya”. Con una amplia variedad de clientes, los industriales representan “más del 50%” del negocio de la empresa, y se centran principalmente en industrias “que sean muy intensivas en el uso de la energía”, como la alimentación, el embalaje o la automoción. Además, a pesar de operar inicialmente en un ámbito nacional, hoy “el grueso” del negocio de Circutor es internacional, con tareas de I+D y fabricación para terceros, especialmente en el ámbito de la movilidad y la carga eléctrica.

En un contexto marcado por la transición hacia nuevas fuentes de energía renovables y hacia un consumo, pero también una producción más distribuida, el principal valor que Pérez ve en ferias como Advanced Factories es poder “escuchar de primera mano” los “problemas reales” de los clientes y “poder hablar directamente si aquello que hemos diseñado o que hemos pensado resuelve o no resuelve sus necesidades”. En esta línea, uno de los ámbitos en que trabajan es en simplificar el uso de sus soluciones, complejas de base por su valor técnico: “Intentamos trabajar en cosas que sean muy intuitivas, porque al final, muchos de los quebraderos de cabeza vienen más relacionados con la interacción y en cómo poder ser capaces de resolver un problema de forma rápida”.

Y así como lo es la energía, los componentes electrónicos son también una parte fundamental para asegurar el funcionamiento de la industria. Pero en un territorio conformado mayoritariamente por pequeñas y medianas empresas, los grandes pedidos que exigen las economías de escala de los grandes proveedores internacionales no siempre encajan con las capacidades de las firmas locales. Es en este contexto en el que destaca Mouser Electronics, compañía estadounidense especializada en las ventas de pequeño volumen de componentes de todo tipo. “Los clientes más importantes con los que tratamos normalmente son ingenieros que hacen prototipos electrónicos para todo tipo de sectores, como defensa, alimentación, medicina, aeroespacio…”, relata la responsable de atención al cliente de Mouser Electronics Barcelona, Anna Domínguez. La empresa tiene en El Prat de Llobregat su principal almacén y sede en el Estado español, una oficina con veinte trabajadores que ya hace quince años que opera.

Mouser Electronics distribuye cerca de 6.8 millones de referencias con un modelo centrado en los pedidos de pequeño volumen 

Con cerca de 6,8 millones de referencias de todo el mundo, Mouser Electronics trabaja con fabricantes como Intel, Panasonic o Micron, entre muchos otros, y se diferencia por su especialización en la distribución a pequeño volumen. Y en un momento en que la automatización y los agentes de IA son la norma, Domínguez reivindica la asistencia en ferias como Advanced Factories por ser “una buena manera de contactar con el cliente que no nos conoce” y para que les “vean la cara, que no somos solo una página web donde entrar y pedir productos”.