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Counter View y el objetivo de acelerar la lucha contra la desinformación

La herramienta desarrollada por investigadores de la UAB efectúa búsquedas masivas para determinar la veracidad de contenidos de redes sociales y los sesgos asociados

Eric López, investigador del CVC de la UAB, y Arka Ujjal Dey, impulsor de Counter View | Marc Vilajosana
Eric López, investigador del CVC de la UAB, y Arka Ujjal Dey, impulsor de Counter View | Marc Vilajosana
Marc Vilajosana, periodista de VIA Empresa | Mireia Comas
Periodista
10 de Abril de 2026 - 04:55

El ciudadano medio se ha acostumbrado a convivir con las noticias falsas en su dieta digital. Según la Encuesta sobre redes sociales 2025 del Parlamento Europeo, un 35% de los europeos cree que ha estado expuesto “a menudo” o “muy a menudo” a desinformación durante la última semana, una cifra que crece hasta el 52% en el caso del Estado español. La tendencia se ha acelerado desde el estallido de la IA generativa: Hans W. A. Hanley y Zakir Durumeric, investigadores de la Universidad Stanford, estudiaron entre el 1 de enero de 2022 y el 1 de mayo de 2023 el volumen de producción de noticias falsas en portales web de noticias y de desinformación, y acreditan un aumento del 53,7% en los primeros y del 474% en los segundos en este período de tiempo.

 

Una de las vías a través de las cuales las noticias falsas se extienden más rápidamente son las redes sociales, medio utilizado por el 40% de los ciudadanos europeos y por el 38% de los españoles para informarse, de acuerdo nuevamente con la encuesta del Parlamento Europeo. Este es precisamente el ámbito al que quiere poner freno Counter View, una propuesta liderada por el investigador indio de la Universidad de Surrey Arka Ujjal Dey, iniciada durante su etapa postdoctoral en la Universitat Autònoma de Barcelona (UAB). “Counter View va de contextualizar las publicaciones en las redes sociales”, explica el emprendedor a VIA Empresa, una tarea que no se limita a una respuesta binaria: “No solo queremos quedarnos con si es cierto o no, sino que también queremos ver el espectro de medios que lo cubre”.

Counter View nace de la necesidad de verificar la certeza o falsedad de grandes volúmenes de publicaciones en redes sociales

La génesis de Counter View nace de un proyecto de investigación financiado por el gobierno español y coordinado por Verificat, cuyo objetivo era discernir cómo se extiende la desinformación durante una campaña electoral. “Teníamos que evaluar unas 400.000 publicaciones de Twitter, y mientras buscábamos cómo abordarlo, encontramos esta solución”, recuerda Dey. Gracias a la experiencia en tecnologías de modelos de visión-lenguaje (VLM), el equipo diseñó un primer prototipo que permitía introducir el texto y la imagen de las publicaciones para comprobar la certeza o falsedad de los contenidos e identificar qué otras fuentes de información habían cubierto aquel caso.

 

La metodología que utiliza la herramienta consiste en hacer cientos de búsquedas en la red sobre aquellos contenidos concretos, con una corrección de la consulta si los resultados no convencen. “A veces, cuando haces una búsqueda, no acabas de encontrar lo que buscabas y cambias el término, ¿verdad? Nuestra tecnología puede refinar automáticamente las búsquedas y reducir el tiempo que conlleva obtener estas evidencias”, desarrolla Dey. 

Una herramienta para acelerar el trabajo a periodistas

Es precisamente esta manera de hacer la que encendió una bombilla en la cabeza del investigador: el proceso se parecía mucho a lo que hacen los periodistas a la hora de verificar posibles noticias falsas, pero reduciendo inmensamente el tiempo dedicado. “¿Cuánto tiempo puede dedicar un periodista a encontrar cientos de fuentes, una o dos horas? Con Counter View lo pueden hacer en cinco minutos”, compara el emprendedor. Es así que se estableció el nuevo objetivo del proyecto, ahora ya con mentalidad empresarial: “Intentamos ayudar a los periodistas a dedicar menos tiempo buscando fuentes y más tiempo tomando decisiones”.

Dey: “Intentamos ayudar a los periodistas a dedicar menos tiempo buscando fuentes y más tiempo tomando decisiones”

Es con esta mentalidad que el equipo de Counter View, consolidado en Barcelona con investigadores del Centre de Visió per Computador (CVC) de la UAB, ha estado trabajando para dar forma a la herramienta. En la actualidad, la compañía ha desarrollado un prototipo funcional que opera en un servidor, al cual le pueden subir contenidos textuales y visuales para ser verificados. Sin embargo, la herramienta se encuentra todavía en una etapa inmadura y le falta escala tecnológica: “Si le pones 1.000 peticiones no responderá muy bien”. Es por esta razón que, a corto plazo, el objetivo de la entidad es cerrar diversas pruebas piloto con administraciones públicas y otras entidades que les permitan construir la infraestructura tecnológica para ganar escala e identificar “qué nuevas características debemos implementar”.

Con todo, Counter View no quiere limitarse únicamente a la certeza o falsedad de los contenidos, ya que sus impulsores tienen claro que los sesgos juegan un papel clave en el diseño y difusión de noticias falsas. En este sentido, la solución trabaja actualmente con los criterios de la agencia externa Media Bias Fact Check, que otorga un posicionamiento político a cada cabecera, lo mismo que usan medios similares como Ground News. Sin embargo, Dey explica que quieren ir más allá: “Tiene limitaciones obvias, porque no cubre todas las fuentes. Además, te habla del sesgo de la fuente en general, pero no del sesgo en un tema concreto o una región concreta”. Es por esta razón que su intención es “construir un evaluador de dominios más fuerte” que incluya las variables temáticas y regionales, además del alineamiento político general, y que también tenga en cuenta un volumen mayor de medios.

Counter View indicará los sesgos políticos, regionales y temáticos de las fuentes que cubran la información consultada

Con el modelo tecnológico claro, la voluntad inicial del equipo a la hora de comercializar el producto se basaba en un sistema de pequeños pagos por uso, pero la idea ha ido mutando hasta la actualidad. “El mercado aún no existe, así que lo tienes que crear”, señala Dey, en referencia a la falta de opciones similares que convenzan a los profesionales periodísticos a apostar por una solución como la suya. Es por esta razón que han optado por un camino alternativo: el nuevo público objetivo de la primera etapa de Counter View son pequeños municipios, estaciones de policía, gobiernos o empresas de comunicación de marca “que tienen fondos económicos para detectar noticias falsas, pero que actualmente no tienen los métodos”.

En esta vía, la voluntad es ofrecer los servicios de pago para casos como combatir la desinformación racista en un municipio o las falsedades en situaciones de desastres naturales, como sucedió con la DANA de València. Este camino les otorgaría, según Dey, un doble resultado: por un lado, se pone a prueba la robustez y efectividad del sistema, que se va reentrenando constantemente; y por el otro, se construye una reputación como fuente de referencia después de trabajar con organismos públicos.

Así, el calendario que prevé el equipo de Counter View es destinar los próximos “uno o dos años” a desarrollar esta primera versión de pago, principalmente destinada a entidades gubernamentales, y posteriormente, crear una versión “completamente gratuita para los usuarios”. “Pero claro, primero tenemos que conseguir que la gente nos crea”, deja claro Dey, razón que explica el orden planeado. En este sentido, el investigador y emprendedor avanza que en un período de dos a tres años, “cuando ya tengamos una versión sólida del producto”, publicarán esta segunda plataforma, que posiblemente incorporará una versión de pago para grandes volúmenes de peticiones.