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Cuadrat Valley, del exilio de la Guerra Civil a hacer aceite ecológico desde el corazón de Lleida

El regreso familiar a l'Albagés que ha transformado una finca histórica en una marca de aceite ecológico presente en cuatro continentes

El molino y parte de la finca de Cuadrat Valley, en les Garrigues | Cedida
El molino y parte de la finca de Cuadrat Valley, en les Garrigues | Cedida
Bernat Bella
Periodista
23 de Febrero de 2026 - 04:55

Como en muchas otras historias catalanas, Sebastià Cuadrat Real emigró a Francia huyendo de la Guerra Civil en los años 30 del siglo pasado. Natural de Albagés (Lleida), dejó su pueblo y abandonó el olivar familiar. 80 años después, su nieta Evelyne, ya nacida en Francia, quiso volver a sus raíces y compró una finca de olivos. Fue el origen de Cuadrat Valley, que actualmente elabora 100.000 litros de aceite de oliva virgen extra de alta calidad que se degustan desde Estados Unidos a Japón y que quiere situar la cultura del aceite al máximo nivel. 

 

Casañola: "Evelyne siempre había tenido el deseo de volver a las raíces"

"Evelyne siempre había tenido el deseo de volver a las raíces", explica Blanca Casañola, responsable de turismo y comunicación de Cuadrat Valley. Durante toda su vida, había mantenido la relación con l'Albagés, por los vínculos familiares y por épocas de veraneo. Y en 2014, cuando se vendía una finca de olivos de catorce hectáreas, no se lo pensó dos veces. El proyecto lo impulsa junto a su hija y su marido, Patrick Teycheney, que es la séptima generación de una estirpe vitivinícola de Burdeos.

Les Garrigues, un territorio único

En cuatro años, el proyecto crece hasta sumar 90 hectáreas, más de la mitad de olivo. "La idea inicial era llevar el aceite hacia Francia, aprovechando la red comercial que tenían relacionada con el vino", detalla Sergi Garcia, director técnico del molino de Cuadrat Valley. Sergi se unió al proyecto desde el principio: "Cuando me reuní con ellos, les dije que el objetivo debía ser hacer aceite de muy buena calidad. Y ellos vieron el potencial de Les Garrigues". El clima y el suelo lo convierten en un territorio ideal para el cultivo de la arbequina. Y el tiempo les ha dado la razón, con diferentes aceites premiados como los mejores del mundo en su categoría.

 

Catalunya en la sangre

Hay dos factores decisivos que hicieron volver a Evelyne a l'Albagés. Lo explica Casañola: "Es comerciante nata, siempre ve negocio. Y vio la oportunidad de atar el mundo del aceite y el del vino". El otro factor decisivo fue la parte emocional y una "raíz catalana que lleva muy adentro". De pequeña, incluso pensaba que todos los catalanes eran familia, porque su madre y abuela trataban exquisitamente a todos los catalanes que se encontraban por Burdeos. 

¿Cómo hacer el mejor aceite del mundo?

Part de l'equip de Cuadrat Valley | Cedida
Part de l'equip de Cuadrat Valley | Cedida

La intuición de Evelyne era clara: si el vino había sabido explicar territorio, cultura y emoción, el aceite también podía hacerlo. “Queríamos implantar aspectos del mundo del vino al mundo del aceite”, recuerda Garcia. El primer aceite sale al mercado en 2022, después de años de preparación agronómica y definición de estándares. El objetivo no era hacer un aceite más, sino un aceite de altísima calidad que pusiera en valor el potencial de la arbequina de Garrigues.

Garcia: "Tenemos que saber todo lo que necesita el olivo"

El control comienza en el campo. "Lo más importante es tener el control de la finca: saber cuándo cosechar, cuándo regar y qué necesita cada olivo”, apunta Sergi. La cosecha se avanza a principios de octubre, cuando muchos productores todavía esperan en noviembre para obtener aceites más verdes, intensos y con mayor concentración de aromas. La extracción en frío completa un proceso pensado para preservar al máximo las propiedades. Sergi lo resume: "Tenemos que saber todo lo que necesita el olivo". Y siempre con la apuesta por la agricultura ecológica, a pesar de que una plaga los puede dejar sin cosecha, como pasó el 2025.

Del Albagés al mundo

Desde un buen comienzo, Evelyn tuvo la mirada puesta en la exportación: "Su visión era global e internacional, sabía que el potencial del aceite era muy grande". Sergi explica que el aceite es uno de los productos que más se echa de menos en otros países: "Lo detectaron y apostaron por ello". Cataluña y Francia fueron los primeros mercados, pero muy pronto se expandieron a Asia, Oceanía, América del Norte y América del Sur. Australia, Corea, México, Lituania o Rumanía son solo algunos de los países donde han desembarcado. 

Garcia: "Si nos quedamos sin agricultores, nos quedamos sin cultivos y sin aceite"

Para poder dar respuesta a su crecimiento, parte del aceite que elaboran en su molino también proviene de olivas de otros agricultores, pero siempre con la garantía de un cultivo ecológico y que cumplan los estándares de Cuadrat Valley. Garcia reivindica la importancia de llegar a "acuerdos justos" con los agricultores: "Si nos quedamos sin agricultores, nos quedamos sin cultivos y sin aceite".

La cultura del aceite

Cuadrat Valley no es solo un molino; es también un espacio de experiencias. Con su conocimiento y vinculación con el mundo del vino, Evelyne y Patrick quisieron llevar la cultura vitivinícola al aceite. Lo hacen con un espacio de molino muy singular arquitectónicamente y un conjunto de actividades como visitas guiadas, catas y maridajes culturales, entre otras. El objetivo es conectar al consumidor con el origen del producto y la tierra.

Garcia presume de que son "la Toscana de los olivos"

Según la Blanca, los consumidores cada vez muestran más interés en vivir experiencias que los llenen y que vayan más allá de comprar el aceite. "Estamos tan cansados de tenerlo todo al alcance desde el sofá de casa, que ahora queremos experiencias que nos transformen. Y esto es lo que podemos hacer con el mundo del aceite, que todavía no es muy conocido".  El Sergi lo ejemplifica con la belleza del paisaje que los rodea y que sorprende tanto a la gente: "Somos la Toscana de los olivos". 

Todo ello, en un momento en que el consumidor toma más conciencia de la importancia de la proximidad y toda la cadena de productores. "La gente tiene la necesidad de saber la verdad de los productos que se ponen en la boca", resume Blanca. Estos son los valores que se esconden detrás de Cuadrat Valley, un proyecto nacido por el amor a un territorio que busca combatir el abandono de tierras y la despoblación, y que pone en valor un territorio todavía muy desconocido, a través de la reinvindicación de la cultura agrícola y del olivo y haciendo un aceite de alta calidad. "Queremos que venga la gente al territorio", resumen.