"O las empresas empiezan a trabajar con estas variables, o no sobrevivirán a la revolución que representa la inteligencia artificial". Es la advertencia de Josep Lluís Marcó, fundador de Steelter, una herramienta SaaS basada en algoritmos e IA propia que ayuda a empresas, instituciones y trabajadores a descubrir, desarrollar y potenciar el talento. A través de analizar hasta 26 variables de comportamiento, Steelter permite dibujar cómo es una persona en un momento determinado, cuál es su rol ideal y cuál es el margen de crecimiento que tiene. Es la revolución tecnológica de los recursos humanos y la selección de personal
Aristóteles y los jóvenes
Marcó ideó el concepto de Steelter a partir de la filosofía de Aristóteles: "Usted no es estático, se está construyendo cada día". Esta idea es la que querían llevar al mundo empresarial con el objetivo de que empresa y trabajadores tomaran conciencia de las habilidades individuales y cómo podían desarrollarlas al máximo. "Nacemos como una manera de enseñar a los jóvenes que el talento no es solo saber cosas, sino ser de una manera especial". Esta idea se convirtió en una nueva metodología y un algoritmo "muy potente" para analizar cómo está siendo una persona en un determinado momento y cómo puede llegar a ser si se trabaja en ello.
Marcó: "Si necesito un director de tienda y selecciono un vendedor, tengo números de perder un gran vendedor y ganar un mediocre director"
El objetivo es claro: evitar errores graves en las selecciones de personal y promociones. Lo resume Marcó: "Si necesito un director de tienda y selecciono un vendedor, tengo números de perder un gran vendedor y ganar un mediocre director". El fundador de Steelter señala que tradicionalmente los recursos humanos se han basado en lo que se ha hecho, en los méritos, más que por lo que son las personas y valores como liderazgo, empatía o comunicación. Además, todas estas competencias personales pueden transformarse con un cambio de posición.
La filosofía en las empresas
"Nosotros competimos con metodologías inventadas hace más de 50 años, basadas en la psicología más estática y etiquetadora", resume Marcó. En la práctica, Steelter es un test que permite analizar 26 variables de comportamiento de cualquier persona para saber cómo es en aquel momento y cómo puede mejorar sus habilidades con compromiso y acompañamiento. Y el test también lo responden cuatro personas que conocen al individuo. Y es que en Steelter tienen claro también otro principio filosófico: no somos como nos vemos nosotros, sino como nos perciben. Todo ello da un gráfico que permite ver la valoración de todas las variables y cómo se pueden trabajar: "Es un ecualizador para modular la música de tu vida". Y teniendo claro que es la foto de un momento, que se puede trabajar y adaptar según las necesidades.
Y no son puntuaciones del 0 al 10: "No existe el bien y el mal absoluto. La virtud está en el punto medio". Lo argumenta Marcó: "Un 0 de humildad es soberbia, pero un 100 te puede hacer pequeño". Por eso, defiende que hay un perfil que encaja en cada posición y cultura empresarial.
Predicar en el desierto
Steelter nació en 2013, cuando conceptos como las soft skills estaban poco desarrollados en nuestro país. "Estábamos completamente solos. Quizás nos anticipamos demasiado o nacimos demasiado pronto", reconoce. Esto comportó un inicio de picar mucha piedra y, sobre todo, muchas piedras. "Cuando consultoras o empresas lo probaban, se enamoraban", asegura Marcó, que añade: "Ha sido un camino largo y duro. Mucha perseverancia, paciencia y mucho dinero invertido". Por ahora trabajan sobre todo con empresas catalanas y españolas, y ya han llegado a un primer acuerdo en el exterior, con una empresa mexicana. Racc, Kave Home, IQS, Fluidra o Factorenergia son algunas de las compañías con quienes han colaborado.
Marcó: "Fichas a un directivo por lo que sabe y lo echas por cómo es"
Por todo ello, han creado también una nueva herramienta con inteligencia artificial para que una empresa pueda crear en pocos segundos el perfil de referencia que necesita para cubrir cada vacante, a partir de definir las habilidades personales necesarias. Por un lado, la compañía podrá encontrar el candidato ideal y, por otro, el candidato sabrá qué aptitudes debe desarrollar para acercarse a él. "Nadie está condenado a un no permanente", afirma Marcó, que recalca: "Usted siempre puede encontrar un lugar donde encaje a la perfección. No hay buenos ni malos, encuentre su el lugar ideal".
En resumen, Marcó hace una defensa a ultranza del valor de las habilidades sociales y personales por encima del conocimiento: "Fichas a un directivo por lo que sabe y lo echas por cómo es". Y más en la actual revolución de la inteligencia artificial, donde los conocimientos son más accesibles. "El conocimiento se ha convertido en una materia prima (commodity) lo que no sabes, lo preguntas y tienes respuesta en pocos segundos. Esto no va de saber, sino de ser. Va de crear gente curiosa, abierta de mente, empática, con sentido crítico, visión estratégica". Y Steelter convierte en datos concretos todas estas habilidades.