"El momento es ahora, es perfecto". El consejero delegado del Banc Sabadell, César González-Bueno, ha abordado con contundencia su salida y el nombramiento de Marc Armengol como nuevo primer ejecutivo de la entidad vallesana dentro de tres meses. El CEO ha descartado cualquier tensión interna con el consejo de administración sabadellense y con el presidente, Josep Oliu, y ha defendido que "estaba claro" que su sucesor debía ser Armengol.
"La decisión llega por sorpresa, y este era el objetivo", ha continuado González-Bueno. En todo momento, el banquero se ha referido al cambio en la cúpula ejecutiva de la entidad con buen tono. De hecho, ha previsto que con el liderazgo de Armengol, quien ha estado presente en la sesión, el futuro de la compañía sea "aún mejor": "Se da otra circunstancia, y es que Marc, que es el candidato ideal, está disponible después de [la venta de] TSB".
En cuanto a su salida, González-Bueno ha asegurado que se va "agradecido, satisfecho e ilusionado con el futuro". No ha explicado cuál será su siguiente reto profesional, pero "sin duda" ha descartado volver a trabajar en la banca. Entre otras cosas, porque una cláusula de su contrato le prohíbe fichar por otra entidad financiera que comparta área geográfica con el Sabadell. En todo caso, el banquero ha insistido en que no ha negociado ningún proyecto con nadie y ha reiterado que su intención es dejar la primera línea ejecutiva, tal como había hecho antes de convertirse nuevo CEO del banco catalán. "Estaba retirado después de una carrera muy intensa y satisfactoria. Se me propuso y no pude evitar la tentación", ha rememorado.
Del mismo modo, González-Bueno ha explicado que fue él quien tomó la iniciativa. Lo comunicó, asegura, sin ningún aviso previo: "El elemento sorpresa es buenísimo en una organización, porque no habrá parálisis ni especulación. Lo hemos hecho genuinamente de común acuerdo". En este sentido, ha desmentido dos cosas: la primera, que la OPA fallida del BBVA afectara su relación con Oliu o sus compañeros de ejecutiva. Y la segunda, que el Sabadell esté intentando replicar lo que implementó en 2020, después del primer intento del banco vasco. Entonces, Oliu decidió cambiar a Jaume Guardiola por el propio González-Bueno al frente del banco. "La situación ahora es diferente", ha replicado el directivo, en referencia al estado financiero de la entidad.
Ahora, pero, el dirigente del banco catalán está preparado para cerrar su etapa y pasar página. Lo hará después de la Junta General de Accionistas de esta primavera, aunque todavía presidirá la siguiente presentación de resultados. A partir de entonces, el Sabadell espera que haya llegado el visto bueno del Banco Central Europeo (BCE) y se ejecute el relevo.
El legado de González-Bueno
Todavía quedan tres meses para que González-Bueno cese sus funciones, pero su implicación con el proyecto continúa siendo total. Durante su intervención inicial ha restado importancia a la reducción interanual del 2,8% del beneficio neto, la cual atribuye a los 109 millones de impactos extraordinarios que el banco contabilizó en 2024, gracias a la resolución favorable del litigio con Cerberus.
"Esto tiene muy buena pinta de aquí en adelante", ha resaltado. Posteriormente, ha destacado indicadores como los 196 puntos básicos de generación de capital -por encima de las expectativas- o bien el descenso de la probabilidad de impago de toda la nueva producción de crédito y la "transformación" de la calidad de los activos del Sabadell. "Antes, este era un banco muy sensible al riesgo y a entornos macroeconómicos", ha recordado.
Mientras que el consejero delegado ve "infravalorado" el banco, la bolsa ha penalizado los resultados del Sabadell y el adiós de González-Bueno con una caída alrededor del 6%
De hecho, el banquero considera que hoy su entidad está "infravalorada". Precisamente, este viernes la bolsa ha penalizado los resultados con una caída cercana al 6%. Hay que decir, sin embargo, que un castigo de estas características no ha sido exclusivo del Sabadell, sino que ha resultado la dinámica habitual durante las presentaciones de resultados de los grandes bancos del Estado, a excepción de CaixaBank.
Tampoco han mostrado una dinámica positiva los márgenes de intereses. En el caso del Sabadell, la caída respecto del ejercicio anterior ha sido del 3,7%. Aun así, el último trimestre acortó la disminución al -0,5% y el banco espera que a partir del segundo semestre del año que viene este ámbito vuelva a dar cifras positivas
Sin consolidación bancaria... de momento

Después de superar la OPA, el Sabadell cerró la puerta a compras y fusiones dentro del mercado doméstico. Este viernes, González-Bueno ha reafirmado sus intenciones, pero ha dejado una puerta entreabierta. "Seguimos pensando que no es momento para plantear una OPA hostil", ha espetado, antes de añadir que "a largo plazo es probable que suceda". Por ahora, sin embargo, es "imposible" saber cuándo se producirá el escenario ideal, a pesar de que González-Bueno confía en que llegará. "Habrá un momento en que esta ventaja competitiva de la que dispone el Sabadell hará que tenga sentido que el banco cumpla una función consolidadora", ha apuntado.
De momento, la expansión internacional está "descartada". El todavía consejero delegado de la entidad vallesana considera que el tamaño del banco es el "correcto" y que la prioridad debe ser aumentar el mercado doméstico. El pasado verano, el banco presentó un Plan Estratégico 2025-27 en el que estimaba impulsar este crecimiento por el dinamismo de la actividad comercial en el Estado. González-Bueno ha confirmado que el banco permanece en proyección con los objetivos financieros y que avanza en la línea esperada en hipotecas. "Queremos crecer con el mercado", ha repasado el consejero delegado, que aspira a mantener el 7% de cuota actual. Eso sí, su diagnóstico es que el ritmo de repunte que ha alcanzado este negocio, del orden del 15%, es "insostenible" en el tiempo, y espera que la cifra caiga al 4%.
González-Bueno ve "insostenible" el ritmo de crecimiento de las hipotecas (+15%) y espera que se estabilice en torno al 4%
En el caso del negocio de empresas, conserva su estatus de joya de la corona", aunque el incremento del 2,7% reportado se queda corto respecto al 4% anual que había establecido el banco unos meses atrás. "Esto quiere decir que marginalmente la OPA ha tenido un poco de incidencia, es evidente que este 2% que nos ha faltado ha considerado que no era bueno tener tantos volúmenes", ha reconocido González-Bueno. No obstante, espera recuperar el ritmo previsto y ha garantizado que a pesar de los datos del ejercicio, la compañía se mantiene en el "rumbo marcado".
Impactos extraordinarios aparte, el Sabadell es el único banco del top 5 español que presenta un decrecimiento del beneficio neto. Una circunstancia que la entidad espera que cambie de aquí a doce meses, cuando estiman presentar una mejora sin matices. De momento, la alternativa es confiar en el potencial de revalorización del banco en bolsa y en su apuesta por el mercado español.